Gianella, el mejor activo

Los sentimientos y la fidelidad hacia un equipo no se pueden cuantificar en una fría hoja de cálculo, por lo que eso no será tenido en cuenta en la negociación de la quita de la deuda del ‘Cebé’ con Gianella. No obstante, se pueden ofrecer datos que sí se pueden introducir en la calculadora de la administración concursal. El capitán quiere quedarse en Granada y lo único que pide es una buena solución para los más de 400.000 euros que le debe el club.

El argentino tiene contrato en vigor y sin cláusula de descenso, por lo que si quisiera podría obligar al club a pagarle el salario pactado. No lo va a hacer, por el mismo motivo por el que nunca ha abierto la boca para quejarse del dineral que le debían, o por lo que siempre ha puesto en segundo lugar las ofertas de otros equipos ACB, las que le llegaron hace unos años (Baskonia) y las que seguro que recibirá este verano. Todo eso queda por detrás del cariño que le tiene el capitán al ‘Cebé’.

Si la cantidad que pierde al final el ‘Galgo’ en el concurso de acreedores no es demasiado elevada, ya ha expresado su deseo de seguir pese a saber que cobraría menos en LEB. Con el lujo de tener a Gianella en la plantilla, las posibilidades de lograr un ascenso se multiplicarían, por no hablar de todo lo que beneficiaría a la viabilidad del club regresar a la ACB, sobre todo en patrocinios. No hace falta ser un Nobel de Economía para ver que la continuidad de Gianella sería el mejor activo en las maltrechas cuentas del CB Granada.

Carroll, estamos contigo

Esta tarde se sabrá si el CB Granada puede seguir soñando con la permanencia. Será el choque entre Meridiano Alicante y Gran Canaria el que dicte sentencia después de que los nazaríes desperdiciaran la visita de ayer a San Sebastián.

El Lagun Aro es un equipo con un banquillo escaso y con la grada dándole la espalda por la decepción de volver a limitarse a la permanencia cuando se coqueteó con estar en la Copa. La afición no traga al técnico Laso, al que le gritaban incluso estando 15 puntos arriba. Con un Baron lejos de su mejor versión, era la ocasión idónea para vencer y meter el miedo en el cuerpo a Alicante, pero el ‘Cebé’ lo tiró todo por la borda con un partido muy gris a todos los niveles y en el que fue difícil identificar la garra mostrada en las anteriores jornadas, especialmente en defensa.

La sensación que me da es la misma que tras el encuentro ante el Assignia Manresa: el rival no es superior pero le ha ganado los dos partidos al ‘Cebé’. Y eso da mucha rabia porque descender el año que la permanencia en ACB es la más barata de la última década es triste y sinónimo de que el equipo lo ha hecho rematadamente mal.

Un buen amigo asegura que bajar a la LEB es igual de complicado que ganar la ACB por la cantidad de circunstancias que deben reunirse en un mismo año, ya sean positivas o negativas, para culminar la ‘gesta’. Pues bien, el CB Granada ha sido capaz de ello y solo el Gran Canaria puede seguir dándole vida al cuerpo casi inerte de los nazaríes.

Una victoria de los insulares permitiría que el duelo del próximo sábado en casa ante Alicante sirviera de algo. Un triunfo del Meridiano obligaría al ‘Cebé’ a ganar los tres partidos que quedan y que los levantinos los perdieran todos. Algo improbable que suceda. Por ese motivo, y pese a las bajas del Gran Canaria, los aficionados granadinos confiarán en el poder del ‘pío-pío’ para que ganen los de Pedro Martínez.

Jaycee Carroll, jugador del ‘Granca’ y máximo anotador de la ACB, toda Granada está contigo.

Derecho a soñar

No hay que lanzar las campanas al vuelo después de esta jornada, pero lo cierto es que el CB Granada ha recuperado parte del crédito perdido tras su victoria en Valladolid y la derrota de Alicante ante Valencia. La permanencia está ahora un poquito más cerca, aunque sigue estando un poco alejada (dos victorias que son tres al tener un average de -37, muy complicado de remontar).

