Granada CF: Un partido con mucha trampa

Sólo hay algo que produzca mayor motivación que luchar por la gloria: hacerlo para sobrevivir. Mientras el Granada pugna por el derecho a colarse en los puestos de fase de ascenso, aunque resten kilómetros de competición, el Cartagena sacará su artillería para no descolgarse de la cabeza, con el puesto de su entrenador en entredicho. Es curiosa la ambición de este club que hace pocos años militaba en Segunda B y tras convertirse en el conjunto revelación de la temporada pasada parece grabarse el objetivo de subir a Primera sin excusas.

Tal vez la asunción de esa presión por cambiar de categoría haya llevado al Cartagena a un arranque de Liga irregular, que ha roto con los esquemas iniciales de su ambiciosa dirección. Quieren estar arriba, sabiendo que la esperanza tiene vida mientras estén próximos al sexto lugar. Encima, el Granada acude con Fabri, al que querrán demostrar que no se equivocaron al destituirle, cuando le largaron con el equipo arriba y un juego supuestamente ramplón, para acabar despegando hasta la Liga Adelante.

Es un tópico, pero este proximo partido tiene pinta de celada. Hay ganas de agriar a los rojiblancos, que parecen lanzados. La semana está siendo delicada en lo físico, con problemas para Abel Gómez o Geijo, dos baluartes del juego ofensivo. La ausencia de Orellana abre el acceso para Carlos Calvo o Collantes, que tendrán que apretar si quieren superar la definida barrera entre titulares y suplentes. Tal vez esta decisión sea crucial en el desarrollo del encuentro.

Un nuevo triunfo rojiblanco haría incontenible el entusiasmo y pronosticaría llenazo con el Barcelona B. Un tropiezo no complicaría la situación en la tabla del Granada si se observa desde la óptica prudente del que calibra su salvación. Pero el que aspira ver cumplirse de un plumazo sus sueños más arraigados espera que su equipo toree la trampa de Cartagonova y siga deslumbrando a aquellos que lo veían como un tierno recién ascendido.