cruising

El ‘cruising’ es un término inglés que define la actividad de buscar sexo en lugares públicos, como parques, playas o descampa- dos, principalmente referido a los varones homosexuales. Se popularizó en 1980 gracias a una película protagonizada por Al Pacino.

Es un filme policíaco estadounidense donde un detective de policía, Steve Burns (Al Pacino), se infiltra en el ambiente gay de la ciudad de Nueva York para atrapar a un asesino en serie que mata a homosexuales, tras practicar juegos sexuales sado-masoquistas con ellos.

El asesino contacta con sus víctimas en lugares habituales de encuentro sexual, por lo que Steve Burns recibe el encargo de sus superiores de infiltrarse en el sórdido ambiente leather homosexual neoyorquino, donde debe aprender los códigos de conducta que rigen este tipo de garitos para pasar desapercibido y así conseguir información que le lleve a descubrir al responsable de los asesinatos. Durante la investigación, influido por este nuevo mundo, se distancia de su novia.

De la gran pantalla en 1980 a Internet y las redes sociales a partir del año 2000, los buscadores devuelven un montón de resultados cuando se juntan las palabras ‘cruising’ y Granada. Aparecen desde una página monotemática en Facebook hasta un mapa de lugares recomendados o un foro donde la gente recomienda lugares o, del tirón se citan para practicar sus encuentros sexuales al aire libre en la Vega de Granada.

Esta práctica ha sido ahora denunciada por los vecinos, los paseantes y los deportistas y ha llegado hasta la junta municipal del distrito de Ronda, a la que pertenece el sendero que va desde El Camino de las Vacas a la fábrica de la Puleva.

La concejala del grupo municipal socialista, Raquel Ruz, registró la primera denuncia hace ya dos meses. Según sus propias palabras, «los vecinos y paseantes nos confirman que hay numerosos hombres que escogen esta zona de la Vega para tener sus encuentros sexuales, que practican al aire libre y a la vista de cualquiera que pase por el lugar».

Según la concejala, «critican la falta de seguridad que implica, ya que en algún caso ha habido alguna pa- labra más alta que otra, y el exceso de exhibicionismo por parte de estas personas».

La junta de distrito Ronda, que presidente el concejal del equipo de gobierno Juan Antonio Mérida trató este tema dos semanas en su cita de octubre. En el informe del presidente el subinspector de la Policía Local informó que se habían hecho eco de las quejas y que «los agentes habían empezado a patrullar con especial atención la zona».

La concejala socialista respondió que no le constaba y el subinspector respondió razonadamente que «se trataba de patrullas de paisano».

Preguntada por este periódico, la edil de Seguridad Ciudadana, Telesfora Ruiz, solicita que se denuncien para que las patrullas policiales puedan aplicar la Ordenanza de la Convivencia y garantizar la seguridad en la zona.

 

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