Justo antes y después del descanso, el ‘Cebé’ realizó posiblemente dos de los cuartos más completos de toda la temporada. La exhibición defensiva del segundo período agota todos los epítetos posibles porque nadie antes lo había conseguido en los once años que han pasado desde que se cambiaron las dos mitades de 20 minutos por los actos de diez. Ni el Barcelona, ni el Real Madrid, ni el Caja Laboral. Nadie, hasta que ha llegado la escuadra granadina. Eso tiene mucho mérito y deja bien claro lo fenomenal que estuvieron los nazaríes en pista trasera. Es cierto que Valladolid se desquició y que falló tiros totalmente solos, pero más que demérito de los pucelanos es acierto de los nazaríes, que supieron minar por completo la moral del adversario.

A eso hay que añadir un tercer cuarto en el que se esperaba la reacción local y lo que se vio fue una auténtica exhibición de Gianella. Al capitán se le da bien el Valladolid, equipo al que suele dedicar una gran actuación, pero ayer volvió a ser el Nico eléctrico que desborda por velocidad, tal y como hacía antes de que las lesiones comenzaran a pasarle factura. Aunque no robó tantos balones como en el partido en casa ante Fuenlabrada, su mano siempre intentaba forzar el error del rival y muchas veces lo consiguió.

Su espíritu impregnó al resto de compañeros, entre los que también destacó Guerra, la intimidación de Samb por dentro y la aparición final de Prestes, aunque éste alterno sus aciertos con demasiados errores, sobre todo por querer postear siempre hasta debajo del aro. Esto se está viendo en los últimos partidos y debe corregirlo cuanto antes porque la mayoría de las veces la jugada termina en pasos.

Tras esta jornada, en la que ha ganado su partido pese a no contar ni con Stefansson ni Korolev ni Lima, el ‘Cebé’ se prepara para recibir a un Joventut capaz de lo mejor y de lo peor, mientras que Alicante visita a Unicaja. Que los pies sigan en el suelo, pero lo cierto es que en la escuadra nazarí se respira un moderado optimismo que, ahora sí, tiene un poco de base.

Descenso inminente

El CB Granada va a dejar de ser un equipo ACB en la temporada en la que más barata va a estar la permanencia. En las temporadas anteriores se llegó a descender con 10, 11 o incluso con 13 victorias. Este año el listón va a estar mucho más bajo porque los nazaríes y el Menorca apenas se han dado cinco alegrías en lo que va de campaña.

La derrota de ayer ante el Real Madrid volvió a ser agridulce. Se volvió a dar una buena imagen, como ante casi todos los grandes este año, pero al final se acabó perdiendo igual. Si se contabilizaran las buenas sensaciones, posiblemente el ‘Cebé’ no estaría en la cola de la clasificación. No obstante, al igual que el hombre no vive de buenas intenciones, lo mismo le pasa a un conjunto nazarí que ha necesitado echarse más victorias a la boca.

Por si fuera poco, Alicante logró vencer al Lagun Aro, otro equipo con una dinámica errática en la segunda vuelta y que se va a librar del descenso porque hay dos clubes que lo están haciendo peor. De esta manera, la permanencia se coloca a tres triunfos –cuatro contando que el ‘average’ con el Meridiano está perdido con ese -37 imposible de remontar– a falta de seis jornadas.

Curro Segura y los jugadores siguen defendiendo que tienen opciones de salvarse. Puede sonar a chiste, pero no se les puede recriminar porque su deber es pelear hasta que el descenso sea matemático. Otra cosa es lo que piensen una vez salgan del pabellón y lleguen a sus hogares. El margen aún existe y eso es innegable, pero aferrarse a él y creer firmemente en la permanencia es como hacerse trampas al solitario porque, por desgracia, el ‘Cebé’ acabará bajando igual.

La única duda que queda por aclarar es cuándo se certificará, aunque para eso aún queda. Los números parece que son crueles porque la agonía puede que se alargue un par de semanas más antes de llegar al final fatal que hace tiempo se escribió por el cúmulo de errores y desgracias vividos esta temporada.

