Aplicaciones Solidarias

Los últimos informes de la Asociación Española de Fundaciones y de la Asociación Española de Fundraising han revelado el perfil de las personas (y empresas) que realizan donaciones a organizaciones sin ánimo de lucro. Organizaciones que actúan en diferentes sectores de actividad, como el cultural, educación básica y superior, deportivo, inserción laboral, salud, cooperación internacional, proyectos sociales, medio ambiente, etc. y que en nuestro país alcanzan la cifra de 8.000, dan empleo a más de doscientas mil personas y generan el 1% del PIB.

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A pesar de beneficiar a unos 30 millones de ciudadanos de todo el mundo y de que España sea un país solidario, menos del 19% de la población hace donaciones de forma regular a, al menos, una ONG o una Fundación. Porcentaje alejado de la media europea (25%). Es posible que una de las razones de esta situación sea la fiscalidad aplicable a los donativos en el impuesto de la renta ya que, a partir del ejercicio fiscal 2016, los primeros 150 euros donados se podrán desgravar el 75%. Por encima de esta cantidad, que es la media anual que los españoles suelen aportar, se podrá desgravar el 30%.

Al aún insuficiente incentivo fiscal se suma la situación económica general de los ciudadanos (el 53% de los donantes se ha visto afectado por la crisis), de manera que el perfil “tipo” del donante tiene entre 50 y 60 años, está casado, sin hijos, con estudios universitarios, es autónomo y tiene unos ingresos anuales entre 30.000 y 60.000€. En cuanto al sexo, suelen ser mayoritariamente hombres, aunque este dato hay que relativizarlo ya que está equilibrado (56% frente al 46% de mujeres) y, teniendo en cuenta las diferencias salariales entre ambos géneros, las aportaciones de las mujeres, en relación a sus ingresos, son más generosas.

En cuanto al perfil tecnológico, cabe destacar que son usuarios casi en su totalidad de dispositivos móviles tipo smartphone, el 99% usa habitualmente internet y un 53% tienen perfil en Facebook. Un 44% estaría dispuesto a realizar donaciones vía online y al 10% le gustaría hacerlo a través del móvil.

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En el otro lado, las organizaciones sin ánimo de lucro arbitran los mecanismos convencionales a su alcance para captar recursos. Básicamente domiciliando cuotas periódicas en la cuenta de los interesados, recibiendo transferencias o ingresos en ventanilla, organizando grandes captaciones aprovechando algún evento, catástrofe o fecha especial para atraer pequeños importes vía sms.

En cambio, muy pocas usan las nuevas tecnologías para atraer al perfil típico y a aquellos otros usuarios que podrían tener la capacidad de contribuir, aunque fuera con pequeñas cantidades de dinero, si lo pudieran realizar con un click desde el móvil.

En este sentido, es cierto que hay muchas “app” ya disponibles con fines solidarios, que van desde ponerse en la piel de un refugiado (MyLifeasaRefugee), conocer las ONG’s que hay cercanas (Hazloposible), enviar un lazo solidario a otras personas (LazoSolidario), o conocer los puntos del planeta en los que hay una crisis humanitaria (Geo). También existen las que permiten hacer aportaciones de forma indirecta, como CharityMiles mediante la cual cada km que se recorra corriendo se traduce en dinero para la entidad que se elija, o AltruitTip para visitar restaurantes solidarios que destinan una parte de sus beneficios a diferentes ONG’s, o HumbleBundle que permite comprar un pack de juegos y destinar parte del importe a organizaciones sociales.

Y, finalmente, están las que te ayudan a realizar microdonaciones de 1$ para las causas elegidas (OneToday) o para respaldar con 0.40€ el programa mundial de alimentos de la ONU.

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De todas ellas, estas dos últimas me parecen las más interesantes ya que sin intermediarios, ponen en contacto de forma fácil, segura y transparente al interesado con la organización y la finalidad que más le afecte en cada momento. En esta línea, cabe destacar la aplicación, desarrollada por SEFIDE EDE y everis, que el Banco de Alimentos de Madrid lanzó durante las pasadas navidades para realizar aportaciones en dinero y mediante la compra de cestas de alimentos.

La acción, llevada a cabo exclusivamente para el colectivo de empleados de everis, ha puesto de manifiesto dos cuestiones fundamentales: la primera, si extrapolamos la media de donaciones al período de un año, se superaría en un 32% la media de los 150€ comentada más arriba. Y la segunda para el caso de donación de alimentos, cada usuario ha contribuido con una media de casi 20kg, muy superior a lo que tradicionalmente cada persona entrega por los canales habituales a este tipo de asociaciones.

Es decir, si tenemos en nuestro móvil una aplicación que nos permita destinar los fondos que consideremos oportunos directamente a organizaciones sin ánimo de lucro, sin más artilugios que nuestra voluntad y la sencillez y agilidad de la tecnología (y los sistemas correspondientes que proporcionan seguridad, confiabilidad y pertinencia), nuestra capacidad de contribución posiblemente será mayor que si la sometemos a juegos, porcentajes sobre consumo o cualquier otro recurso pensado para que la aportación sea la consecuencia y no la causa.

 

José Manuel Navarro Llena

@jmnllena

 

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