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‘Mutatis mutandis’ es una frase en latín que significa ‘cambiando lo que se deba cambiar’. ‘Multatis multandis’ es un juego de palabras al que le atribuimos el significante “multando lo que se deba multar”, que al parecer es el nuevo lema, claim o eslogan que los agentes de la Policía Local reclaman para sus uniformes. No en vano, y según el Defensor del Pueblo Andaluz, “En Granada se multa demasiado para el parque de vehículos que tiene”. El alcalde, Torres Hurtado, mira para otro lado y dice que “no sabe” la cifra exacta pero que “los que multan son de fuera”. Claro. Esto lo dijo este pasado lunes. Hoy que es martes, esperábamos que nos dijera la cifra exacta, que para eso se la preguntamos los periodistas. Pues la están peinando, porque ni fu ni fa. Ni se sabe. Así que tenemos que recurrir a sus palabras sabias y, mal de muchos consuelo de todos, reconoce que el alcalde la ha clavao cuando ha reconocido que “yo tengo algunas multas mías y de mi mujer. Y no me ofende”. No es cuestión, creo yo, de que te ofenda o que te deje de ofender. Es cuestión de que el Defensor del Pueblo Andaluz dice que aquí en Granada hay multa encerrada y que te dan multa por liebre. Pero que no, que el alcalde dice que “se multa a los que vienen de fuera”.

De hecho, lo que dijo es lo que sigue: “Ningún guardia multa a nadie que esté actuando correctamente. Si hay mas multas será en función de la casuística que se vayan encontrando. Si multan es porque hay gente que incumple y está mal aparcado. Sí es verdad que la inmensa mayoría, un 70 u 80% de las multas son a personas que vienen de fuera de Granada. Yo creo que la ordenanza está para cumplirse. Qué diría el Defensor del Pueblo si lo que hubiera fuera la denuncia de que en esta ciduad no se pudiera vivir, porque todo el mundo fuera anárquico y no respetara las normas. Los guardias lo que hacen es ordenar la ciudad. Yo le pido a todo el mundo que cumplan las normas”.

Mientras argumentaba que te mueres nuestro alcalde un profesor de la UGR que iba por la calle Ganivet, por el filillo, en dirección contraria, le cayeron 525 pavos de multa y seis puntos menos en el carnet de conducir. Los ha tenido que opagar y los puntos no se los pueden quitar, segúna una directiva de la DGT del año 2011.

Mientras buscaba las cifras exactas nuestro alcalde, un enfermero del centro de salud del Realejo era multado cuando iba a atender a su domicilio de forma urgente a una paciente. Resulta que en este caso la calle San Matías estaba cortada porque estaban limpiando la cera de las procesiones de la Semana Santa y al callejear para sortear esta vía se coló en sentido contrario y fue multado con 500 euros y otros seis puntos de retirada del carnet de conducir.

Quizá y solo quizá es a este tipo de sanciones tan elevadas y casi desproporcionadas según lso multados a las que realmente se refiere el Defensor del Pueblo Andaluz.

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