Toman la palabra

5 dardos para el Granada – Valladolid.

* Hoy es uno de esos días claves en los que los jugadores demuestran si están con su entrenador. Ellos saben que, tras cumplir la penitencia de su exilio, la grada entenderá que si no se ha depurado la apatía surgida en tierras almerienses las miradas pueden recaer en Lucas Alcaraz, como instructor para el lavado de cara. Una responsabilidad tremenda a la que se llega bajo un clima de honda preocupación en el club, que medirá si lo de la concentración ha sido un alivio o gasolina para el fuego. Del acantonamiento puede venir una piña que optimice a un equipo que lleva una últimas citas para olvidar, sobre todo la de vuelta de Copa y la de Almería, o la sentencia para ciertos jugadores, que a su vez dejarían en mal lugar a su técnico.

* Algunos embadurnan a Lucas de todo tipo de críticas. La justicia de esas acusaciones va en el sentir de cada uno, muchas truncadas de franca animadversión. Otras, simplemente deseosas de ver éxito y atención en el estadio, dirija quien dirija. Irse de allí orgullosos. Pase lo que pase hoy, dato relevante, el Granada seguirá fuera del descenso. Si gana, hasta puede lanzarse por la clasificación con cierta holgura, aunque quede una eternidad y un nuevo duelo directo el siguiente sábado. Ha sido una primera vuelta de rendimiento alto a domicilio pero de una grave asignatura pendiente en casa, agravada por la actitud en la visita del Alcorcón y en el desplazamiento a orillas del Mediterráneo.

* El triunfo ante el Málaga, el mejor de la campaña, conquistado en Los Cármenes, derivó al preparador hacia la conclusión de que era momento de mejorar su ‘once’ más o menos memorizable con un lateral de proyección ofensiva (Foulquier) y un centrocampista con teórica mejor llegada que los habituales en el ‘trivote’ (Yebda). La experiencia no ha resultado satisfactoria. Al defensa se le han visto las costuras atrás, quizás aún verde para dotarle de confianza total, y el pivote argelino no acaba de cuajar, truncado por las lesiones pero también por su estilo bastante desordenado. Con este de baja y el francés fuera de la alineación, se acabarán estas probaturas, que obviamente no son las únicos responsables de la situación. Volverán ciertos elementos importantes cuyo rendimiento se ha visto mermado. También algunos de alta consideración cuyo estilo plástico se aleja a veces de un modelo solidario. La escuadra les necesita a todos en perfectas condiciones tras el paso por La Manga.

* La alineación estará condicionada por los tocados. Murillo parece restablecido y Fran Rico está entre algodones, dos miembros de la columna vertebral, a la que volvería Roberto. Nyom y Angulo se ocuparán de los flancos defensivos, mientras que Recio sustituirá en toda lógica a Yebda. A esta hora Alcaraz ya sabrá su delantero en liza: Riki o El Arabi. Si hubiera apuestas, el madrileño tendría cierto apoyo popular, pero ojo porque el entrenador ya confió en el franco marroquí en ocasiones señaladas. Precisamente ante el Valladolid el curso pasado, recién llegados del encierro en Marbella que se vivió con él en el cargo.

* Hablar de la afición es abarcar mucho. Pulsar su opinión es encontrarse muchos matices, pero en el fondo hay algo que une: ninguno debería de desear el fracaso sobre el campo. Les gustará más o menos Alcaraz, preferirán un sistema u otro, amarán o detestarán a algunos jugadores, pero al final, cuando los de rayas horizontales salten al césped, el deseo común es el triunfo. Los entusiastas que fueron a Almería dieron una lección de pundonor y fidelidad que contrastó con a la dejadez de sus hombres. Ojalá esta noche sea tal el clamor que sí convierta al plantel en un grupo inasequible al desaliento. Los futbolistas toman la palabra. Su discurso es con el balón y ha de servirles, no cabe otra, para derrotar al Valladolid. Si no, los silbidos sumirán Los Cármenes en una tormenta perfecta. Los rayos alcanzarán a todos.