Un granadino en la Copa (día 4)

Hoy escribo ya desde el hotel, en la cama, de hecho. La Copa ha llegado a su fin, y la experiencia, personal y profesional, ha sido inigualable, aunque espero decir esto muchas más veces. Ya lo sabrán todos, el Barça, no sé cuántos años después, ha conseguido repetir el título logrado el año pasado en Bilbao, al superar 60-68 al Real Madrid en la final. Por cierto, hablando del hotel: me he dejado puesto el cartelito de “no molestar”, y aparezco por la habitación a las 22:30 horas viendo a Adebayor fallar dos goles cantados ante Kameni y con la cama sin hacer. Vaya cabecita tengo…

Mi día ha empezado pasando frío, básicamente. Como no había visto suficiente baloncesto desde el jueves (sic), esta mañana me he decidido a ir a ver un partido de infantiles de Madrid, entre Corazonistas y Getafe. He de reconocer que suena friki, y hasta cansino, pero existe un motivo para haber visto dicho partido al aire libre en el frío con que se ha despertado hoy la capital de España. El entrenador de Getafe es un gran amigo, Fran Fermoso, excepcional periodista, entre otras cosas narrador de NBA en Digital Plus, y con una ilusión bárbara por enseñar todo el baloncesto que lleva dentro a su grupo de chavales que, por cierto, tiene una pinta estupenda. Aunque la segunda parte no ha sido la soñada por su entrenador, los chavales de Getafe han vencido con holgura, y siguen líderes.

A las 17 horas ya estaba en el Palacio de los Deportes. Lo primero que he hecho ha sido cruzarme por la calle con… Florentino Pérez. He de reconocer que lo primero que se me ha venido a la cabeza ha sido: “Esto lo gana el Barça”. Igual soy un poco malo al decirlo, pero debo ser honrado y contarlo como tal. Entrada por la zona de prensa, con una ilusión bárbara con lo que estaba por llegar.

Una vez terminado el partido, ha tocado conocer de primera mano la habitual fiesta post partido del campeón. Y para muestra, la foto siguiente. Ese de la camiseta verde, poco pelo, y que habla por teléfono es un servidor en el vestuario en plena celebración culé. Hemos tenido a Ricky Rubio, Víctor Sada (¡Partidazo el suyo!), y Juan Carlos I Navarro de España, mote que le he puesto en las retransmisiones a “La Bomba”. Luego ha tocado esperar más de media hora a que Sergio Rodríguez orinara para el control antidoping para poder charlar con alguien del Madrid. Carlos Suárez, el madridista más regular en el torneo, ha dado la cara y le hemos podido entrevistar también.

En cuanto al partido en sí, el Barça ha ganado por desgaste pienso. El Madrid ha sido un digno rival durante tres cuartos, sobre todo en los dos primeros. Tomic parecía poder el sólo con todos los pívots del Barça, y en los de Xavi Pascual sólo Alan Anderson (merecido MVP), tenía “el día”. Sin embargo, los azulgrana han vuelto a demostrar la profundidad de su plantilla. El Madrid se ha basado en cuatro o cinco pilares, mientras que en el campeón de Europa, en la segunda parte todo el mundo ha tenido su momento. Un palmeo de Sada por aquí, dos triplazos de Lorbek por allá, Morris que aparece para meterte otro triple cuando más duele, y Ndong que se hace el amo bajo los aros. Hoy ha ganado, con justicia la profundidad de plantilla, pero el Madrid puede, y debe, sacar conclusiones positivas de la derrota.

Y así termina para mí la Copa 2011. Por cierto, hay que agradecerle a Fernando Martín, compañero especialista en ACB en Tirando a Fallar, el detallazo de esperarnos a Miki Borges y un servidor durante una hora a la salida del pabellón para invitarnos a tomar algo. Así da gusto ¿No?

Mañana vuelta a Granada a las 16:30h, no sin antes disfrutar de una comida con dos buenos amigos ya citados en este diario, Antonio Rodríguez y Fran Fermoso, en la que estará muy presente el… BA-LON-CES-TO.

Desde aquí, gracias a todos los que nos habéis aguantado. Un fuerte abrazo baloncestístico y que sean muchas más ocasiones, que será buena señal.

