Sabor añejo

5 dardos para el Valencia – Granada.

* El fútbol a distancia no gozaba de las comodidades actuales a comienzo de los 90 pero tenía un sabor especial. Hoy uno puede ver los 10 partidos de la jornada seguidos por televisión, a costa de horarios cuestionables para el hincha que aparece por el campo. Antes no. Te ponían uno el sábado las autonómicas y luego estaba el del Plus los domingos, que nos obligaba a la mayoría a ir al bar. Lo demás había que escucharlo solo, pero no carecía de pasión. Ahora, las fórmulas deportivas se cargan de bromas baratas y opiniones poco autorizadas, pero antes estaban enfocadas sobre todo a narraciones simultáneas que encadenaban cantos de goles durante toda la tarde. Era la locura del transistor, la compañía de los muchachos que, como yo, tratábamos en los intervalos secos de estudiar. Esta esencia se ha perdido por la intensa comercialización, que separa encuentros aunque sean intrascendentes. Pero en las dos últimas jornadas volvemos a lo de antes. A lo que gusta a quienes adoran la radio. Si cabe, con mayor intensidad porque todos arrancan a la misma hora. Te pierdes cosas pero se gana en una mágica incertidumbre.

* El Granada es uno de esos equipos cuyos hombres de banquillo llevarán auriculares. Sus intereses se dirimen directamente en Mestalla, pero indirectamente en tres canchas más. La probabilidad le sonríe, pero el fútbol es confuso y hasta el peor escenario pudiera acaecer. Logra la machada de derrotar a un equipo que quiere oír la música de la Liga de Campeones suena a quimera, pero también lo parecía puntuar en Anoeta. El problema es que el jugador rojiblanco más en forma, Brahimi, se queda fuera por lesión.

* Es complicado discernir hacia dónde girará Alcaraz sus piezas. Con Brahimi, se presumía una vuelta a la mediapunta, con Torje apareciendo seguramente por la derecha. Ahora se abren opciones. Desde la irrupción de un segundo punta, con la pugna entre Aranda y un Ighalo que aún arrastra molestias, o la baza de incluir a Buonanotte, bien por la derecha o enganchando. El técnico divide los partidos en varias fases de intensidad. Veremos cómo lo quiere arrancar.

* Ha sido una semana atípica, pues el equipo todavía no tiene el objetivo atado pero del club solo emanan noticias sobre el futuro. La espita la abrió precipitadamente Nyom, exteriorizando un malestar en el proceso de renovación que generó ruido y concluyó con el jugador llamando a Pina para bajar decibelios y consensuar las condiciones. La continuidad de Mainz apaciguó este fuego. La de Roberto dotó de tranquilidad al portero. El encauzamiento del pago por Brahimi, solidifica la apuesta del próximo curso, pero orilla el tema más importante: el equipo no está salvado. Ojalá estas rúbricas de la tranquilidad aporten confianza en el campo.

* Espera una tarde de aúpa, aunque con la consciencia de que el Granada afrontará su duelo con red, pues le quedaría una hipotética bala en la última jornada, en casa, ante el Getafe. Pero el sueño de la expedición es que todo acabe a las 21,45 horas. Que sea con un triunfo de prestigio o una derrota dulce, aliviada desde el Villamarín, La Rosaleda o el Sadar. Da igual quien eche el cable. Lo importante es que los agitadores de las ondas puedan entonar, alto y claro, que el Granada sigue en Primera división.

Tardón TAS

Un estamento independiente que lidie ante cuestiones triviales y que sea la última instancia a la que pueda recurrir un deportista ante una sanción federativa solo puede ser considerado de acierto. Un organismo definitivo y garante de cierta ecuanimidad que atienda a todas las versiones y enjuicie sin el aporte subjetivo con el que a veces están comandadas ciertas asociaciones, en las que a veces se rezuman tratos de favor o persecuciones, según quién sea el encausado. Por todo ello, el TAS ha sido una herramienta útil que ha generado soluciones a entuertos truculentos. Simbólico fue ya hace años cuando dio el visto bueno a aquel traslado del Ciudad de Murcia bajo la denominación de Granada 74 SAD. La proeza de Marsá, confirmada en la víspera del primer partido de Liga, nada menos. La RFEF tuvo que tragar ante el órdago de un proyecto que acabó, paradójicamente, con el descenso.

El problema es que el TAS establece unos plazos propios, ajeno con frecuencia a la vorágine de la competición. La causa abierta para esclarecer el ‘caso Málaga’ es un ejemplo. Un dictamen tan serio no debería estar retrasado para cuando el campeonato ya termine y los equipos desconozcan si su puesto clasifica para algo. De alguna manera, dejarlo para junio adultera la Liga, pues hay conjuntos que dudan de sus opciones reales. Un claro ejemplo es el Getafe, que aunque en esta penúltima jornada puede quedar evacuado de cualquier opción de estar en la Liga Europa, si se genera una combinación positiva podría llegar con opciones al reto de Los Cármenes, siempre que el Málaga siguiera castigado. Sin ir más lejos este mismo domingo cambia mucho el decorado si los blanquiazules son considerado como escuadra con plaza en la próxima Liga Europa o si ceden un peldaño. Hay un efecto colateral para los clubes sumidos en la pelea por la salvación.

La concesión de la licencia UEFA para dentro de dos cursos al Málaga, con lo que se les amnistía en parte, se establece un indicio de que la institución futbolística continental puede intuir que el TAS indultará al equipo andaluz y al menos no quiere quedar como una sociedad que castiga irracionalmente. Lo cierto es que, pese al inminente cambio de ciclo, el Málaga ha tratado de depurar sus irregularidades financieras y eso, tal y como está este deporte de podrido en la cuentas, es un hecho admirable. Pero hasta que el TAS se pronuncie, todo son conjeturas. Una especulación que arrastra a otros. Como el Granada.

Cantos de sirena

Allan Nyom tenía descrito en un borrador de contrato su futuro deportivo paso a paso. Club de pertenencia, años de vinculación, emolumentos y otras cláusulas personales, que garantizaban un aparente confort a ojos de un asesor profesional, su representante. Pero de repente, Nyom ha dejado el documento de lado, sin estampar su firma, para proceder a hacer público un supuesto malestar con las condiciones ofrecidas, que según esgrime no le “valoran”. Como en la Bolsa, la cotización de un futbolista fluctúa, pero no es lo mismo lo que uno  se cree y lo que los demás están dispuestos a ofrecer por los servicios. En algún momento han de placarse las negociaciones para afrontar la situación y llegar a un acuerdo, o bien a la ruptura. El baile de opiniones denota una inestabilidad personal.

Huelga decir en el momento aún crítico en el que profiere el descontento, con la permanencia aún por sellar. Aún es mayor la sorpresa general ante una renovación que parecía encarrilada. De repente, lo que estaba en capilla no le vale, presionado al parecer por el entorno familiar, que le insiste que apriete, quizás también adulado por alguna tentativa que intuye en otros lares. Lo cierto es que Nyom ha sometido sus carencias a un rincón últimamente, consiguiendo que sus debilidades se oculten y prevalezca su extraordinaria fortaleza en el duelo con los extremos que le atacan. Esto puede haberle provocado algún delirio excesivo.

Nyom siempre ha sido un chico sumiso con los jerarcas del Granada, a los que les agradece la oportunidad de vestir la rojiblanca, con la que ha contribuido a llegar a la élite. Pero también reconoce a su gente que le tienta probar en otras ligas de estilos más físicos, donde él sacaría lo mejor de su repertorio. Esto sostenía en su esfera hace unos meses. Luego empezaron los contactos y parecía finiquitado que seguiría en Los Cármenes. Ahora, nadie lo tiene claro. Este martes también habló y mucho del partido en Valencia, de su importancia. De lo único que, por ahora, debería de importarle. Su momento de forma quizás le haya hecho llegar esos seductores cantos de sirena. Aquellas criaturas mitológicas invocaban a los marineros con sus voces atipladas hasta embelesarlos. Navegaban en su dirección con la torpeza de chocar con las rocas que les daban cobijo a estos seres mitad mujer, mitad pez. A lo mejor aquella cera que usó Ulises para tapar sus oídos haga falta de vez en cuando en ciertos jugadores para ignorar opiniones ajenas al fútbol, que pueden deformar la realidad.

