Saltar la banca ante el blanco

5 dardos para el Granada – Real Madrid

* Imaginen que en el mes de febrero se encuentran con diez euros sueltos y deciden emplearlos en una apuesta cruzada, de lo más inverosímil. Victoria del Granada ante el Real Madrid, sin disparar a portería como tal, con gol en el marco propio de Cristiano Ronaldo nada menos. Estoy seguro que ni el más reputado portal de juego online permitiría una combinación tan extremadamente difícil, aunque si llegado el caso estuviera habilitado, seguro que esos diez euros se habrían multiplicado por miles y miles. Si complicado era pensar que un Granada en línea irregular en el que debutaba Lucas Alcaraz fuera capaz de derrotar al que en ese momento era vigente campeón de Liga, añadan las otras circunstancias para ratificar, una vez más, que todo es posible en esta ciudad.

* Así nos plantamos en un nuevo curso, con el ánimo renovado pero la sensación ante los rojiblancos de que el trazo se ha continuado escribiendo donde se dejó. Siguen intactas las nociones que, con intenso sudor, supo afianzar el entrenador que continúa en la escuadra. Es este un Granada que visita el taller pero en el que se reconoce el consistente ideario de un técnico que no vende lirismo, pero sí solidaridad colectiva, fortaleza entre líneas y generación rápida de ocasiones de gol. Con muchas piezas aún bailando, incluso alguna todavía por importarse, encara un nuevo desafío ante el Real Madrid con el enorme margen de error que proporciona estar en la segunda jornada y tener ya tres puntos en la casilla.

* Precisamente esto último, en plural, rondará el partido, pues parece que Ancelotti volverá a confiar en el portero de la selección española, en ese debate abierto en la cancela que trasciende los estrictamente deportivo y que entronca con la herencia del antiguo régimen y su impacto con el nuevo. Con Bale ya a punto de saltar a la plataforma y algún jugador mosqueado por su posible pérdida de protagonismo inminente, como Ozil, parece un momento fantástico para que el Granada tenga alguna posibilidad de pescar en el río revuelto.

* No trastocará muchos sus planes Alcaraz con respecto al Sadar. Mainz está llamado a volver a la retaguardia con su poso de experiencia, aunque Murillo cumpliera sobradamente y sea uno de esos jóvenes a los que moldea el técnico, con más éxito con unos que con otros. Riki quedará momentáneamente eclipsado por el buen momento de El-Arabi, aunque seguramente será reclutado en cuanto haya necesidad. La idea asentada es esperar el error de los blancos, que ahora han pausado más sus ataques pero han adornado aún más su repertorio. Será interesante el balón parado, con Benítez de lanzadera y gente como Yebda sumándose a la labor de peinado.

* Lo normal es una victoria forastera, con goles de alguno de sus talentos más rutilantes. Pero hay un fino hilo que tira de la imaginación más íntima del hincha fiel, allí donde reposan los sueños gozosos, cuando el grande cae derribado cual Goliat mientras la cabeza reposa sobre la almohada. Si pasó una vez, ¿por qué no otra, aunque sea seguida? Sería bonito cogerle el gusto a las sorpresas. Que las quimeras se hicieran rutina.

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