Competencia

La emergencia de los fichajes no solo dispara la competencia para alcanzar un puesto de titular en el Granada, sino que hasta las citaciones se van a convertir en un profundo dilema para Alcaraz. El plantel cuenta ahora con tantos recursos que permiten muchas variantes de juego, pero también conlleva la preocupación del técnico por gestionar la decepción del que se queda fuera.

La suplencia de Brahimi, unida a su no participación durante el triunfo ante el Madrid, sorprendió a muchos amantes del fútbol del francés, de cuya lucidez ha dado muestra en muchos partidos anteriores. Pero su estilo pirotécnico no ha enganchado con la eficacia. Siendo el segundo jugador más adelantado en las múltiples formaciones de Anquela, ha sido incapaz de marcar o suministrar asistencias. Con su capacidad para el regate ha ganado metros, se ha limpiado a un sinfín de marcadores, pero unas veces por una decisión errónea propia y otras por la de los compañeros no ha conseguido traducir su calidad en una una producción objetiva para el conjunto.

Esto es lo que pretende pulir Alcaraz, al tiempo que le adoctrina para ser mejor defensor y saber cuándo toca ordenarse y cuándo desestabilizar al rival. Tarea permeable si Brahimi capta el mensaje. Si se encastilla en la indolencia, se puede perder un futbolista maravilloso, de enorme talento pero de necesaria capacidad de trabajo para triunfar rotundamente.

Pero Brahimi no es el único que puede seguir saboreando el banquillo. El-Arabi ya está disponible, pero tendrá que sacar los codos para abrirse hueco en la delantera, donde sigue sin proliferar el gol pero sí la presencia. Con Buonanotte quedan menos dudas que más pronto que tarde se ganará una plaza de titular, probablemente en el costado derecho, pese al gran desgaste de Torje frente al Madrid. La convocatoria del rumano con su Selección puede propiciar la oportunidad de que el argentino le releve en Riazor.

Benítez, Diakhaté o Iriney son otros elementos que partían de titulares hace pocas jornadas pero que ahora parecen desplazados por los que actúan en su lugar. Yebda es otro que por el momento ve a la distancia la misma lista de 18. Desde fuera, asoma como un bendito problema para Lucas. Pero ojo, mientras los resultados lleguen los fuegos no suelen brotar. Si se entra en una espiral negativa, podría surgir el incendio.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *