Las pausas

5 dardos para el Granada – Espanyol

Un periodista sudamericano inquiere Anquela sobre la necesidad de fichajes en el mercado de invierno. Pausa. Larga pausa. Anquela medita. Se toma su tiempo. Delata su pensamiento. Claro que hoy haría fichajes, aunque no le guste remendar. Hay algunos que le han decepcionado. Se afanó en darles cariño y no le han respondido. Pero la puerta de las contrataciones la ve aún lejos. Solo hay un día. El día D. Su gran desafío inminente. Donde se juega el puesto, aunque Pina le ratifique en privado. Dependencia total del resultado, de la imagen. Es el partido. No hay más allá por ahora.

* Preguntado por Floro, vuelve a parar. Porque si no lo hace, hubiera explotado. Construye la coartada sobre la marcha. Habla de una molestia. Luego el parte de la convocatoria le coloca fuera por decisión técnica. La realidad. La que no se puede enmascarar. Está más fuera que dentro. Es una de las decepciones. Puede haber jugado sus últimos minutos. Anquela seguirá meditando si jugar con dos puntas o con mediapunta, pero el italiano no entrará en las cábalas. Se ha bajado del caballo.

* Anquela acabó destrozado el partido de Copa. En el vestuario, todos le vieron roto. Allí llegaron Pina, Cordero y Pozzo. Se les acercaron varios pesos pesados del Granada. El mensaje fue claro. Al míster no hay que echarle por nada del mundo. Aseguraron que sacarían la situación adelante con él. Habrá tenido problemas para encontrar el sistema y los jugadores idóneos, algún talento no se ha enchufado pero puede tener seguridad de que la gran mayoría, los referentes de la plantilla, le han respetado. Es su gran baza para sobrevivir a este reto.

* Ensayo con Ighalo y El-Arabi, la opción probable. Posibilidad de Orellana y El-Arabi. Remoto que el enganche sea Brahimi, recién salido de lesión. La lista hace convivir a varios jugadores que salen de problemas físicos. Evita la citación de los otros dos delanteros, quedando fuera Machís y Floro. Así, no podrá tocar a rebato a última hora. Las soluciones tendrán que ser otras. Más extraña es la baja de Mainz, el mejor en Copa. Aunque Anquela reconoció que es una decisión injustísima, el alegato sirve de poco. Es imposible que, a día de hoy, Mainz sea el cuarto central. Rotundamente.

* Cuentan que Javier Aguirre es ejemplar en su discurso de motivación. Que es un especialista en apelar al espíritu de hombres alicaídos. Anquela tendrá que medir bien sus instrucciones anteriores al partido. Hacer una pausa. Tomarse su tiempo. Pueden ser las últimas, o las primeras de un cambio radical. Una catarsis. En un día así, que saque lo que lleva dentro. Que no se guarde nada. Que sea Anquela, para que el juicio sea real. Hoy se puede ganar. Mañana será otro día. Volverá a salir el sol. La rueda seguirá girando. Es lo que tiene el solitario oficio escogido por el jienense.

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