 

Favor andaluz

Tan sobados como los maletines están las componendas de fin de temporada, aquellos acuerdos tácitos que toleran el resultado más conveniente entre dos equipos, a sabiendas de que o bien ambos salen beneficiados o a uno de ellos le daña poco relajarse para que el contrario venza o sume. Pertenece al chascarillo la observación de que los conjuntos vascos suelen favorecerse en momentos de necesidad, por el presumible matiz nacionalista que incluiría también al Osasuna. Lo cierto es que los marcadores sospechosos sin que haya que considerar que exista dinero de por medio se han producido siempre en el fútbol, no solo por cercanía, por el simple matiz de que enmarañarse con un equipo puede pagarse de otra manera más tarde o más temprano, el día que el que esa vez esté tranquilo necesite un favor futuro.

El Granada jugará el domingo que viene en cuatro campos. El de su duelo, en Mestalla, y en otros tres estadios donde opositarán tres conjuntos andaluces. Todos tienen algo en juego: la clasificación para la Liga Europa. El Sevilla en Pamplona querrá arañar sus opciones de reacción, pues ahora vive lejos. Si gana, extenderá la alegría entre la hinchada de Los Cármenes. El Betis en el Villamarín ante el Zaragoza, acosado por el Rayo Vallecano, que ahora mismo no tiene licencia UEFA pero ha recurrido y buscará su clasificaciónEl Málaga sí aventaja en el diferencial a los vallecanos, pero aún requeriría a su vez de una unidad, que también sería de oro pues impediría la victoria del Deportivo, aunque tendrá que esperar que revoquen su sanción. Por tanto, los tres apuestan cosas pero también pueden echar un cable al paisano oriental.

La probabilidad de que el Granada se vea abocado a dirimir su fortuna en la última jornada es bastante baja, vistos estos duelos. Si los equipos de la tierra cumplen sus trayectos, estará expedito. No necesitará rascar ante el embravecido Valencia. Tal vez no sean necesarios los intereses espurios para que el objetivo del club que preside Pina se cumpla, aunque por lo menos habría que agradecer con una ovación de la grada a futuro si este guiño ocurre. Otra cosa obliga al cara a cara en la jornada 38. Lo del curso pasado curtió pero mejor que esa cita quede para homenajes.

La grada actúa

* 5 dardos para el Granada – Osasuna

* Antes de asistir a la película de Los Cármenes, todos debemos de someternos a un proceso rotundo de concienciación. No es un día para la lírica, pero sí invita a la angustia. Tras un mes en el que se han ido salvando etapas hasta completar un rosario de moral, atraca en la ciudad el último rival directo que resta en el calendario, un equipo análogo con similares virtudes y defectos. Un contrario que cuela poco pero que no encaja mucho, con un gran portero y un delantero centro interesante. Con ‘curritos’ en el resto de líneas que saben respirar bajo la atmósfera bélica y hostil a la que les sometera el público.

* Todos estos antecedentes nos inventan a una proyección farragosa, tosca, de final incierto. Un acto de paciencia del público, de cariño indisimulado hacia los suyos, con la atención puesto en las fases valle que arroje el partido. Si el Granada quiere tener un final de curso depurado, necesita ganar al Osasuna. El empate le deja con el coeficiente a favor ante ellos, al igual que con el Dépor, pero se sometería a unas dos últimas jornadas con el agua al cuello de nuevo, ante adversarios que disputan cosas, como el Valencia y, en principio, el Getafe.

* La buena noticia es que gran parte de la plantilla se encuentra en un estado óptimo en lo anímico, aunque Ighalo y Siqueira anden renqueantes por sus lesiones arrastradas. Alcaraz tiene definido el equipo en 10 puestos, siempre que el brasileño esté disponible. La plaza de compañía de El-Arabi es la que queda abierta. En principio, es para el nigeriano. Como segunda opción, la de Aranda, asistente del empate definitivo en Anoeta. Como recurso, una vez más Buonanotte. Su rol puede convertirse en crucial si, como se intuye, el encuentro entra en un proceso obtuso y requiere de un desatascador.

* Un triunfo no basta para celebrar la permanencia, pero deposita toda la presión sobre el Deportivo el domingo. Una victoria aclarará dudas, solo faltaría un punto para hacer matemático lo que sería virtual. Pero para ello hay que marcar al menos un gol. Y protegerlo como si fuera soluble. La misma actitud del último mes, pero adaptado a unas circunstancias diferentes, en las que probablemente se ceda la iniciativa a los de casa.

* La grada actúa una vez más. No quedarán boletos en las taquillas, pero que todos sepan que esto que se avecina no se divisa cómodo. Habrá que sufrir, gritar y enardecerse, hasta alcanzar lo que dicte el destino. Los prolegómenos de una celebración rotunda o la extensión, otra vez, de la preocupante soga del descenso.

Carrera de fondo

5 dardos para el Real Sociedad – Granada

* Ighalo andaba por allí, como flotando, con el pecho hinchado tras su gol victorioso. El nigeriano atendió a los medios tras el triunfo ante el Málaga, pese a dejar el partido en camilla durante la segunda parte. Tras la comparecencia con una radio, me acerqué furtivo para inquirirle sobre esas molestias que le habían dejado en la estacada. “¿Pubis?”, le pregunté. Él asintió, sin dejar de sonreír, para añadir un relajado, “pero no es grave”. Dicen que el mejor diagnóstico lo da el propio paciente, porque sus sensaciones agravan o mitigan el problema. Pero no siempre es así. Al día siguiente me topé con un un miembro del club, que con rapidez me advirtió de que iba a costar trabajo recuperar a Ighalo para Anoeta. “Es una lesión que puede parecer superada pero que incide en el momento de un cambio de ritmo o un golpeo fuerte”, me describió. Tengo que añadir, que con acierto. Este domingo Ighalo intentó simular las situaciones de juego y el dolor inguinal regresó. No viajó a San Sebastián. Un talismán que se queda en casa. Uno de los pocos con gol, lo contemplará por la TV.

* Al menos, la actual situación desplaza la ansiedad al rival. Mientras que el Granada pelea con unos pocos por evitar la aparente única plaza de descenso libre, ya que Celta y Mallorca están cortados salvo reacción milagrosa, a la Real Sociedad la acosa un Valencia que esta noche duerme de hecho en la plaza de Liga de Campeones que ostentaban los donostiarras. Las prisas, por tanto, son para los de Montanier, porque el Granada, haga lo que haga esta jornada, seguirá fuera de descenso. Esto no quiere decir que enarbole la bandera blanca, ni mucho menos.

* El Granada que salte a Anoeta se configurará de una manera similar al de Cornellá. Protección al ultranza, cierre sistemático por bandas, Brahimi suelto para iniciar operaciones y El-Arabi observando los cielos por si le toca tormenta. Con ello regresaría Torje a la derecha, soldado fiel ante un adversario que ataca el espacio bien y con muchos. Por tanto, siempre les costará más ante una zaga inflexible.

* La jornada encandila al granadinismo, pero también hubo sesiones parecidas que acabaron pifiadas. Ahora, si cabe, con tan poco margen, una zancada sería quedarse a un resoplo de la meta. Evitaría dramas. El partido con Osasuna asoma como el más importante del curso, pero se abordaría sin estrecheces con alguna recompensa en tierras vascas. Ya un empate sería meritorio. Una victoria, un golpe en la mesa.

