Cada uno en su sitio

5 dardos para el Granada – Betis.

* Un adversario que cierra un círculo en Los Cármenes pondrá de relieve si el enésimo aislamiento del Granada ha servido a la plantilla para interiorizar una reacción súbita a tres jornadas de fracasos. El Betis ha caído en desgracia en esta campaña de su regreso a Europa y parece quebrado en el sótano, aunque con la motivación de acudir al campo donde fraguó su última visita victoriosa, con cinco goles. Eran otros tiempos para los verdiblancos, no tanto para los de casa, que también tenían dudas en sus posibilidades de permanencia por aquel entonces, despejadas unas semanas después, tras una, oh casualidad, concentración.

* Alcaraz no hará revoluciones, ni de sistema ni de futbolistas, porque, como el presidente, apremia más a la reacción mental de sus hombres que a los encajes sorpresivos. Así seguirán los tres mediocentros, con Fatau por Iturra, aunque el triángulo experimentará un cambio en el vértice que puede ser sustancial.

* Fran Rico actuará en la base de la pirámide invertida, en un retorno a su posición natural, la que le asemeja al Guardiola jugador. No está ‘Colocho’, todo garra en el quite, pero sí el de Portonovo, con su excelsa capacidad organizativa. Recio y Fatau han de interpretar los acordes de Rico, escalonarse en la ayuda, soltarse de vez en cuando en ataque. Proporcionar flexibilidad a sus movimientos de batuta.

* Aciago Buonanotte en Barcelona, su lugar lo volverá a ocupar Piti, presionado por su propio reflejo el curso anterior en el Rayo, cuando hacía goles como quien masca chicle. De su salida del diván dependerá en mucho la fase ofensiva rojiblanca, ante un Betis que amenaza con ser rocoso con una zaga de cinco integrantes.

* Brahimi baila sobre la cuerda floja, pero ha de compartir el balón y aprender que la solución más rizada no siempre es la mejor. Su juego no tiene por qué perder naturalidad si le incorpora sutileza y sentido de la medida. Si El Arabi despierta con hambre, el Granada tendrá muchos pasos dados en pos del éxito. La grada no fallará. El entrenador envía un mensaje ambicioso pese a lo mucho que disputa. Será una mañana para poner a cada uno en su sitio.