Coincidencia enigmática

Creer en el destino es una cuestión de fe pero parece innegable que hay acontecimientos condenados a repetirse. La reclusión ya fue una táctica utilizada por el Granada para subsanar males internos la campaña pasada, pero allí se ha producido otro paralelismo: un jugador ha comunicado que se quiere marchar. Si en el primer aislamiento de la temporada anterior, aún con Anquela, el actor que pidió la salida fue Orellana, esta vez es Diakhaté quien desliza el supuesto interés de algún equipo por contratarle.

En realidad, el efecto se ha multiplicado, pues también Coeff insiste en que le abran la puerta en este mercado invernal por falta de oportunidades. Choca más ese principio con Diakhaté, que viene siendo un recurrente en la alineaciones, si bien parece que como Mainz y Murillo estén aptos la titularidad se le alejaría en un principio. Contrasta lo del senegalés con lo que le pasó a Orellana. El chileno dejó un poso tan dulce en Vigo que el Celta siempre quiso rescatarlo, aunque no a cualquier precio de primeras. Así se llegó a la situación límite del último día, en el que el Granada recuperó parte de la inversión hecha en su día por el Udinese, asegurando una cuantía alta en casa de que el propio mediapunta fuera vendido en un futuro a otra entidad.

Con Diakhaté no está tan clara esa ‘novia’ que le tienta, ni siquiera los motivos que mueven a este jugador echado para delante siempre ante los medios, bien para poner la cara en el fracaso como para quejarse de viejas situaciones deportivas que consideró injustas. Pero está claro que su salida, junto a la de Coeff, dejarían dos importantes vacantes en una zaga que,  precisamente, parece la línea claramente a subsanar durante este mercado. Ya regresó a su país el efímero Campos Toro, lateral zurdo, y si se confirma que los dos centrales francófonos cruzan el umbral, el Granada tendría hasta tres incorporaciones que hacer si no quiere lamentarse ante los contratiempos. si emocionante va a estar la cosa en el campo, no se le va a quedar lejos la incertidumbre que supone para esta escuadra cuando el plazo de contrataciones está en su apogeo. Pero de los ‘exilios’, aparte de espantadas, suelen venir ciertas rehabilitaciones. Hasta este viernes no se sabra si también se calca lo bueno de los retiros espirituales.