El fin del romanticismo

5 dardos para el Málaga – Málaga

* Algún día, el Granada alineará a once jugadores que no intervinieron en el ascenso de categoría. Será un síntoma de normalidad. Ojalá ocurra en Primera, lo que significará que el club se ha asentado en la categoría. Esa ocasión llegará, más pronto que tarde. El tiempo no perdona y la exigencia suele aumentar cada año. Aquellos héroes no son eternos ni invulnerables. Cada vez irá a menos su presencia, su influencia en la titularidad decaerá. Vendrán otros que les mejoren. Eso no significa que se les ningunee, ni que caigan en el olvido. Simplemente es la tendencia lógica. El fútbol merece honrar su memoria y a las figuras que alcanzaron hitos, pero sacralizar aquella etapa puede resultar contraproducente. No se les falta el respeto por asumir que un día pasarán a otro plano distinto. Le ocurrió a Rubén, a Tariq, a Geijo o a Roberto. Ahora también le puede pasar a Nyom.

* Nadie que haya conocido al francés puede dudar de la honestidad del jugador, de su transparencia y franqueza, de su humildad. Con Nyom se ha producido la maravilla de verle evolucionar ante nuestros ojos, desde aquel accidentado debut en el que fue expulsado. Nyom es una roca cuando está fino aunque tiene muchas carencias en su evolución ofensiva. Centra regular y se asocia fatal con sus compañeros en zonas de creación. Por arriba, pese a ser alto, es bastante flojo. Compensa con rapidez muchos fallos tácticos. Con frecuencia, rompe la línea del fuera de juego. Nyom ha llegado a Primera desde la Segunda B, siendo titular casi siempre. Este sábado se queda fuera por decisión técnica, una circunstancia singular en su etapa rojiblanca. Estoy convencido de que lo aceptará con resignación y que el lunes será quien más se esfuerce por volver a jugar. Ahora habrá que ver si quien espera a la sombra es capaz de hacerle olvidar. Juanma Ortiz tiene una dura papeleta. Le mejora en algunos conceptos pero no en la contundencia atrás. Y viene Isco, nada menos.

* El otro damnificado del 0-0 con el Espanyol es Borja Gómez. Todo apunta a que le relevará Mainz. Hubiera sido lo lógico el fin de semana pasado tras su fenomenal actuación en Copa, pero Anquela decidió postergar su oportunidad. Parece raro que tras dejar la puerta a cero se apunten dos cambios atrás. Así son las urgencias, la búsqueda eterna del equipo ideal. Ese que casi una vuelta después, sigue sin forjarse.

* Volverá Brahimi y ponemos la interrogación en ataque. Ighalo está demostrando con goles en los entrenos que puede jugar. El-Arabi lleva muchas jornadas sin probar el banquillo. Anquela tiene debate de nuevo, aunque parece que en realidad no acaba de seducirle ni uno ni otro. Si no, no pediría un goleador en el mercado de invierno, como anhela, para sustituir al defenestrado Floro.

* El fútbol se ha hecho grande al germinar el sentimiento en la gente, pero hoy es una industria opaca con una ley pragmática: la de los resultados. Anquela ha perdido el miedo a remover el equipo, pues sabe que para permanecer en el puesto ha de conseguir una transformación de la tendencia. Para ello, nadie puede ser insustituible. Por más que le duela a los nostálgicos, el romanticismo se acaba y tal vez los ídolos del pasado ya no sean tan válidos para sostener el presente. Sobre el césped se dictarán estas sentencias.