La joda

Los programas de cámara oculta han quedado tan desfasados que aparecen en televisión solo en horarios clandestinos, bien en las etílicas madrugadas o en las mañanas de los fines de semana, cuando se mezclan con el olor a churros. El formato está más quemado que el tubo de escape de la Derbi de Ángel Nieto, pero algunos nostálgicos, como el que suscribe, aún recordamos aquella versión argentina que reponían en el ente autonómico cada verano. No sé qué tienen las voces en off sudamericanas que nos gustan tanto. Me pasa igual con la lucha libre y el ínclito Héctor del Mar, “un deportivo saludo”, en ese entretenimiento con más apaños que un final de Liga. El objetivo escondido formaba parte del corazón de ‘Vídeo Match’, donde a las bromas se les llamaban jodas. Hay algo que no cambiaba nunca de continente a continente: la reacción. El sujeto de la broma acababa amagando con el mamporro a última hora, desesperado ante la crueldad de la chanza.

La narración no perdía el hilo y era realmente lo que le daba el toque sublime y cruel al envoltorio. “¡Noooooo!”, gritaba el relator, como interiorizando la reacción del pobre burlado ante el recrudecimiento de la situación. Pero lo mejor venía a las puertas de la publicidad, con la emoción en la cúspide. “No se vayan, ¡ahora viene lo peor!”, sugería para elevar el clima de ansiedad.

A veces uno cree que el Granada tiene su particular ojo del Gran Hermano encima y que el que lo maneja tiene muchas ganas de cachondearse de su sufrimiento. Cuando se hacían cuentas del final de Liga, había pocos que no señalaran el 1 en la casilla de la última jornada, visto que el Getafe ya había entrado en esa rutina que le caracteriza toda vez que acomoda su salvación. Pero resulta que este año, con lo de la final de Copa y la sanción del Málaga, las plazas europeas pueden llegar hasta el octavo escaño y eso valida la trayectoria de cualquier equipo de mitad de la tabla que encauce una serie interesante.

La victoria de los madrileños ante la Real tuvo anoche un doble efecto. Por un lado, genera inestabilidad en los donostiarras, que recibirán al Granada con solo dos puntos de ventaja sobre el Valencia en principio, debido a que incluso podrían encontrarse por detrás de los levantinos si estos vencen al Rayo el domingo, el día de antes a la cita en Anoeta. Por otro, animan en los getafenses la posibilidad de volver a Europa, con la posibilidad de que lleguen con opciones a la jornada 38. En medio, los rojiblancos tienen a otro necesitado como el Osasuna y después al Valencia, el otro que porfía por la cuarta plaza que da paso a la Liga de Campeones. Para volverse locos.

Si alguien esperaba resuello, que se olvide. Ahora viene lo peor, que diría el de ‘Vídeo – Match’. Solo queda confiar en la trinchera de Alcaraz y que su batuta ilumine a alguno de arriba para que un exiguo tanto recolecte puntos a tríos. Para que al final se descubra que después de la angustia como mucho espera el perfil de un muñeco recortable. El símbolo de los inocentes. Entonces hasta el quejoso se reíra como todos, aliviado.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *