Berridos ante la nana

5 dardos para el FC Barcelona – Granada CF

* Si hubo algo elogiable en el Granada CF del curso pasado, aparte de cubrir el objetivo de la permanencia, fue la capacidad de resistencia exhibida ante la  opresión de los rivales más poderosos en sus estadios. A pesar de perder tanto en el Bernabéu como en el Camp Nou, en ambos campos dio la cara e incluso esparció la incertidumbre durante algunos minutos. Messi arregló un desaguisado que propició sobre todo Benítez, gran ausencia con respecto a aquel encuentro, que encontró una autopista a la espalda del atolondrado Alves, un  lateral prodigioso que no acaba de salir del despiste, pese a ser majestuoso  en ataque.

* La orquesta azulgrana no la dirige ya Guardiola, pero hereda  su segundo, Tito Vilanova, que se ha destapado por ahora como un técnico  menos flexible en lo táctico en los arranques, asentando el 4-3-3 primigenio que hizo grande al Barça, experimentando solo variantes según las situaciones del partido. El caudal es excelso. La nana de sus centrocampistas suena igual. Te duerme y no despiertas, pues  te encuentras un cuchillo en el pecho.

* ¿Tiene fallo este equipo? Pues sí.  En su laborioso juego aparece un cortocircuito en la transición defensiva, debido a las ausencias de Puyol y Piqué. La baja de los habituales cimientos desestabiliza el esquema de un cuadro famoso por su fútbol combinativo pero que obtiene su fuerza en el extraordinario orden para recuperar el balón en campo contrario, en las pocas veces que no acaba jugada. Mascherano ha perdido confianza atrás y Bartra se asoma como posible titular. Otro canterano de buena factura pero de escasa experiencia. O actúa él o Song. Ninguno es total garantía. Pero si el Granada ni siquiera asusta, poco les podrá probar. Como si alinean dos conos.

* Es conocida la flaqueza de resultados del Barça en las semanas que disputa la Liga de Campeones. Tito ha demostrado que no le tiembla el pulso a la hora de rotar, incluso a sus estrellas más consagradas. Puede que tenga minutos Villa o que asome algún joven en la zona ancha. Allí se cocinará el destino rojiblanco. En la capacidad para desajustar su patrón y luego soportar el asedio.

* Anquela dice que abrazaría el empate, resultado que sería milagroso como todos sabemos, pero no es al que tiene que aspirar el técnico.  Un entrenador  plantea los partidos para ganarlos, incluso en los supuestos de mayor desventaja, como es el caso. Enviar de nuevo el mensaje del cordero a punto de ser degollado provoca que los propios jugadores sean incapaces de creer en proezas. De vez en cuando, estos mastodontes tropiezan. Si no se cree en lo imposible, lo probable es que ocurra lo de siempre. Ante la nana, rebeldes berridos.

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