Un granadino en la Copa (día 3)

Reflexiones en un trayecto de metro entre Goya y Chamartín. Hoy voy a escribir en el metro, lo que me dé tiempo antes de llegar al hotel. El día ha sido agotador, pero cuando el baloncesto lo protagoniza absolutamente todo en tu día, qué quieren que les diga, yo me siento feliz.

Por la mañana he participado en la particular Copa Forera, una idea surgida del foro de ACB, en la que los aficionados organizar una competición paralela a la Copa del Rey, con el buen rollo y las ganas de echar una buena mañana corriendo tras el balón como bandera. Era mi cuarta participación en el torneo, en este caso defendiendo los colores del DKV Joventut (ya que la participación del CB Granada hace tiempo que quedó descartada…), y hemos terminado como campeones, tras vencer al Barça en la final (el único equipo que nos había ganado, eso sí, en la fase de grupos), y al Gran Canaria de mi compañero de Tirando a Fallar, Miki Borges, en una semifinal apasionante resuelta en la prórroga. Por cierto, en ese partido me he dado un buen costalazo y todavía me duele la espalda, gajes del oficio… Pero bueno, ha sido una gran mañana, jugar al baloncesto me encanta y ganar, pues también, no lo voy a negar (sí, soy un poco “picao”, sí).

Me lo he pasado “bomba” narrando, sobre todo en el partido del Madrid contra Power Electronics Valencia, en el que, al estar más igualado, hemos tenido más peso en el programa. Qué alegría ver a Sergio Rodríguez recuperando un buen nivel (no su mejor nivel aún), a Carlos Suárez asegurando muchos años de alero para la selección española, y a ese Nikola Mirotic que puede traer muchísimos éxitos a nuestro baloncesto. Los valencianos lo han tenido, han dominado tres cuartas partes del partido con un soberbio Rafa Martínez, pero ni Claver ni Savanovic han estado hoy al nivel que se les espera, y eso les ha pesado mucho a los de Pesic, que se irán con la sensación de haber podido jugar la final perfectamente.

Y el Barça ha vuelto a demostrar que llega bien a la Copa, rodado. Ha sido muy superior a un Caja Laboral con San Emeterio, Marcelinho y Teletovic anulados… Y eso es demasiado lujo. Barac, Bjeliça y Logan han dado la cara, pero desde luego eso no es suficiente para superar a la mejor plantilla de Europa, en la que Juan Carlos I de España (me ha dado por llamarle así a Navarro), ha dado otra de esas exhibiciones que para él, por momentos, parecen ya rutina. Vaya jugador. Está claro que si el Barça es campeón ya tenemos MVP, y más cuando “La Bomba” aún no ha ganado nunca ese galardón.

Final deseada por tanto para las teles, los medios, y los aficionados medios. Esperemos dar un buen pelotazo de audiencia, que falta le hace a nuestro deporte. ¿Favorito? Claramente el Barça, que además ha sido hoy mucho más sólido que el Madrid, pero yo auguro un partido igualado, no espero una nueva humillación pública de los azulgrana a los de Messina.

Mañana veremos, que el metro llega ya a Chamartín. Por cierto, hoy tampoco me puedo resistir. La afición del Baskonia ha estado media hora animando una vez acabado el partido, y ha hecho salir a su equipo a saludar. ¡Pero qué grandes sois, tíos!

Me voy a dormir, que falta hace, vaya día de basket. Voy a ver si sueño con balones y canastas. Joder, si es que no tengo remedio…

Un granadino en la Copa (día 2)

Hoy es un gran día. El Caja Laboral debuta en la Copa, con todo lo que eso supone, que es mucho. Madrid está tomado por vitorianos ataviados con todo tipo de distintivos baskonistas, vayas donde vayas. Por Sol, Serrano, Chamartín, o Príncipe Pío. En cualquier sitio hay un aficionado al club que preside Josean Querejeta. Y si llegas a la zona lúdica cerca del Palacio de Goya, pues parece que estuvieras cerca del Fernando Buesa Arena. Sinceramente, para mí, uno de los atractivos de la Copa es disfrutar de la afición de este equipo. Mis respetos allá donde estéis.

