No hay nada como morirse

Hace una semana que dejó de existir Adolfo Suárez, aunque «murió en vida» hace más de una década sufriendo la inconsciencia de la terrible enfermedad del olvido. La última imagen, junto al rey, por el jardín de su casa, de espaldas, ocultando la mirada ausente fue para todos el paseo a ninguna parte; el de los pasos perdidos. Y ha sido precisamente en el salón de “Los Pasos Perdidos”, en el Congreso de los Diputados, donde el pueblo le ha rendido su tributo póstumo de afecto y admiración. Continuar leyendo →

El pasaporte

Ha salido a subasta el pasaporte de Don Juan de Borbón, el rey que no reinó, padre de don Juan Carlos I, por la módica cantidad de 900 euros. La casa Lamas Bolaño, de Barcelona, era, hasta ahora, poseedora del documento de identidad, -fechado en diciembre de 1948-, del que fuera dinásticamente heredero de la corona de España, a cuyo privilegio renunció, por «imperativo legal», en favor de su hijo. Continuar leyendo →

Tapas

Por mil y una razones, más temprano que tarde, parece de justicia que la Alpujarra sea declarada patrimonio de la Humanidad y que la Unesco, igualmente, tome en consideración histórica a Granada como ciudad de la poesía.

Pero Granada también es ciudad de la gastronomía, alabada por multirraciales paladares, autóctonos y foráneos y forma parte de esa red clientelar de los degustadores de la denominada tapa: pequeña ración o aperitivo que acompaña a una bebida. Continuar leyendo →

Mosca

He de confesar mi más absoluto desprecio y repugnancia por las moscas, ese insecto pegajoso, impertinente y coñazo que nos llega todos los años con la primavera y nos acompaña, con frecuencia, hasta en los inviernos más suaves. Lo cierto es que surgen hechos que, en ocasiones, nos reconcilian con aquello que detestamos y algo de eso me ha ocurrido al leer la noticia de que un turista alemán, tras permanecer durante diez días perdido en el desierto de Australia ha sobrevivido gracias a las moscas con las que se alimentaba. Lo que hace el hambre. Continuar leyendo →

Cuando Granada se desmarca

Escuché airado al rector de la Universidad, González Lodeiro, cuando censuró a quienes critican la posición de nuestro primer centro en el ranking de las 17.000 universidades del mundo: «Ya me gustaría a mí ver a los políticos en el mismo nivel de valoración», vino a decir el Magnífico defendiendo lo suyo que, en realidad es lo nuestro, en el tradicional acto de entrega de distinciones del Consejo Social de la Universidad cuyo presidente, Gregorio Jiménez, en tono de elegante moderación exigió mayor atención a la I+D+I, con perpespectiva largoplacista y como elemento fundamental en el motor dinamizador socioeconómico de nuestro entorno. Jiménez aprovechó para resaltar el esfuerzo formativo, creativo y tecnológico que desde la Universidad se está impulsando y la creación de empresas que hoy, desde Granada, están consiguiendo una implantación y desarrollo a niveles internacionales. Continuar leyendo →

Intrigas

Estaba el personal expectante esperando a que Cospedal abriera la boca y fue abrirla y pronunciar la palabra maldita. Entonces tembló la tierra, unos se rasgaron las vestiduras, otros se llevaron las manos a la cabeza y el resto, la mayoría, no le hemos dado la menor importancia a algo tan común como las intrigas que corren sibilinamente no solo por los pasillos y despachos de los palacios. Las intrigas son habituales en los partidos políticos, en la Santa Sede y en las comunidades de vecinos. El amor, el odio, la ambición se mueven con sigilo y astucia en cualquier escenario donde coexisten hombres y mujeres, siendo inevitable salvar la existencia de descaradas o larvadas luchas de poder. Las intrigas son tan viejas como el intrigante y enigmático episodio de Caín y Abel. Continuar leyendo →

La jueza al desnudo

Recuerdo que cuando era pequeñito le preguntaba a mi madre si los obispos hacían pipí, porque yo los observa, saliendo del palacio arzobispal con aquellas mitras, báculos y capas recogidas por acólitos que los idealizaba de tal modo que, en mis cortas luces, creía que eran como ángeles celestiales asexuados desprovistos de toda carga fisiológica humana. De igual forma, de mayor, conocí a los jueces por vía casi parental, y observé que con el complemento del birrete y togado resplandor áureo, dentro del vestuario ceremonial, había personas que respondían a unos patrones coherentes con la pluralidad y diversidad humanas. Continuar leyendo →

Curiosa semana

Ha sido una semana curiosa la que dejamos con la resaca del «cállate» de Rajoy a Rubalcaba, por no saber entonar el «mea culpa» a tiempo, según el jefe del ejecutivo. Aquí todos hemos hablado a destiempo. Pero en España ya es difícil mandar a callar. Las mareas multicolores inundan las calles de una pretendida soberanía popular buscando el deterioro del poder y tratan de generar confusión y tinta de calamar; como la de ése, gigante, que han pescado y que se conserva en el museo de Luarca. Mariló Montero, amante de la gastronomía, desde la 1, preguntó si el cefalópodo estaba vivo. O Mariló ha bebido de las madres de la ironía de Herrera o le han facilitado una bicicleta sin manillar para subir a Prado del Rey. Ésta es una cuestión que un día me despejará, espero, Carlos. Las ‘femen’, en «traje de faena» –como alguien descriptivamente ha dicho– se acercaron a la púrpura cardenalicia, en el Madrid de los Austrias, hoy de los Borbones, para arrojar lencería fina de las bajeras manchadas de rojerío artificial: una villanía. España sigue siendo anticlerical y diferente. Continuar leyendo →

Recordando a Pacheco

Debajo de la sombra de la tinta del nuevo académico Esteban de las Heras, a quien Dios dé larga vida para disfrute de quienes le queremos y de las Buenas Letras, hoy quiero recordar a José Emilio Pacheco, que se nos ha ido esta semana que acaba para convertirse en “Prosa de la calavera”: «Cuando tú y todos los nacidos en el hueco del tiempo que te fue dado en préstamo acaben de representar su papel en este drama, esta farsa, esta trágica y bufa comedia, yo permaneceré por largos años: descarnada, desencarnada». Continuar leyendo →