Diakhaté se entierra

Nunca solucionó el ostracismo de un futbolista una rajada en los medios de comunicación. Es más, los excesos verbales se suelen pagar caros. Algunos jugadores extranjeros han cogido la costumbre de desahogarse en medios de otros países ante situaciones que consideran injustas. Pero cuando se pasa de un lamento a la pataleta, en general se suele acabar intensificando el alejamiento. Pape Diakhaté ha enterrado su futuro en rojiblanco tras sus últimas declaraciones, en las que apunta al club y al entrenador como blancos, permitiéndose el lujo de asegurar que es mejor que los jugadores que actúan en estos momentos como titulares en la defensa. Compañeros ante los que hoy tendrá que dar la cara, justificando sus palabras, quizás culpando al periodista que le preguntó. En cualquier caso, contribuyendo a caldear un ánimo sin venir mucho a cuento.

El caso no deja de ser curioso porque hace pocos días sus representantes pregonaron también que su jugador estaba siendo ninguneado por el Granada, al aparecer en unos partes de convocatorias como lesionado, cuando no lo estaba. Diakhaté fue llamado a capítulo y se desligó de lo dicho por sus agentes. Ahora es él mismo quien suscribe aquellas sentencias, que encima no se ajustan a la realidad, porque sí fue cierto que alegó molestias en las vísperas de varios desplazamientos. Algo bastante sospechoso.

El senegalés es el fichaje más caro de la historia del club. Según cuenta en la información, tiene encima el sueldo más alto. Pero Alcaraz no cuenta con él, como tampoco lo hizo Fabri, ni Resino cuando se recuperó de la lesión. Anquela cerró su etapa con él, tras sestear con su titularidad, en un partido horrible ante el Sevilla, donde erró con estrépito, impotente ante el fulgor del rival. Futbolista en teoría fuerte, que lució el curso pasado precisamente en el próximo campo que se visita, San Mamés, y que presume de tener una buena salida de atrás. Poco de eso se ha comprobado. Otras, sí. Persona equivocada de rumbo, que ha contribuido poco al equipo que apostó fuerte con él, que no ha convencido nunca por lo que se le buscó salida tanto en verano como en invierno. Pero aquí sigue. Rechistando. Con un parlamento que humilla a algunas de las personas con las que comparte rutina, a los que tendrá que dar explicaciones. Será entonces cuando escuche ciertas verdades incómodas.