* Todavía no se ha esclarecido nada sobre los cacareados amaños, pero parece que la lógica y los resultados ajustados vuelven a imperar en el campeonato. Señal inequívoca de que los trucos no serán tan fáciles de emplear. El Granada no puede ser sospechoso de nada en sus próximas citas. La Real quiere ir a Europa por la puerta grande. El Osasuna, asegurar plaza en el Olimpo. También el Granada, que viaja sin su deidad Ighalo, que espera a esa batalla en Los Cármenes. Pero el resto tiene cosas que decir. En esta carrera de fondo, todos los recursos aunados permitirán soportar el ritmo para evitar el tajo.

Estética estéril

En un momento dado, el Granada se creyó más de lo que era. Fue tan crudo de asimilar que así fue el sopapo. Le influyeron ramalazos de infortunio, pero sobre todo la oscilación hacia un estilo alegre, que aligeró las precauciones. Salió tan reforzado el equipo del triunfo ante el Madrid y la solvente aunque excesiva goleada en Riazor que a partir de ese momento se vio con patente de corso para asumir fases de imposición del dominio con el balón. Así lo intentó ante el Celta y el Mallorca. El tiro pifiado de Bermejo y aquel remate de Hemed en el único córner botado por los bermellones rompieron la racha ascendente y generaron controversia acerca del modelo a seguir. Tras varias semanas de vaivén, dramáticas tras las dos goleadas consecutivas, el grupo metió las manos en tierra y encontró esas raíces con las que arrancó la etapa Alcaraz y que, a la postre, son las que han rezumado mayor sensación de empaque.

Un repaso a las comparecencias de los jugadores esta semana garantizan que el credo actual no encuentra disidencia, porque todos han asumido la realidad. Este conjunto no está preparado para transiciones sosegadas en la mayoría de partidos, pues su centro del campo no se impone desde la posesión, sino desde el desgaste y la llegada. La ausencia de un delantero rematador que acapare ocasiones genera que el entrenador concluya que con dos referencias hay un mejor comportamiento ofensivo, por lo que aún se despuebla más la medular. A todo esto se unen las frecuentes pifias. Mucho ha penalizado a los rojiblancos la aparición de errores aislados atrás que han costado al menos un gol por partido. Ante la baja frecuencia realizadora, habitualmente con eso bastó para perder partidos.

El viraje es evidente. El plantel ha vuelto a preocuparse primero por mitigar el peligro del rival. A partir de ahí, de esa recuperación, arma su vanguardia. No es un repliegue tan intensivo como en la época Fabri, pues existe mayor querencia a la presión en la zona media, pero sí recluta a centrales, laterales y mediocentros para fulminar aquellos espacios desde donde medran algunos hábiles rivales. Este contexto se ha visto favorecido porque el balón también ha entrado, aunque al final la virtud está en la seguridad.

Esos principios humildes están acercando la supervivencia al Granada. Puede que no sea un planteamiento estético y que haya jugadores con talento pero más disolutos en el trabajo que no cuenten tanto, pero observar el cambio experimentado por Brahimi, que era un solista y poco a poco está agarrando la batuta, hacen pensar que bajo esta austeridad hay posibilidad de mejorar la versión,  individual y colectiva. Por donde no se podía seguir es por la vía de resaltar una supuesta preponderancia de la calidad que no era tal, que sumía en un debate estéril. Para la permanencia toca emplearse a fondo. Cuanto menos trabaje Roberto, mejor funcionará el mecanismo final. Hasta parte del público, exigente durante algunas fases, ha claudicado porque el objetivo justifica esa renuncia a lo decorativo. No por voluntad propia, sino porque la escuadra da de sí lo que se ve y si olvida lo básico, está perdida.

