La dignidad

5 dardos para el Real Betis – Granada CF
* Tragó saliva mientras encajaba y le supo a fracaso. El juez validaba hasta los golpes ilegales. La ira ante la tunda le hizo escabullirse del rincón de la tortura. Asestó un directo, recuperó espacio, inhaló oxígeno sin el acoso de los guantes del adversario. No le sirvió para recuperar los puntos del asalto, pero evitó el noqueo, el sonido inevitable y definitivo de la campana. Una pausa para la hidratación, para la sutura de las heridas. Algún aplauso del respetable, deseoso de esa rebeldía por parte de un púgil a veces apático, otras atolondrado. El Granada encajaría en todo el símil boxístico. Perder no desfiguró su moral ante el Athletic. Pero le toca reafirmarlo. Al más mínimo traspié, brotará la sangre de nuevo. No hay cicatrización sin confirmación. Canchas como el Villamarín invitan hoy al órdago. Demostrar sí aparte de ruido también hay nueces.
* Para ello no estarán los once del domingo pasado. Mainz se queda en la enfermería. Puerta abierta para el retorno de Borja Gómez, pues la vacante es la de central zurdo. Reto interesante ante un club que pudo ser en su día el suyo, tras ser uno de los damnificados por la revolución ‘anqueliana’. Borja entra en una ecuación que levantó el ánimo. Ahora debe despejar la incógnita de si ese rendimiento fue fruto del honor o si el juego exhibido es aplicable con continuidad.
* La última derrota no ha amordazado a todos los críticos del entrenador, que le siguen buscando sustituto. Sujeto a las leyes básicas del puesto, si Anquela sigue sin ganar encontrará una irremediable salida. Pero en algo puede estar tranquilo. Sus chicos no le van a traicionar. Si no llegan a lo que busca, no será por ganas. Si Benítez sigue siendo una pieza que mejore a los demás, se subrayará la importancia del mallorquín en el nuevo esquema.
* Nos afanamos en estudiar el fútbol pero a veces parece tan sujeto al azar que cualquier análisis minucioso se queda en papel mojado. Uno de esos axiomas del juego sostiene que los goles llegan por rachas. El-Arabi lleva cuatro semanas seguidas marcando. No estaría mal que siguiera la serie. Lo que desconocemos es si será suficiente para aplacar a esos detractores que todavía no interpretan la sutileza de este delantero centro atípico.
* Hay veces que uno observa nóminas de futbolistas y se pregunta que cómo es posible los excelentes rendimientos de algunos equipos. Lo cierto es que vigilando al Betis por partes cuesta creer que campee por posiciones de Liga de Campeones. Pero en la conjunción está su secreto. También en el magnífico papel de hombres como Beñat o Rubén Castro. Todo con la mediación de Mel, ese tipo entusiasta que prometió en Segunda que el Villamarín volvería a oír la música de la ‘Champions’. Con el tiempo, ya no suena tan a quimera. Un motivador a la altura de Micky, aquel anciano del gorro que le gritaba a Rocky que no había dolor, hasta convencerle. Así obró proezas. Levantándose ante la adversidad. No un día suelto, sino muchos. Eso es lo que se espera del Granada. Que sea inasequible al desaliento. Dignidad en la victoria y en la derrota.

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