Originalidad táctica

Un hincha siempre tuvo de niño el espíritu de futbolista hasta que el balón empezó a traicionarle cuando se lo apoderaron otros zagales con mayor sutileza. El instinto degeneró de adulto en un emergente complejo de entrenador. Ya que no llegó al ruedo verde, muchos se afanan en resolver las quimeras de los técnicos con la sabiduría adquirida en las tertulias de amigos y en la contemplación del Canal Plus Liga. Hay una relación inversamente proporcional entre conocimiento del juego y locuacidad. Los que más pontifican suelen ser los que más burradas sueltan. Por eso los periodistas, aquellos torpes del patio lo suficientemente astutos para rozar el caramelo del fútbol por un atajo, tenemos tanto peligro cuando prodigamos sentencias acerca de lo que tiene que hacer el preparador de turno. Como si éste no hubiera dedicado el cuádruple de tiempo a reflexionar sobre aquello que afecta. La diferencia es que él al final tiene que decidirse, con todas las consecuencias, y nosotros podemos matizar. Pero ojo si el tipo la fastidia. Entonces alguna advertirá ese lacónico “yo ya lo dije” y se quedará tan ancho gracias a un postulado que están convencidos de que hubiera triunfado en su misión, ebrio de genialidad.

La turbulencia rojiblanca afecta a muchos puestos del campo que están en cuestión. Hay dilemas profundos, incluso en la portería. Aquella versión que arraigó Alcaraz de la que emanaba una notable seguridad se ha resquebrajado, sin que se compense con una solución a las carencias en la linde del área rival. Los planes bullen en el entorno, cargados de originalidad. Uno que me ha llamado la atención, que propone un amigo seguidor del club, es el que pretende acercar al rectángulo de decisión a los tipos que más tantos han aportado desde posiciones diferentes a las estrictamente de ataque. Así, este conocido sugiere que Nolito podría jugar de ariete, o bien de segundo punta, mientras que Siqueira aparecería como interior izquierdo.

Ninguno de estos movimientos sería ajeno en las carreras de estos hombres, sobre todo en sus años mozos. Otra cosa es que el paso adelante les aproxime en realidad al remate. Si por algo brilla uno y otro es por su llegada, no por su rigidez en las acciones ofensivas. La necesidad de espacio para potenciar su cambio de ritmo. Si al lateral le recortas metros y al extremo se le acota a una parcela estrecha y con mayor rigor en los marcajes adversarios, tal vez acaben más emboscados que resueltos. Para marcar muchas veces no es necesario estar, sino aparecer. Ver el marco tan cerca, les puede provocar una inesperada presbicia goleadora.

Pero todos estos son delirios convencionales que germinan en los hogares, tabernas y redacciones. Al final, guste o no, se moja Lucas, que no puede encargar un referéndum ni distraerse con el ruido de fondo. A todos los que disertamos sobre alineaciones habría que medirnos en una posición tan sensible. Seguramente no seríamos ni tan valientes ni tan revolucionarios. Él controla los designios del proyecto en una situación crítica. Como toda nave, el timón se maneja en la más cruda soledad. Sobre el papel, cualquier plan táctico es plausible. La distorsión arranca cuando la aplican once tipos diferentes. Entonces comienza la puesta en escena real. La que nosotros, desde tribunas, fondos y cabinas, jamás comprobaremos.

 

5 Comentarios

  1. Muchas veces, en especial en el ámbito del periodismo, criticamos las decisiones de nuestros gobernantes sin por ello pretender ocupar su cargo. Afortunadamente es así, habría que añadir, porque las consecuencias de las decisiones políticas las sufrimos todos (y de forma especialmente cruda en nuestros días). Por supuesto, no todas las opiniones deben tener el mismo valor, pero cada cual en el ejercicio de su libertad debe formarse su propio juicio.

    Descendiendo al mundo del fútbol, por supuesto mucho menos trascendente, y centrándonos en la crítica a la dirección técnica del Granada CF, yo he percibido más terror a los datos estadísticos que soberbia desde la ignorancia. Más que un intento por enmendar los errores del técnico, el “2 de 21” (algunos “agoreros” en el colmo del desconocimiento adelantan ya el “2 de 24”) no es ni opinable ni criticable, es simplemente una cruda realidad sin demasiados precedentes en la historia del club. No hay argumento más demoledor que los fríos números, ni mayor locuacidad inane que la de intentar justificar una cuenta de resultados tan nítida, por desgracia, en su mensaje. El pasado reciente es demoledoramente negativo, el presente es altamente preocupante, y el futuro todos esperamos y deseamos que sea mínimamente digno. No perdamos la fe en esto último, pero siempre con los pies en la tierra y sin perder el necesario espíritu crítico.

    Un saludo cordial.

  2. Detrás de los fríos números se disputan partidos de fútbol. En esos 19 puntos perdidos ha habido faenas desafortunadas que contribuyen a la cuenta negativa, pero que no pueden igualarse con lo último que queda. No todas las derrotas han sido como la del viernes, pero si el juicio se limita a recordar el guarismo seguramente se transmitirá una depresión de la que el equipo no saldrá. Estamos hablando de seres humanos, no de máquinas con defectos. Creo que este equipo ha demostrado que, sin ser una luminaria, puede quedarse en Primera, a poco que recupere ciertas sensaciones y que le acompañe también algo la flor. Jamás he dicho que no se critique a un entrenador. El ejercicio de proponer alternativas me parece estupendo. Allá cada uno. Pero no duden de que un profesional siempre posee un conocimiento, adquirido y del contexto, que los demás desconocemos. Por tanto, no trato de justificar a nadie. El tiempo pone a cada uno en su sitio y el futuro de Alcaraz será oscuro si los marcadores no cambian. Pero no queda otra en encomendarse a que ocurra la catarsis y todo empiece a funcionar de otro modo. Otro pensamiento, a falta de ocho partidos, sería tirar ya la toalla.

    Saludos.

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