El corte

Los emocionantes finales de Liga suponen que los adeptos a equipos que luchan por la permanencia interioricen un chaqueterismo transitorio, apasionándose por los adversarios de aquellos rivales directos por la permanencia. Así Granada volvió a ser anoche colchonera, disfrutando de un triunfo del Atleti ante el Celta que deja a los vigueses desangrándose con solo tres partidos más de campeonato para ellos. Con el Mallorca apuntillado, parece que el conjunto de Abel Resino reúne muchas papeletas para ser otro candidato al descenso a Segunda. Pero ninguna de estas circunstancias alivia el sufrimiento rojiblanco. Se podrá festejar el fuego amigo de otro pugnando con contrarios, pero el champán debe seguir en la nevera.

Lo único que se está reproduciendo es un corte similar al del año pasado. Tras intentarlo a última hora, Racing y Sporting llegaron sin opciones de seguir en Primera en las últimas jornadas. Sin embargo, una plaza quedó abierta hasta el último minuto del torneo. Por no caer en ella pleitearon Rayo, Zaragoza, Granada y Villarreal, escurriéndose al final el club de mayor presupuesto de los cuatro, el último. Esta temporada se avecina algo similar, con la presencia de nuevo de maños y granadinos, pero empapándose de la batalla el Deportivo y el Osasuna.

Ante este contexto, el Granada tiene una preocupación y un as. La incertidumbre es que es probable que sus cuatro próximos rivales tenga algo en liza. La Real y el Valencia, la Liga de Campeones. El Getafe, la Europa League. El Osasuna, la misma supervivencia, como los de Alcaraz. Pero precisamente aquí está esa carta ganadora. Porque si vence en el compromiso de Los Cármenes a los navarros no solo asestará un golpe maestro a los de Mendilibar, sino que encima mantendrá el coeficiente particular a favor, por lo que la igualada a puntos también sería benigna en caso de empate en la tabla. Circunstancia que ya existe con el Deportivo en ese diferencial.

Solo el equilibrio con el Zaragoza trastocaría el margen, porque los de Jiménez lo tienen a su favor con el Granada. Ante un triple empate, los blanquillos siempre encabezarían, aunque los rojiblancos conservarían un puesto de alivio pese a todo.

Las cuentas no están claras, pero cualquier hipótesis siempre parte de la victoria ante el Osasuna. Después se verá si son necesarios un punto, tres o ninguno para mantener la cabeza en la élite. Ahora que se pronuncia el corte, puede que se limiten las combinaciones, pero el terror todavía resopla a la espalda.

La joda

Los programas de cámara oculta han quedado tan desfasados que aparecen en televisión solo en horarios clandestinos, bien en las etílicas madrugadas o en las mañanas de los fines de semana, cuando se mezclan con el olor a churros. El formato está más quemado que el tubo de escape de la Derbi de Ángel Nieto, pero algunos nostálgicos, como el que suscribe, aún recordamos aquella versión argentina que reponían en el ente autonómico cada verano. No sé qué tienen las voces en off sudamericanas que nos gustan tanto. Me pasa igual con la lucha libre y el ínclito Héctor del Mar, “un deportivo saludo”, en ese entretenimiento con más apaños que un final de Liga. El objetivo escondido formaba parte del corazón de ‘Vídeo Match’, donde a las bromas se les llamaban jodas. Hay algo que no cambiaba nunca de continente a continente: la reacción. El sujeto de la broma acababa amagando con el mamporro a última hora, desesperado ante la crueldad de la chanza.

La narración no perdía el hilo y era realmente lo que le daba el toque sublime y cruel al envoltorio. “¡Noooooo!”, gritaba el relator, como interiorizando la reacción del pobre burlado ante el recrudecimiento de la situación. Pero lo mejor venía a las puertas de la publicidad, con la emoción en la cúspide. “No se vayan, ¡ahora viene lo peor!”, sugería para elevar el clima de ansiedad.

A veces uno cree que el Granada tiene su particular ojo del Gran Hermano encima y que el que lo maneja tiene muchas ganas de cachondearse de su sufrimiento. Cuando se hacían cuentas del final de Liga, había pocos que no señalaran el 1 en la casilla de la última jornada, visto que el Getafe ya había entrado en esa rutina que le caracteriza toda vez que acomoda su salvación. Pero resulta que este año, con lo de la final de Copa y la sanción del Málaga, las plazas europeas pueden llegar hasta el octavo escaño y eso valida la trayectoria de cualquier equipo de mitad de la tabla que encauce una serie interesante.

