MUY BUENAS VIBRAS CON EL PATRIMONIO CULTURAL Y NATURAL EN GUADIX

“Lo que sienten los pensamientos”

Buenos días, desde el Molino de San Antonio en Ferreira (Andalucía). Es aún temprano y hace algo de fresco, el aire límpido ensalza a una luna llena maravillosa aún compite en el horizonte con el lucero de la mañana…

En unas horas me desplazaré a Guadix, la capital de esta comarca, donde voy a desarrollar una interesante agenda relacionada con la protección y la revitalización de su Conjunto Histórico y de su paisaje. Y es que en este hermoso lugar, preñado de historia, sus gentes y sus instituciones están enfrascados en diversas iniciativas que confluyen en el ensalzamiento de su cultura, de su patrimonio, de su identidad y de su desarrollo económico sostenible… y me encanta poder ser uno de los actores de este singular proceso.


En su ayuntamiento, en la Comisión de Urbanismo tendré la oportunidad de presentarles los últimos avances relacionados con la tramitación del Plan Especial de Protección del Casco Antiguo, que tras muchos meses intensos de trabajo ya se encuentra prácticamente concertado con las principales administraciones sectoriales y los grupos políticos municipales, en lo que ha sido un trabajo encomiable de acercamiento que está a punto de dar sus frutos, ya que pronto, en unos meses quizás, Guadix tendrá aprobado un ambicioso instrumento de gestión para su ciudad histórica. Desafortunadamente uno de los principales males que aquejan al patrimonio cultural suele ser la inseguridad jurídica y la terrible lentitud en la toma de decisiones públicas que, con el afán de proteger, se tornan en un bloqueo dañino de tantas y tantas iniciativas… de ahí la importancia de culminar un instrumento de gestión preciso y ágil que regule e impulse todos los proyectos públicos y privados que necesita esta ciudad histórica.

Además, como os avanzaba, se están moviendo otras muchas cosas, y no quiero dejar de hablaros de una bellísima iniciativa, ya que el sábado día 12 de agosto acogerá la 1ª feria “Co-Marca Guadix Natural” en la que se podrán degustar los productos de la tierra con todo su olor y sabor, cultivos de temporada, recién cogidos y cultivados mediante buenas prácticas agrícolas. Hay detrás de ello todo un colectivo de visionarios que están auspiciando otra forma de cultivar en la que medio ambiente, salud, economía, patrimonio y educación ambiental vayan de la mano.  Sin duda un maravilloso caldo de “cultivo” que favorecerá la protección del paisaje rural accitano y la revitalización y recuperación para la ciudad de los huertos urbanos de Guadix, a partir de las políticas y de las propuestas innovadoras que al respecto ha diseñado el Plan Especial de Protección del que os hablaba.

Como habréis comprobado, hoy mis pensamientos palpitan y sienten esperanza y bienestar… Que tengáis un bonito día.

LO QUE SIENTEN LOS PENSAMIENTOS

“Lo que sienten los pensamientos”

Se lamentaba hace años mi amigo Emilio, responsable del desarrollo urbano de una pequeña ciudad argentina, de que “siempre iba detrás de los acontecimientos”,  una elocuente manera de expresar cómo el vertiginoso ritmo que nos exige la vida actual no nos deja otra alternativa que hacer y hacer cosas, tomando constantemente decisiones apoyados apenas en nuestro instinto y sin que apenas tengamos la oportunidad de  poder levantar la mirada para visualizar a dónde nos llevan.

Y por más que queramos revelarnos y hacer las cosas de otra manera, es difícil, seguramente imposible, sustraernos a este vendaval en el que tenemos que elegir, decir, hacer, producir, escribir, proyectar o encauzar tantas cosas y además tan rápidamente que finalmente asumimos que ya es exitoso ir apagando cada uno de esos incendios… siguiendo el ritmo de los acontecimientos que se van superponiendo uno tras otro. Porque nunca solemos tener ni el tiempo, ni los datos, ni los recursos, ni el presupuesto óptimos…
Por eso aquella frase que me dijo un día Emilio en Reconquista, me recuerda cada día que debo tener bien entrenada mi capacidad de elegir buenas o al menos óptimas primeras ideas sobre cada asunto, ya que generalmente ni hay oportunidad para pensar detenidamente  las cosas y depurarlas con el poso de la reflexión, ni tendremos más tarde la  opción de cambiarlas por otras… Y eso explica que solo una intuición bien entrenada, unos razonables conocimientos sobre la materia a decidir, una buena organización, y seguramente también ciertas dosis de sagacidad, van a permitirte tener constantemente buenas primeras ideas que más tarde, durante el proceso de su desarrollo o de su ejecución, puedan ser pulidas, matizadas o ajustadas y puedan evolucionar para convertirse, por ejemplo, en un buen diseño.

Y resulta que hoy, aquí me tienes, reconociéndote abiertamente que el ritmo de los acontecimientos nos supera cada día en todos los ámbitos, y ahora al volcar mi mirada veo nítidamente que llevo años, muchos ya, navegando por las aguas del río de la vida, sorteando rápidos y salvando remolinos, sin saber muy bien a donde me llevarían. Viviendo casi sin tiempo de averiguar lo que realmente sentí en cada momento… incapaz de discernir aquello esencial de las voces huecas de los cantos de sirenas… Vamos, confundiendo tantas y tantas veces la paja con el grano…

Por eso he decidido que voy a cambiar algunas cosas, no muchas pero sí las más importantes, y quiero tenerte a ti como testigo. Y la primera de ellas es que voy a salirme de esa vorágine para adelantarme a los acontecimientos y verlos venir, avanzando esa decena de pasos que me hagan ir delante de ellos…

Y lo voy a hacer obligándome a meditar cada día, al alba, escuchando a mi corazón y leyendo mi mente… Voy a averiguar lo que sienten mis pensamientos… Y te lo quiero contar cada día en La Ciudad Comprometida.