Cuidado además con el crecimiento del Bilbao Basket como institución. Está claro que estamos ante un club en crecimiento, que se está metiendo en la elite del basket nacional. Se están haciendo bien las cosas, con tranquilidad y una fuerte inversión, claro. Hay mucho bilbaíno por Madrid también, y eso que no resulta sencillo competir en afición con todo un Athletic de Bilbao. Igual en un tiempo hablamos de una nueva versión del Caja Laboral, y tenemos otra potencia vasca en nuestro baloncesto. Veremos. De momento, eso sí, no tienen punto de encuentro.

Pero también habrá que dar algún palo. A la entrada de los aficionados, se montó un buen “pollo”, con unas colas excesivas. Las puertas se abrieron apenas 50 minutos antes del comienzo del primer partido, y además, los lectores de códigos de barras de los abonos y entradas sufrieron más de un fallo, lo que no fue en beneficio de muchos aficionados que mostraron su enojo con el hecho. Normal, habiendo pagado lo que se ha pagado.

Me ha dado tiempo también a demostrar a todo el que haya querido que mi muñeca no está tan oxidada como pensaba. En un stand de una conocida marca de agua mineral te dan una mini canasta para destrozarla si consigues anotar dos lanzamientos de tres. Bueno, he metido los dos primeros, y el tercero casi lo meto… en la canasta de al lado. Permítanme la licencia, simplemente era para demostrar que uno en la Copa puede no sólo divertirse con el baloncesto.

Esperaba mucho del derbi vasco. Hervelle y Mumbrú han empezado sosteniendo al Bizkaiza Bilbao Basket ante un Caja Laboral donde Marcelinho y San Emeterio aguantaban el tirón de las dos prontas faltas de Teletovic. La primera parte ha estado realmente igualada, aunque un arreón final de los vitorianos les ha dejado en ventaja en el intermedio (43-36), tras bombardear Teletovic el aro vizcaíno con tres triples consecutivos. Por cierto, vaya mate se ha cascado el amigo Chris Warren, ha parecido Blake Griffin el tío.

Ha llegado a dominar por quince Caja Laboral en el tercer cuarto (55-40), pero entre Jackson y un Vasileiadis (triple desde su campo incluido) descomunal han decidido que la hora de los “hombres de negro” no había terminado aún. El griego se ha llevado el galardón a jugón del día, del que ayer se hizo acreedor “Boom Boom” Carroll, y su sexto triple ha puesto el 65-66 a cuatro minutos. En ese momento, la afición bilbaína, bastante inferior en número, se ha comido a los vitorianos, con el apoyo de los pucelanos eliminados ayer. Lo nunca visto. Pero ha durado poco la alegría en la casa del “pobre”. Marcelinho Huertas (¿Hay un jugador más seguro en los últimos minutos de partido que éste?), ha anotado y dirigido cuando más pesaba el balón para dejar la victoria alavesa en bandeja. Por cierto, Pau Ribas ha finalizado el partido… Tirando a Fallar su último tiro libre, aunque al lanzamiento a la desesperada de Marko Banic sobre la bocina desde su campo y a una mano le ha faltado un pelo para entrar. Así que mañana, todos preparados, que llega la invasión vitoriana en Madrid, más si cabe.

Tras el emocionantísimo choque vasco, llegó el momento del catalán. Un poco venido a menos a priori, no lo vamos a negar. La plaga de bajas de la Penya, con las más recientes de Norel y, sobre todo un Carl English que parecía haber entrado en estado de gracia, dejaban al Regal Barça como archifavorito. Y es que, para un servidor, la plantilla de Xavi Pascual sigue siendo la mejor de Europa, pese a mostrar algunas dudas esta temporada. Las esperanzas verdinegras se ceñían a la chistera del mago Pepu Hernández.

