Dos filosofías diferentes

5 dardos para el Celta de Vigo – Granada

* En el pasado invierno, el Celta miró a Granada como ejemplo para fortalecerse. Repescó al chileno Orellana en el último minuto del mercado tras el fiasco en la intentona veraniega e incorporó al bombero que había certificado desde el banquillo la permanencia rojiblanca anterior, para luego no seguir. Abel Resino sumó una nueva continuidad en Primera y también otro distanciamiento con una directiva, la gallega, que tampoco confió en renovarle. Orellana tuvo presencias esporádicas en el once titular del toledano. Ahora, ni eso. Para el nuevo entrenador, Luis Enrique, ni siquiera cuenta. El club vigués dio con el asturiano un giro copernicano. A partir de su llegada, todos los movimientos de entradas y salidas llevaron su supervisión. Esto atrajo a muchos futbolistas que militaron bajo su tutela en el Barcelona B, caso de Nolito, el otro actor con pasado en Los Cármenes.

* Que la planificación gire en torno al criterio del técnico distingue al Celta del Granada, donde Alcaraz gobierna sobre el césped pero trabaja con lo que eligen otros desde el despacho. Esto a veces distancia el ideario de un preparador de los actores que tienen que ejecutarlo, ocasionando un proceso de adaptación mutuo, que puede retrasar, o incluso abortar, la conjunción correcta. Es curioso que, pese a ello, este Granada haya demostrado un posicionamiento firme sobre el campo, moldeado como suele por Lucas. Otra cosa es en rendimiento ofensivo, pues hay jugadores de los que todavía se espera mucho. La emergencia de Brahimi, la conquista de Piti y la afirmación de Riki, que será titular por primera vez.

* Hay un matiz que vuelve a asemejar al Celta y el Granada. Los gallegos perdieron a su máxima estrella, Iago Aspas, en estos meses. Los rojiblancos están a punto de hacerlo con Siqueira y ya vieron marcharse a un jugador querido como Mikel Rico, aunque su rol de protección parezca reemplazado por ahora con el enérgico Iturra. Pero la comparación se rompe porque la venta de Aspas se produjo al principio, lo que permitió que los de Balaídos tuvieran pasta para subsanar la grieta ofensiva poco a poco. Por contra, los de rayas horizontales no han logrado desbloquear el traspaso del brasileño, por lo que siempre nos quedará la duda de cómo habría sido la política de fichajes con dinero fresco en cantidad y prontitud. Ahora lo que parece evidente es que si Siqueira, como insiste Pina, acaba fuera de la entidad, la indemnización no se reinvertiría en contrataciones, salvo movimiento presto de Cordero en la última fecha.

* Fue paradójico lo del curso pasado. El Celta perdió en Los Cármenes pero su fútbol mereció más, como reconocerá cualquier aficionado sensato que estuviera ese día en el estadio. Sin embargo, el Granada mejoró ampliamente en la segunda vuelta, en el debut de Resino con los de enfrente, pero en los últimos minutos Bermejo neutralizó la aspiración de triunfo. Equilibrada la cuenta, este sábado se enfrentan dos concepciones del juego. La de Luis Enrique, que en principio busca el juego de posición aunque su vanguardia sea sobre todo rápida, y la de Lucas, más ecléctica, que tan pronto se resguarda como adopta un tono más creativo cuando se alistan Fran Rico o Buonanotte. Quizás al granadino le gustaría contar con un extremo más y desearía menos efectivos en la plantilla, pues hay puestos triplicados que a la larga generarán inestabilidad. Hasta el lunes no sabrá el decorado final, que se mantendrá hasta diciembre.

*El fútbol es caprichoso y a veces sonríe al que no debe, pero suele premiar al paciente, al que hace las cosas con criterio y homogeneidad. El Celta y el Granada emprenden el camino bajo filosofías particulares, pero al final todas las creencias confluyen en una verdad: la que impone el balón.

2 Comentarios

  1. Lucas sabia a lo que se exponía cuando renovó. Para qué dejarle hacer los fichajes? Fue sonado su fracaso en el Murcia cuando era él el director general. Te invito a repasar la plantilla que hizo. Me da la sensación cuando lo leo es que la moralina que pretende transmitir es que cuando hay aciertos son todos de Lucas y cuando hay fracasos de todos menos de él. Es mi opinión. Un saludo.

  2. Lucas se equivoca como todos, pero tomar de referencia la experiencia en Murcia es un poco excesivo. Es como si en Vigo no se atendiera a Luis Enrique tras su fracaso en Roma. O como si dejáramos de creer en Cordero y Pina por el rendimiento bajo de fichajes hechos ya en los dos años de Primera. Yo creo que este tándem hace cosas buenas y malas. El entrenador, igual. Creo que van mejor las cosas bajo una idea bien conjuntada.

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