Coherencia

5 dardos para el Getafe – Granada.

* Juegas un amistoso con el filial, te da un meneo, elogias a los canteranos, criticas a los tuyos… pero citas a los de siempre. Esta ha sido la coherencia de Anquela esta semana. Envidar con sus hombres, incluso con los que dejan algún gesto de desidia o se pronuncian con claridad para salir del club. Desaconsejar la entrada de chavales en esta situación tal vez, por el quebranto que pueda suponer para su evolución. No fue lo que hizo Pellegrini al llegar a Málaga. Ahora es equipo ‘Champions’, pero cuando aterrizó luchaba por la salvación. Hizo fichajes, pero también subió a varios jóvenes. Gente como Recio, del que ahora va a disfrutar el Granada.

* Pedro, el goleador del ‘B’, tiene 24 años. Tal vez no sea un talento descomunal, eso solo lo sabrán los técnicos. El arroz está a punto de pasársele para seguir considerándolo una futura promesa. Pero salvo Ighalo, es el único con nociones de delantero al que puede tener acceso a día de hoy el Granada. Dejarle en el filial será una alegría para el entrenador Joseba Aguado, pero induce a pensar que si ni siquiera hay uno válido para completar una citación en la que no hay puntas suplentes, o algo se está haciendo mal o Anquela es muy persistente con los suyos.

* Anquela tiene un discurso hilvanado en aquella concentración malagueña, donde han cobrado importancia los veteranos, donde se tiene fe en que se podrán recuperar a todos los elementos disponibles. Aplicando esa hoja de ruta, Recio no será titular, aunque es dudoso que haga como con Brahimi, que lo llevó a Bernabéu pero no lo sentó en el banquillo hasta la semana siguiente. El del Palo parece tener un hueco entre los 18, aunque habrá un descarte. Todos apuntan a Lucena. Se verá bajo el gélido Getafe, por temperatura y por nula pasión ambiental.

* Perdonado Mikel Rico, el Granada se inclina a la repetición de la mayoría de automatismos. Diakhaté ocupará el hueco del sancionado Íñigo López y una gran interrogación sobrevuela la banda izquierda que abandona el lesionado Benítez. Angulo, que lo hizo bien ante el Valencia, apenas ha probado en esa demarcación adelantada, por donde han pululado Jaime Romero, Orellana y hasta Torje. Jaime pasa por un trance apático, reuniendo cualidades de base que no sabe explotar por su fragilidad mental, que afecta seriamente a su actitud. Orellana es el talento disperso, el jugador al que le salen ronchas bajo la Alhambra, un misterio de inadaptado.

* La labor de Anquela es complicada y él toma las últimas decisiones. Para su descanso, el equipo juega fuera, donde parece liberarse de algún yugo. El Getafe está en mala racha y cargado de ausencias. La afición rival, por escasa, resulta poco hostil. Una victoria libera del descenso con cierta comodidad. Hasta el empate vale. Pero esas cuentas semanales, siendo importantes, son solo consecuencia de la impresión que generan los rojiblancos en el campo. Cerrando la puerta de la savia nueva, Anquela aguarda a los fichajes para alterar el hormigón. Recio ya está aquí. Aranda quiere coger el AVE ya. Nolito lo desea pero allí tiene más cepos. Mientras tanto, el preparador jienense sueña con que el Coliseum sea otro Sadar.