La pirámide de Fran Rico

5 dardos para el Granada – Sevilla.

* La magia de las palabras nos lleva a frases en las que por alterar el orden o incluir algún complemento trastocamos su significado. Así, hay jugadores que mejoran en ciertos equipos, mientras que hay equipos que se mejoran con ciertos jugadores. Unos acaparan portadas porque lucen en acciones directas y llamativas del juego, generalmente los goles o los regates, ejecuciones a las que se les adjudica un considerable grado de dificultad. A los otros se les extraña más cuando no están que se les percibe si su labor es pulcra. Este último tipo de futbolista es el que dirige con eficacia, se ofrece con constancia, regala muy poco el balón, lo sabe pasar en el tiempo y forma adecuados. El Balón de Oro es el reflejo inestable de esta interpretación. Lo ganan los que juegan delante, los que suman dianas o hacen fintas espectaculares. Menos se mira a los arquitectos. Aquellos guardaespaldas que establecen el ecosistema para que los cañones puedan disparar en la dirección adecuada. En el Granada, el vértice básico de la pirámide que somete al centro del campo es Fran Rico. Un imprescindible. El único jugador de la plantilla al que sus compañeros no podrían emular, sin exageración. Su estilo impregna el nuevo modelo, lo eleva, auxiliado por las introducciones de otros compañeros que han acabado de dar forma a una manera de actuar en el campo que permanece y seduce. La baja de Iturra es sensible, pero la de Fran Rico sería terrible. Alcaraz sabe desde el verano que si el gallego lograba la recuperación competitiva, los rojiblancos darían un salto. Ante la ausencia del chileno, Rico tiene la pinta de cerrar el viaje desde el dique seco. No actuará de volante, dejará el despliegue para Yebda y Recio. Él se ocupará del timón. No tendrá la expansión de Iturra, pero sí sabrá delimitar el mapa.

* Este giro, que incorpora a Yebda de nuevo como llegador, será una de las pocas novedades ante el Sevilla de un Granada al que el entrenador le desprende de cualquier duda desde hace un mes. Podrá haber variantes en ciertos puestos, pero el esquema, que es algo más allá que unos números para el reparto, parece inmutable salvo contingencias graves. Ve soluciones atrás, equilibrio en el centro y capacidad de llegada. Solo falta por ver un detalle que no es anecdótico.

* Los laterales permanecen como puestos abiertos y eso condiciona la disposición del conjunto según la cita. El ramillete de posibilidades es amplio y cada jugador elegido supone unas ventajas e inconvenientes. Así, con Nyom se garantiza que el extremo rival tendrá grilletes todo el partido, pero en la salida de balón habrá borrasca y la fase de ataque será más trompicada. Angulo es como ese estudiante esforzado que hace lo que puede pero le falta un punto para la brillantez, tanto en lo farragoso como en lo brillante. Foulquier es por ahora la antítesis de Nyom: un veloz filo en las incorporaciones, alguna duda en el uno contra uno defensivo. En un equipo cuyo grado de elaboración no es malo pero que carece de velocidad en la vanguardia, la importancia de laterales que sepan llegar es fundamental, sin escamotear el cierre cuando la posesión sea del adversario. Quizás mantener la tensión de que ninguno se sienta titular no sea tan malo. Al abanico se sumará Benítez en cuanto concluya su proceso de reciclaje en la izquierda. Campos Toro no ha acabado de convencer al cuerpo técnico.

* La fuerza de Iturra podría haber ido estupenda para aplacar al mediocampo de un Sevilla que precisamente luce en la faceta física. Quizás por ello Alcaraz prefiera manejar otro registro al de Emery, para imponerse desde el balón. Los blancos aúnan músculo con Iborra y Mbia, mientras que lanzan a Rakitic para dar asistencias a sus prestos hombres de ataque. Tras un comienzo irregular, los del Pizjuán parecen haber encontrado también su patrón hacia el éxito. Un contrincante muy peligroso tras el extra de motivación del derbi.

* Ha sido una semana sin estrés en el entorno rojiblanco, algo inaudito. El Granada tiene colchón con respecto al pozo y establecerá en los próximos partidos si la primera vuelta concluye de manera más holgada o retornan los temblores. La afición tiene mucha fe con que se empiece a hacer fuerte en Los Cármenes. Sus dos próximos visitantes no van a poner las cosas sencillas. Tanto el Sevilla como la Real están en Europa por algo. La hinchada quiere ver a sus chicos triunfar. El culebreo de Brahimi, el aguijón de Piti, la fugacidad de El Arabi. Pero de vez en cuando reparen en la pirámide de la zona ancha y del muchacho que le suele dar lustre. Su rodilla tiene una cicatriz que le recuerda que sin lucha, no habría vuelto a donde está ahora. En la sala de máquinas, donde trata de tomar las mejores decisiones. Hoy Fran Rico estará de mediocentro puro. Disfruten tanto como goza él por haber podido volver a vestirse de corto y no haber tenido que guardar su elegancia en un cofre.

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