APORTAR SENSATEZ Y AYUDAR A SUMAR

Los resfriados nos hacen estar groguis durante muchos días. Y ya sabéis del dicho: con medicación suelen durar una semana y sin ella apenas siete días… Así que hoy me siento como flotando porque aún lo estoy penando, aunque la parte positiva, que siempre la hay, es que podré trabajar desde mi hogar y con pocas interferencias enfrascarme en el último asunto que me han encomendado: un apasionante informe pericial a través debo armar un complejo puzle de actos administrativos que se dieron hace ya muchos años…

 

EL CARDO SIEMPRE GRITANDO Y LA FLOR SIEMPRE CALLÁ

Reconozco que estos últimos días, he seguido soñando y sembrando, a sabiendas de que la cosecha llegará… pero al mismo tiempo, como vosotros, no he podido dejar de ser espectador de lo que pasa en nuestro derredor. Y como reza la canción:
De lo que pasa en el mundo, ¡Por Dios, que no entiendo ná!…

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UN BELLO DÍA COMO OTRO CUALQUIERA…

Buenos días queridos amigos… en unos minutos voy a viajar hacia Granada para desarrollar una intensísima agenda y, aunque tenía pensados algunos temas sobre los que reflexionar con vosotros he pensado que quizás hoy sea un día perfecto para contaros, como si de un Gran Hermano se tratase, cómo es la jornada de un profesional de mis características… te gustará!!! jajjaja

Feliz día amigos… ¡Porque el mío va a serlo sin duda alguna!

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HUMANIZANDO LOS CONOCIMIENTOS

Hoy voy a ser breve… debo partir urgentemente de viaje a un ayuntamiento para exponer un delicado proyecto recién concluido, del que prometo hablaros en estos días… Pero antes quisiera compartir con vosotros una inquietud, o más bien un pensamiento: Hace un par de días un buen amigo me decía:

“Juan Carlos, tú eres un profesional de la ciudad, del territorio y de la sociedad y tu visión entre España y Sudamérica hacen que tus reflexiones sean valiosas. Y a través de tus escritos está muy bien que nos trasmitas lesos conocimientos y experiencias que has adquirido… pero yo valoraría tanto o más aún que nos trasmitas emociones, que nos conmuevas con las reflexiones personales que los humanizan…”

Gracias Jesús…

HOY TOCA HABLAR DE AMOR

Aquí me tenéis al alba, como tengo por costumbre, reflexionando esta mañana festiva en la ciudad, día de su patrona la Virgen de Las Angustias, y en honor a un día tan señalado hoy no os hablaré de ciudadanos o de ciudades comprometidas, ni de buenos o regulares proyectos, ni de cuanto viajo… No. Hoy os voy a hablar sencillamente de amor. Y será así porque recién llegado a mi tierra, a mi refugio, a mi edén, estos han sido los sentimientos que me han aflorado recordando una sencilla y bellísima historia de amor que ocurrió hace muchos, muchos años y que yo tuve el inmenso honor de conocerla durante mis viajes a Colombia, y creo que os es un buen día para que al fin os la cuente tal y como yo la escuché… Reza así:
Cuenta la leyenda que hace mucho tiempo, un antiguo Guerrero de la cultura “muisca” tuvo que partir, aunque la tradición ya no recuerda a donde ni porqué, ya que estos detalles en realidad no vienen a cuento… el caso es que pasó tanto y tanto tiempo lejos de su hogar que su amada desesperada decidió sentarse a esperarlo en un promontorio elevado para divisarlo tan pronto estuviese llegando… pero el tiempo fue pasando y se mimetizó tanto con el lugar que la amada se convirtió en una montaña, que recibió el nombre de MONTESILLA.
Y el caso es que quiso la vida que algo después de este suceso, aquel guerrero pudiese volver a casa y al conocer los tristísimos hechos era tal su congojo y su desdicha que no quiso separarse de ella, o al menos de su espíritu, y se sentó en una loma cercana… y con el pasar de los días también se convirtió en otra montaña, que recibió el nombre de MONTESILLO.
Y ambas montañas, mirándose una a otra, están en el corazón de los Andes, a escasos kilómetros de Bogotá, y junto a una bella población denominada Guatavita… Yo tuve la fortuna de conocer esta bella y triste historia hace semanas mientas que las ascendía en compañía de un grupo de amigos, y sabía que antes o después debería contárosla, para que todos nosotros nos sumáramos a tan bello homenaje al amor… y para que reflexionáramos sobre los tremendos costes que tantas veces nos depara el destino, cuando seguimos el camino que nos traza (o que nos trazamos)…
Así pues, Montesillo y Montesilla, son una bella metáfora de la vida… aunque en realidad también siguen siendo dos bellas montañas que se miran la una a la otra, y que ansían que las asciendas a ambas, quizás porque así, de alguna manera, las entrelazas al igual que tú mismo también ya te quedas prendado de ellas, de su historia, y de sus enseñanzas…
Os mando abrazos desde Granada.