Y el Barça, al tran tran, no parecía querer pisar el acelerador, pero tampoco dar mucha vida a los vecinos de Badalona. Un buen Ndong finalizaba con acierto en el segundo cuarto para dejar cómodamente por encima a los suyos al descanso (43-33). En medio de la fiesta generalizada en la grada, con las aficiones saludándose las unas a las otras, el DKV Joventut, con la mejor versión del joven base Josep Franch, todavía creció lo suficiente para ilusionar a todos con un final igualado mediado el tercer periodo (52-51).

Voy a hablar también de la afición del Barça. La veterana peña Meritxell es otro signo estupendo de la Copa. Siempre están ahí, incansables y a lo suyo, como una auténtica afición de basket (de éstas que suelen animar a su equipo y olvidarse del rival, ya me entienden…). La media de edad seguramente sea la mayor de todas las peñas que hay en la Copa, pero desde luego que son imprescindibles.

Ah, por cierto, que no se me olvide, no debió salir muy bien de Las Palmas Will McDonald, porque la sorna de los aficionados amarillos cada vez que el pívot cometía una mala acción era más que sonora. Los gritos de “MVP, MVP!”, cuando fallaba un tiro, o cometía pasos, no debieron sentarle muy bien al bueno de Will, pero sus motivos tendrían los aficionados insulares para llevarlos a cabo.

Me pongo a hablar de aficiones y ambiente copero y no paro, ¿eh? Volvamos al partido, que lo habíamos dejado igualado, pero el australiano Joe Ingles ha decidido tener su cuota de protagonismo, y decirle a Xavi Pascual que puede seguir prescindiendo de Pete Mickeal (¿Se atreverá a dejarlo sin jugar mañana o, más aún, en una hipotética final?). El ex del CB Granada lideró el ataque de los suyos tras el achuchón badalonés, y junto a dos triples de Lakovic, el partido ha pasado a la historia (77-60, a 3 minutos del final).

Bueno, mañana, si me siguen aguantando, nos leemos un poco más por aquí. Real Madrid – Power Electronics Valencia, y Regal Barça – Caja Laboral, los favoritos han pasado (aunque los valencianos no eran cabezas de serie), y tenemos las mejores semifinales posibles. Pronóstico complicado desde luego, no me mojo que luego me lo recuerdan algunos… Así que mañana, ¡Otra copita!

PD: como no todo es baloncesto, esta mañana he hecho un poco de turismo. Me ha llevado alguien con buen gusto a ver el Templo de Debod, una construcción egipcia en pleno centro de Madrid. No lo conocía, y desde luego es muy recomendable. Si no lo conocen, no se lo pierdan si tienen la ocasión de visitarlo.

Un granadino en la Copa (día 1)

La Copa del Rey debería ser para el aficionado al baloncesto como la peregrinación a La Meca para el musulmán: una peregrinación de obligado cumplimiento al menos una vez en la vida. Yo, que debo ser devoto de más, ya llevo seis fases finales (dos en Granada, y una en Sevilla, Zaragoza, Málaga y ésta en Madrid). Desde luego, yo se la recomiendo a todo el mundo, incluso aunque no te guste el baloncesto en demasía, pues el ambiente deportivo y de buen rollo entre aficiones que se vive de jueves a domingo es, pienso, que inigualable en el mundo del deporte, y, desde luego, inviable en el fútbol.

Conforme te acercas al pabellón, ya notas que estás llegando a un lugar con un sabor especial, que no vas a un partido normal. Gente con camisetas de todos los equipos inimaginables, cánticos, fenomenal ambiente… Una delicia. Y es que, aunque la ACB se afane en ocasiones en dificultar la asistencia del aficionado medio (los precios resultan un tanto abusivos en la época en que vivimos), todavía queda un resquicio en la economía de algunos para poder disfrutar del evento.

Pero centrémonos en la Copa que nos atañe. Lo primero que me ha llamado la atención en las inmediaciones del Palacio de los Deportes de Goya ha sido el constatar el hecho de que el Caja Laboral, o más bien el Saski Baskonia como club, es sin duda la entidad puramente baloncestística más preparada que hay hoy día en nuestro país. Una inmensa carpa del club vitoriano acoge a todo el que quiera visitarla a escasos metros de la entrada al pabellón, con especial hincapié para los vitorianos, claro. Y la carpa está llena. De vitorianos, malagueños, madrileños o albaceteños. Que más da. Pero es un gustazo, porque además el equipo de Dusko Ivanovic no debuta hasta el viernes, pero ya pueden verse más de mil aficionados baskonistas en Madrid. Como se metan en la final, la invasión del domingo será, como tantas otras veces, para recordar. En honor a la verdad, el Power Electronics Valencia también tiene su particular punto de encuentro, pero es cierto que más modesto que el de los actuales campeones de liga.

Y entras al Palacio. Y allí está “todo quisqui”. Sergio Scariolo, Juan Antonio Orenga, Zoran Savic, o Manel Comas se te cruzan por delante en apenas dos minutos desde que has entrado al recinto. Desde luego no estás en un sitio normal, no. Lo mejor es que lo bueno está a punto de empezar. Power Electronics Valencia y la revelación de la ACB, Blancos de Rueda Valladolid, están a cinco minutos del salto inicial. Lo de los pucelanos es alucinante. Se han clasificado para el torneo con una plantilla en la que, menos Marcus Slaughter y Maxi Stanic, el resto han jugado todos en categorías inferiores a la ACB recientemente. Y encima son cabezas de serie. Bárbaro. Pero les ha tocado el coco, un “Power” que desde la llegada de Svetislav Pesic al banco sólo parece inferior al Regal Barça y, si acaso, al Real Madrid. La relevación comienza dando la cara (26-23 mediado el segundo cuarto), pero cuando los taronja aprietan las clavijas atrás son demasiado superiores. 83-60 para los valencianos y a esperar rival en la semifinal del sábado.

Entre partido y partido aprovechas para saludar a viejos conocidos de torneos previos, a los que te gustaría ver más pero apenas lo haces “de copa en copa”, y no precisamente en un bar. Se oye una pitada tremenda en la cancha. ¿Qué ha pasado? El Real Madrid ha salido a calentar. ¿Pero no es el anfitrión? Esto es la Copa, amigo… Vitorianos, grancanarios, barceloneses y pucelanos se alían contra el Madrid, el rival al que hay que quitar del medio para allanar el terreno a la final. Mañana le tocará al Barça ser el enemigo público número uno, se supone.

El Granca, espoleado por el ambiente, se come al Madrid en el primer cuarto (14-21). Hueles la sorpresa, aunque queda mucho, y la baja de ese crack que es Taph Savane (¡Mucha suerte en tu recuperación!) pesa demasiado para los de Pedro Martínez. Messina ajusta la defensa, Tucker enchufa desde fuera y Tomic se hace grande en la zona. Carlos Suárez pone el bricolaje, haciendo de todo como el mejor Garbajosa de otros tiempos, y los blancos ya mandan al descanso (39-34). El efecto “Pío pío” todavía vuelve a venirse arriba en la segunda parte, y Wallace pone por delante a los suyos en la busca de su primera victoria copera de siempre. Pero tiene que ser un canario, chicharrero eso sí, quien les dé la puntilla. Sergio Rodríguez demuestra que sus buenos recientes partidos en Euroliga no son casualidad, y lleva a los merengues en volandas hacia las semis. Y todo, pese al partidazo (30 puntos), de ese jugadorazo que se llama Jaycee Carroll.

Fin a la primera jornada, con buen sabor de boca. A la salida del pabellón aún te encuentras con algún miembro del organigrama del CB Granada, que reconoce haber venido a la Copa “a disfrutar”, y que sus colegas del resto de clubes no hacen más que recordarle que la cosa por Granada “está jodida, ¿eh?”. En fin, un día de Copa, como espero que haya muchos más en mi vida. Si les ha gustado, mañana les cuento un poquito más. El derbi vasco huele a partidazo de los buenos.

La culpa es de Trifón

«Toda la culpa de la situación la tiene Trifón» y «que echen ya a la calle a Poch». Estas dos frases se vienen repitiendo mucho últimamente entre los aficionados del CB Granada. Los nervios están a flor de piel por ocupar puestos de descenso –esta semana como colistas– y ya se sabe que el eslabón más débil siempre es el del entrenador.

