Mezcla de alientos

La pelea por la salvación se dirimía en el mundo de la X hasta que Mario Bermejo, maestro del rebote y la carambola, apareció para amortizar un pase de Orellana, quien navegaba en el fango hasta entonces. El destino devolvía a la vida a un Celta que se entristeció ante el Mallorca hace una semana con idéntica suerte, pero adversa: un gol en las postrimerías. El empate momentáneo con el Zaragoza permitía a los maños aproximarse un poco al Granada. Con el tanto de Bermejo, la distancia se conserva pero se suman los vigueses a la batalla, que encima tienen un refuerzo de lujo a partir del próximo partido: Iago Aspas.

Una mezcla de alientos se juntan en el cogote rojiblanco, exasperado por su ineficacia, sorprendido porque todos consiguen logros que para ellos resultan inalcanzables. Las cualidades difieren pero en algo sintonizan los de abajo. Pulula un miedo atroz al fracaso. Pero los rivales del Granada encuentran un nexo. Absolutamente todos han tenido ya una de esas victorias emotivas que refuerza la moral, gestada en los últimos minutos. No así el conjunto de Lucas Alcaraz, que sin haber pisado el descenso en la segunda vuelta lo ve aproximarse con una ola.

La presión es incesante y la situación es macabra. Le aprieta pero no le ahoga, pero la secuencia sin triunfos se alarga. Cuando más se acostumbra el equipo a pedir la hora por su querencia histórica, nuevas situaciones aparecen a cual más incierta para poner a prueba la fiabilidad de sus jugadores y la fidelidad de la grada. Pero esto último no falla. A la hinchada no hay que concentrarla para que se involucre en pos de la supervivencia. Ahora esperan que sus chicos descubran en la tercera concentración el significado de la victoria y cuelguen en el armario los miedos, las dudas.

2 Comentarios

  1. Falta mes y medio de liga, quedan atrás ocho meses de competición. Si tuviese que expresar lo mejor de esta temporada diría que.. lo mejor ha sido… esto… pues eso, lo mejor es que sólo queda mes y medio. Por supuesto, añadir el obligado “gracias Pina” por dejarme disfrutar de la Primera División a pesar de venir de donde vengo, a cualquier precio.

    Reflexiones a vuelapluma, que el peor Celta sin Aspas necesitó dos horas para conseguir el mismo botín de puntos que nosotros en tres meses, que el retorno de Aspas abre muchas incógnitas para los que ya veían descendido al equipo gallego, que el Zaragoza y su presidente se quedan sin margen y van a reaccionar o suicidándose o tirando de épica, que el Mallorca tiene muy buen calendario, que el Depor o se mantiene o desaparece por lo que va a echarlo todo en el asador o en el maletín, y que ya tenemos al colista a tan sólo dos puntos en una liga. Me pregunto… ¿por qué me preocupo tanto de los rivales?

    Le propongo un juego, imagínese que un genio sale de una lámpara y le ofrece sólo un deseo con una condición: que acierte uno, sólo uno, de los tres equipos que van a descender este año en la Primera División española. Imagínese la situación, se lo juega todo a una carta, debe abandonar sentimentalismos para convertirse en el ser más frío y calculador del mundo, no puede fallar en su respuesta, puede hacer realidad el máximo de sus anhelos…

    No señor Lamelas, no soy tan malvado como para pedirle que exprese públicamente cual sería su respuesta, reconozco que la pregunta es capciosa para alguien en su posición. Yo le ofrezco cual sería mi respuesta: el Granada CF. Naturalmente, mi deseo sería que el Granada CF no descendiese de categoría, con lo que nos zambulliríamos en el abismo de la contradicción. Quizá ésta sea la prueba de que los genios y las lámparas mágicas no existen, o de que no hay nada más inconsistente que lo imposible.

    Un saludo cordial.

  2. El cuadro se puede interpretar de muchas maneras. No aluda a algo lógico porque el fútbol no atiende a los criterios cartesianos. Aquí puede pasar todavía cualquier cosa, así que abróchese el cinturón. Como todos. Lo único real es la situación actual en la clasificación, que todavía da un respiro.

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