La victoria de los madrileños ante la Real tuvo anoche un doble efecto. Por un lado, genera inestabilidad en los donostiarras, que recibirán al Granada con solo dos puntos de ventaja sobre el Valencia en principio, debido a que incluso podrían encontrarse por detrás de los levantinos si estos vencen al Rayo el domingo, el día de antes a la cita en Anoeta. Por otro, animan en los getafenses la posibilidad de volver a Europa, con la posibilidad de que lleguen con opciones a la jornada 38. En medio, los rojiblancos tienen a otro necesitado como el Osasuna y después al Valencia, el otro que porfía por la cuarta plaza que da paso a la Liga de Campeones. Para volverse locos.

Si alguien esperaba resuello, que se olvide. Ahora viene lo peor, que diría el de ‘Vídeo – Match’. Solo queda confiar en la trinchera de Alcaraz y que su batuta ilumine a alguno de arriba para que un exiguo tanto recolecte puntos a tríos. Para que al final se descubra que después de la angustia como mucho espera el perfil de un muñeco recortable. El símbolo de los inocentes. Entonces hasta el quejoso se reíra como todos, aliviado.

Un derbi hermanado

5 dardos para el Granada – Málaga

* El Athletic honró a sus mamás en las camisetas y se convirtieron en unas madres sobre campo, perdonando todo al Celta hasta entregarle un punto que corrobora que Abel Resino aprendió la floricultura por aburrimiento mientras era arquero y esperaba algún ataque rival. Si esta singular fortuna se extenderá hasta el final para salvar a los vigueses solo la providencia lo sabe. No tiene estos achaques el Granada, aunque su gol en Cornellá fuera tan productivo que afronta la jornada airoso, pero con una incertidumbre estilística.

* No hay discusión sobre estilos porque el Granada puede ser una cosa y la contraria. El equipo se adapta a las condiciones del partido aunque bajo un principio básico. Vista su ineficacia arriba, la premisa de la portería propia a cero es primordial. A partir de ahí se construye lo demás. Unas veces se amurallarán, sobre todo fuera de casa, y otras se tomarán alguna licencia, como en Los Cármenes, aunque desarrollando ese modelo frontal que sedujo ante el Valladolid, aunque sin la profusión de tantos que mereció el repertorio.

* Tan dispuesta está la institución a cumplir con todo lo legal para conseguir la permanencia que hasta se dispone de Recio aunque al final haya que pagar la penalización de 100.000 euros estipulada. Cualquier esfuerzo es válido, venga de despachos o del vestuario, para sumar por la salvación. El malagueño jugará picado ante el equipo al que pertenece su pase y aportará la creatividad que no abunda con Iriney, un soldado eficiente pero no tan lúcido arquitecto.

* Calcando el planteamiento ante el Valladolid, Ighalo volverá a a acompañar a El-Arabi, quedando la opción de Buonanotte de nuevo como revolucionario ocasional. El argentino también le tendrá ganas a su ‘ex’, pero Alcaraz quiere ofrecer un desgaste previo para que el cuchillo el argentino penetre mejor.

* El Málaga no sabe qué será de él. Tiembla la institución por los devaneos económicos del jeque y planea la duda de si le levantarán la sanción de la UEFA que le impide jugar en Europa de nuevo y que hasta junio no se dirime. Pese a todo, este conjunto ha demostrado saber reponerse a las adversidad, aunque una vez tan consolidado en el acceso a la Liga Europa y demasiado distanciado de la Liga de Campeones, pueda existir la tentación de bajar los brazos. El otrora feroz derbi es ahora una exhibición de hermanamiento, aunque aquí no suele haber nadie que dé favores, maletas aparte, como suena por algún lado.