Reivindicación de señales

5 dardos para el Granada – Getafe

* Hay indicios de que Quique Pina y Ángel Torres son grandes amigos. Puede que la relación cristalizara a raíz de la llegada de Güiza al conjunto azulón, cuando aún era representado por el ahora presidente rojiblanco. El caso es que son dos rotundos ejemplos de dirección presidencialista de clubes. Hay otros en los que también es así, pero el mandamás niega su supremacia y se protege bajo varios serviles portavoces. Pero Pina y Torres no. Ambos tienen directores deportivos, pero son quienes definen la planificación deportiva. Nadie entendería la resurrección del Granada y la emergencia del Getafe sin el conocimiento aplicado de estos dos hombres de fútbol.

* Pero Torres eligió un camino diferente al de Pina. Para empezar, confió en principio en entrenadores con pasado como jugadores pero sin currículo como técnicos. A su vez, se enganchó a las cesiones de los dos equipos poderosos de Madrid, aprovechando la formación de algunas de sus perlas o siendo el caladero de algún elemento sin nivel para un club de aspiraciones pero sí para uno que medra, año tras año, por la zona templada. El Getafe es un ejemplo de que la buena gestión deportiva puede soportar cualquier inclemencia, incluso el desafecto del público. Sin masa social, sobrevive sin penurias. Atrás quedaron sus desvelos europeos, eso sí, pero pocas veces alcanza el tramo final con la soga al cuello.

* Torres y Pina se fían de su tino al fichar pero apuestan por nacionalidades diferentes. Mientras que el primero amolda una gran cantidad de españoles en su plantilla, el murciano tiene querencia por lo afrancesado. Entre los nativos y los africanos francófonos, hasta ocho componen el clan. En el banquillo respaldan a dos preparadores que tienen sus detractores, pero que con trabajo analítico consiguen mejores resultados que otros que se promocionan mejor.

* El gol sigue siendo el desafío rojiblanco, pero para llegar a este es esencial que el cuadro reivindique las señales de mejora arrojadas en los últimos compromisos en Los Cármenes, fulminando el recuerdo de Villarreal. Un bloque compacto, que se despliega con dinamismo. Persistiendo en Buonanotte y El Arabi arriba. Intercambiando de bandas a Pereira y Brahimi como gran novedad. El internacional argelino retorna a la derecha, donde dice acomodarse mejor. Nyom tenderá a recorrer el costado, mientras que Pereira aguijoneará desde la izquierda, sin restar prestaciones pues es ambidextro.

* Y Piti estará a la espera. Con el alta médica pero pendiente del alta competitiva. Sus 18 goles pasados germinan la ilusión de la grada. Pero con sus recientes lesiones hay que andar con pies de plomo. La Liga es larga, Piti le hace mucha falta al Granada pero el resto debe dar su zancada adelante. El equipo del amigo del presidente aguarda a la matinal, imprevisible en cuanto a su actitud, pero cuajado de gente peligrosa arriba. Este no es el Getafe que viene con el pasaporte sellado en el tramo definitivo. Lo tiene todo por ver y no flaquea con tanta facilidad. Duelo trampa.

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