Pero, ¿realmente Trifón es el único causante de esta situación? Se confió en Mario Fernández como segundo base pero se le detecta en Granada una lesión que pasó de tapadillo en Gran Canaria y Joventut. Empieza la Liga con un único director de juego –a veces ninguno por las lesiones de Gianella– y, a las pocas semanas, se vende a uno de los mejores jugadores de la plantilla (Joe Ingles) porque no quedaba más remedio.

Por si fuera poco, comienza el calvario de lesiones y el sexto hombre, Stefansson, se lesiona dos meses. Trifón pide un alero y un base, pero le traen a Owens, que es más ’2′ que ’1′.

Por todo esto, ¿es Poch el culpable de que el equipo esté en descenso? Hagamos la prueba y coloquemos a cualquier otro entrenador de postín, como por ejemplo Scariolo. Con la misma plantilla –importante el matiz–, ¿el seleccionador español habría podido ganar alguno de los partidos que ha perdido el CB Granada desde la venta de Ingles? Seguramente no, porque cuando te faltan herramientas es difícil hacer bien tu trabajo.

Trifón no cae bien por su sempiterno semblante serio, pero lo que se le piden son resultados en la pista, no que se ponga a contar chistes. El técnico también enerva a la grada por la lentitud a la hora de pedir los tiempos muertos o por su cuestionable política de rotaciones (Samb es un proyecto al que se le firma por cuatro años y muchos partidos ha tenido un rol residual). Poch no es perfecto, ¿pero lo es algún entrenador? ¿Lo somos nosotros?

La venta de Joe Ingles, una operación redonda

Sé que hay muchos que opinan que el traspaso de Joe Ingles al Barcelona es una barbaridad por acometerse una vez empezada la Liga y por debilitar notablemente el potencial del equipo de Trifón Poch. Personalmente, la venta del australiano es una operación redonda y la pérdida en la plantilla se puede paliar parcial o totalmente en función de las garantías que ofrezca el relevo que encuentre la dirección deportiva, con Julián Aranda a la cabeza.

No nos engañemos, el CB Granada está muy mal económicamente y eso ya había provocado atrasos en las nóminas de esta temporada. Con el dinero del Barça se pueden tapar todos esos ‘agujeros’ y además sobra para afrontar los gastos que vengan en las próximas semanas. No da para mucho más, pero al menos ofrece liquidez hasta que llegue 2011, momento en el que algunos patrocinadores tienen establecido el pago de su publicidad y se ingresará ese dinero que está pactado pero que aún no se tiene.

Tampoco se puede olvidar un hecho relevante. La salida de Ingles hace que el equipo pierda ahora a su segundo mejor jugador (tras Kurz) pero es a cambio de una jugosa compensación económica. Si no se hubiera aprovechado la oportunidad de venderlo, Ingles se habría ido al final de la campaña gratis y con el tanteo como única arma para retenerlo. En caso de que se hubiera ido a un equipo que no sea ACB no se le puede retener de ninguna manera y se habría ido gratis como Richard Hendrix, mientras que si es un conjunto de la élite española tienes que hipotecarte para igualar las condiciones económicas que le puede ofrecer cualquier ‘grande’.

Imagínense que no venden a Ingles y que, en el próximo verano, el propio Barcelona quiere fichar al australiano y le ofrece una ficha de medio millón de euros, algo nada descabellado para un club con un presupuesto como el azulgrana y donde Navarro cobra más de dos millones de euros cada año. El ‘Cebé’ tendría la posibilidad de igualar la oferta por Joe, pero… ¿realmente podría hacerlo? ¿De dónde sacarían los nazaríes 500.000 euros cada temporada cuando tiene problemas para ir al día en los pagos?

Por todo esto considero que vender a Ingles es lo mejor que puede haber hecho el CB Granada por su viabilidad económica. La deportiva ahora será un poco más difícil pero también se puede alcanzar sin el australiano. Lo que sí podría ser un hecho fatal es conseguir la permanencia deportiva y terminar descendiendo por impagos, algo que con esos 425.000 euros (menos comisiones y demás) es una amenaza que ahora da un poco menos de miedo.