Carrera de fondo

5 dardos para el Real Sociedad – Granada

* Ighalo andaba por allí, como flotando, con el pecho hinchado tras su gol victorioso. El nigeriano atendió a los medios tras el triunfo ante el Málaga, pese a dejar el partido en camilla durante la segunda parte. Tras la comparecencia con una radio, me acerqué furtivo para inquirirle sobre esas molestias que le habían dejado en la estacada. “¿Pubis?”, le pregunté. Él asintió, sin dejar de sonreír, para añadir un relajado, “pero no es grave”. Dicen que el mejor diagnóstico lo da el propio paciente, porque sus sensaciones agravan o mitigan el problema. Pero no siempre es así. Al día siguiente me topé con un un miembro del club, que con rapidez me advirtió de que iba a costar trabajo recuperar a Ighalo para Anoeta. “Es una lesión que puede parecer superada pero que incide en el momento de un cambio de ritmo o un golpeo fuerte”, me describió. Tengo que añadir, que con acierto. Este domingo Ighalo intentó simular las situaciones de juego y el dolor inguinal regresó. No viajó a San Sebastián. Un talismán que se queda en casa. Uno de los pocos con gol, lo contemplará por la TV.

* Al menos, la actual situación desplaza la ansiedad al rival. Mientras que el Granada pelea con unos pocos por evitar la aparente única plaza de descenso libre, ya que Celta y Mallorca están cortados salvo reacción milagrosa, a la Real Sociedad la acosa un Valencia que esta noche duerme de hecho en la plaza de Liga de Campeones que ostentaban los donostiarras. Las prisas, por tanto, son para los de Montanier, porque el Granada, haga lo que haga esta jornada, seguirá fuera de descenso. Esto no quiere decir que enarbole la bandera blanca, ni mucho menos.

* El Granada que salte a Anoeta se configurará de una manera similar al de Cornellá. Protección al ultranza, cierre sistemático por bandas, Brahimi suelto para iniciar operaciones y El-Arabi observando los cielos por si le toca tormenta. Con ello regresaría Torje a la derecha, soldado fiel ante un adversario que ataca el espacio bien y con muchos. Por tanto, siempre les costará más ante una zaga inflexible.

* La jornada encandila al granadinismo, pero también hubo sesiones parecidas que acabaron pifiadas. Ahora, si cabe, con tan poco margen, una zancada sería quedarse a un resoplo de la meta. Evitaría dramas. El partido con Osasuna asoma como el más importante del curso, pero se abordaría sin estrecheces con alguna recompensa en tierras vascas. Ya un empate sería meritorio. Una victoria, un golpe en la mesa.

* Todavía no se ha esclarecido nada sobre los cacareados amaños, pero parece que la lógica y los resultados ajustados vuelven a imperar en el campeonato. Señal inequívoca de que los trucos no serán tan fáciles de emplear. El Granada no puede ser sospechoso de nada en sus próximas citas. La Real quiere ir a Europa por la puerta grande. El Osasuna, asegurar plaza en el Olimpo. También el Granada, que viaja sin su deidad Ighalo, que espera a esa batalla en Los Cármenes. Pero el resto tiene cosas que decir. En esta carrera de fondo, todos los recursos aunados permitirán soportar el ritmo para evitar el tajo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *