Anquela y la cama

Me insinúan que transmito cierta euforia en mis valoraciones del Granada tras el partido ante el Athletic. Creo que es una percepción equivocada, distante a mi postura, de una intencionada prudencia por mi parte. Solo afirmo que me pareció honorable el despliegue del equipo en la segunda parte, no solo por la actitud, sino también por comprobar que hay aptitud. A veces, uno duda de lo que tiene más claro.

Cuestiono que fuera una raya en el agua. Creía, y ahora reafirmo, que hay futbolistas adecuados para formar un equipo competitivo, digno para medirse al resto de rivales por la supervivencia en Primera. Pero, si cabe, tan importante como esa sensación positiva se encuentra la que viene de una comprobación relevante. Los jugadores, dispersos durante este arranque de Liga, están comprometidos en sacar este proyecto adelante, no pretenden adjudicarse el mandato del vestuario, que por ahora corresponde a Anquela, algo que por sus actos corroboran.

Quiero pensar que ese vestuario no está contaminado, que si el técnico tiene que perder su cargo será porque los directivos comprueben que su trabajo esteriliza el éxito, no porque los futbolistas decidan que es mejor bajar los brazos y cambiar de jefe. Quizás me congratulo de algo que debería de darse por hecho, pero no siempre es así. La plantilla está con su técnico y ahora está en sus manos mantener en vilo el carácter adecuado para que sus planteamientos reluzcan. Le esperan dos citas de altura, ante dos equipos que, a día de hoy, están en puestos de acceso a la Liga de Campeones. Es un reto exigente, que no puede afrontar solo. Si sus hombres empujan, el desafío podrá encararse. Anquela, para su suerte, tiene la cama deshecha.

2 Comentarios

  1. Creo que la prudencia es una virtud para no desestabilizar un proyecto deportivo, y para no que le callen la boca luego a uno en el futuro. Fui defensor de Fabri casi hasta el final, porque me parecía que en aquella ocasión, el equipo estaba muy corto de efectivos. Aún así, todo el mundo quería la cabeza de Fabri sí o sí. El Granada de Fabri y Resinos, con sus defectos, tenía una identidad de juego clara y definida. Fabri era ordenado, con una defensa muy sólida, una buena salida de balón y una contra más que admirable. Resinos pulió lo que fallaba y arriesgó con un carácter más ofensivo. El Granada de Anquela no tiene identidad alguna: ni orden, ni defensa, ni buena salida de balón, ni carácter, ni domina ni juega a la contra…..y llevamos bastantes partidos. Supongo que habrá que ser optimista sí o sí, pero yo discrepo por hacer tras tantos partidos, una segunda parte “honrosa y heroica”. Hay equipo para bastante más de lo mostrado hasta ahora, y muchos jugadores ya empiezan a dar muestras de su calidad, El Arabi es un ejemplo, y Torje cada día me gusta más. Habrá que aceptar lo que venga, pero espero que si existe algún cambio en el banquillo, no sea demasiado tarde y a contrarreloj. Hoy por hoy, con el juego mostrado, el Granada es claro favorito al descenso aunque me duela, y los brotes verdes, yo los veo muy cortitos. Ojalá me echen en cara estos comentarios en un par de meses, sería una gran señal.

  2. Yo también pienso que al menos con Fabri existía un sistema táctico bien definido,bien es cierto que no se llegaba a la portería rival ni de casualidad,pero al menos defensivamente el equipo tenía bastante claras las ideas y defendía,pero con Anquela ni se defiende ni se ataca bien,no existiendo un esquema definido y ya han transcurrido varias jornadas.Por ello, considero que el crédito de Anquela se debería de agotar si este próximo viernes no nos traemos un resultado positivo del Benito Villamarín,pues de lo contrario al final de liga nos podríamos arrepentir de haber dilatado tanto la destitución de Anquela.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *