Socialistas sin carné

A nadie le resulta cómodo sentarse en un banquillo y someterse a la Justicia por considerar ésta que existen indicios de culpabilidad, pero para un político tiene además una extraordinaria dimensión por su proyección pública y su adscripción a una formación partidista. Es el caso de Manuel Chaves y José Antonio Griñán, ex presidentes de la Junta de Andalucía, quienes junto a otros seis ex consejeros y otros 16 altos cargos y funcionarios se les abrirá juicio oral por el caso de los presuntos fraudes en la concesión de Expedientes de Regulación de Empleo (ERE).
A la espera de la sentencia sobre este caso, por lo que la presunción de inocencia hay que respetarla, la trascendencia es enorme. Para el PSOE, que no pasa por sus mejores momentos, la decisión judicial supone una losa en plena campaña electoral. ¿Quién se imaginaba que dos ex presidentes del PSOE dejarían de ser afiliados, aunque sea de manera temporal? De poco sirve que ambos ya no tengan carné porque hayan suspendido su militancia, como marca el código ético de su partido, ni que sobre ellos no recaigan las acusaciones de apropiación indebida o enriquecimiento ilícito. No se cuestiona que se embolsaran ni un solo euro, sino que conocieran y permitieran un sistema que ha menoscabado decenas de millones del erario público.
Esta pieza judicial sobre los ERE, de las distintas en que se ha troceado, se encarga de la cúpula politico-administrativa, no de las excesivas comisiones pagadas a intermediarios o la presencia de intrusos en los expedientes, entre otras ilegalidades. Enjuiciará la responsabilidad de los cargos públicos y funcionarios. En definitiva, a una etapa que algunos tachan de régimen socialista al frente de Andalucía, donde nunca ha dejado de ocupar el gobierno. Es verdad que el respaldo de las urnas y los votos es incuestionable, pero también que tantos años propician abusos, falta de control, prácticas clientelistas y excesos que ensucian lo que debe ser el ejercicio del poder en una democracia.
Habrá que esperar para comprobar cuán duro es este revés para el PSOE, a tres semanas de las elecciones, especialmente por lo que le pueda restar al candidato Pedro Sánchez, por muy limpio que pueda estar de corrupción. Este caso, como los que se investigan judicialmente sobre otras formaciones, posiblemente incremente la atonía y el aburrimiento entre gran parte de la ciudadanía para llevarles hasta las urnas el próximo 26 de junio. La clave será saber a quién perjudica menos. ¿No les parece?

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