Es inevitable. Sucede cada vez que un partido grande llama a la puerta. Y con el del próximo domingo, el Granada CF añadirá otro más a su currículum para cerrar la campaña, tal y como ha hecho en las dos anteriores. Esperemos que con el mismo resultado, casi seguro que con el mismo o incluso más sufrimiento. Lo llevamos escrito en nuestra historia.
Mientras esperamos, la ciudad respira nerviosismo y ansiedad. No podía ser de otra forma. Hay mucho en juego. La ilusión creada en torno al proyecto de Quique Pina, ese que tantas alegrías en tan poco tiempo nos ha dado, puede esfumarse en solo dos horas. Las que van de las 8 a las 10 de la noche del 13 de mayo. Antes de llegar a la hora H son muchas las preguntas que rondan al aficionado rojiblanco. ¿Qué equipo veremos? ¿Uno ambicioso que salga a por la victoria independientemente de las bajas y el ambiente hostil? ¿U otro timorato, agarrotado y sin picante, como aquel que vimos en Zaragoza, Mallorca o ante el Levante? Yo apostaría por el primero, porque en caso contrario compraríamos muchas papeletas para el descenso.
Hay quien ya se ha abonado el pesimismo irónico que suele definir el granadino de a pie (con excepciones, me apresuro a remarcar) y esgrime que cualquier esfuerzo será inútil dado que el Zaragoza solventará su compromiso en Getafe y el Villarreal no sacará menos de un empate frente a un Atlético de Madrid con resaca. Dan por perdido, claro está, el choque en Vallecas. “Si nos ganaron aquí y bien ganado… imagínate allí…”, profetizan los de los malos augurios. Pueden sostener su vaticinio con sólidos argumentos, los que les ha dado el Granada en la mayoría de sus salidas durante este campeonato. Pero la negatividad no debe cegarnos y obviar que las posibilidades de salvación son muchas.
Y tampoco debemos confundir optimismo con seguridad, la que otros destilan por todos los poros de su cuerpo, dando por hecho que Los Cármenes volverá a ver a Real Madrid y Barcelona a partir de septiembre. Conviene ser cautos dentro del apoyo incondicional al equipo, porque una euforia desmedida conlleva que la hostia (perdónenme), en caso de caer sea mayúscula. Existen dos opciones y más vale hacernos a la idea de una y otra. Se ha llegado a esta situación, la que nadie quería y encima hay que solventarla a 422 kilómetros de Granada. Otra vez a domicilio, igual que se hizo en 2010 y en 2011. Toca completar la trilogía. Sin precipitarnos y con muchos nervios, eso sí, tengo un deseo, súmense por favor: seamos realistas, pidamos lo posible.
sígueme en twitter: @charlybalboa

El partido será domingo 13 y no 20 Mayo como se dice en este articulo.
Yo confio en que con suerte, nuestro Graná se quede un año más en primera, pues arrancaremos algún punto de Vallecas. No olviden que incluso perdiendo, nos podemos quedar en 1ª.
Los jugadores que salten al campo deben salir mentalizados para ganar ese partido, pues la extraordinaria afición granadinista les apoyaran en Vallecas, y no se merece, por su total entrega y seguimiento, que tenga que pagar los graves errores cometidos este año por Pina y Cordero.
¡¡AUPA GRANÁ¡¡