La providencia de El-Arabi

Cinco dardos para el Granada – Celta de Vigo

Basta que la flor de El-Arabi se haya empezado a marchitar para que aparezca un haz de luz que la reavive de cara a un partido en el que el Granada tendrá que justificar su apego a la categoría, ante un rival con el mismo discurso e intenciones. No hay un patrón fijo, pero se suele decir que la permanencia se gesta en los encuentros en casa y ante adversarios de pelaje similar. Todos estos factores confluyen este domingo, agravados por la  ansiedad del que no conoce la victoria aún, frente a un contrario que la última vez que visitó Los Cármenes vio frustrado con dramatismo su camino al ascenso a Primera. Si ya había morbo, encima se avecina un cambio radical en el puesto de ariete.

* El-Arabi, ese atacante que ha igualado a Diakhate como el traspaso más caro de la historia rojiblanca (aunque en el fondo es el más costoso debido a su ficha), tiene abierto el regreso a la titularidad por una inoportuna lesión de Floro Flores, entre algodones desde la visita al Camp Nou y con el gafe de agravarse la situación justo este sábado. El-Arabi se convirtió en carne de banquillo tras el partido con el Dépor, cuando fue sustituido al descanso. Su inactividad en el exilio de la banda, su sangre de horchata para navegar por el frente y la estruendosa irrupción de Brahimi le condenaron a la suplencia ante el Barcelona. Salió en la segunda mitad, actuó de delantero y aunque siguió viéndose que no es precisamente un estandarte de entrega y galope, intervino en el gran pase que facilitó la enorme ocasión de gol de la que gozó Orellana. Mérito escaso para arrebatarle la titularidad a Floro. Los problemas del italiano le han dejado pasillo.

* El-Arabi tendrá un partido desde el inicio para capitalizar el fútbol de vanguardia. Todos le buscarán y contará en principio con el apego de un público tendente a la desesperación con jugadores tan fríos. Puede ser su refrendo o su entierro, según le vayan las cosas. Según ponga las cosas el Celta, que al parecer  planea fortalecer su centro del campo para este duelo.

* Los rojiblancos juntarán a mucha gente que sabe cuidar el balón. Orellana (que se topa con su exequipo, allí donde maduró tardíamente), Brahimi, El-Arabi y probablemente Torje pueden constituir pequeñas sociedades prolíficas, así como mejorar el juego interior del equipo, donde ya no hay tantas fracturas pero sigue faltando poso.

* La matinales dominicales le suelen ir bien al Granada. Veremos si sigue la senda y si por fin consigue un triunfo que le alivie el ansia. El público necesita recobrar la estima, el conjunto mantener la moral conquistada ante el Barcelona y algunos jugadores necesitan sentirse providenciales. Cuando todos pensábamos que el individuo a observar sería Orellana, de repente surge El-Arabi, en una fecha señalada. Un buen día para que luzca sus virtudes y se obvie su precio.

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