Ser Mamés

5 dardos para el Athletic Club – Granada.

* El santo que ha mantenido su nombre posado sobre la maravilla arquitectónica donde ahora castiga rivales el Athletic Club fue un tipo al que la leyenda adjudica el poder de amansar a las bestias cuando se las soltaron para sacrificarlo ante el público romano, debido a su fe cristiana. Mamés domó a los leones y de aquel mito se extiende el calificativo felino para los jugadores rojiblancos, cuyo fútbol posee zarpazos, agresividad, instinto y hambre, pero de gloria.

* El Granada quiere ser como Mamés y calmar a estas criaturas voraces, pero se queda en tierra lo mejor de su escaparate. El que fortifica la zaga: Murillo. El arquitecto del mediocampo: Fran Rico. La sutileza y astucia ante el gol: Piti. Para mayor escarnio tampoco ha llegado Ilori, socio perfecto de Murillo ante el Betis. Retoma Mainz a la capitanía y da madurez a una zaga donde volverá a anidar Coeff, quien pió con ganas en Valencia, pero le queda mucho por demostrar aún. Amor propio se tiene. No hay más que oírle en sus intervenciones. Eso que le adjudican timidez.

* Fatau salta cada semana de turno en la zona media, como un interino. Esta vez regresa al vértice que deja Rico, aunque muy pronto se calzará las botas de Recio, en cuanto pase la penitencia de la quinta amarilla. El ghanés crece día a día en este Granada lozano por obligación. Se ha convertido en exitoso colonizador procedente de ese filial extraño, al que se puede acudir solo de centro del campo atrás. Puertas está bloqueado al no haber renovado aún. Cuero, Machís, Bravo o Peña no pueden subir porque el ‘fichaje fantasma’ de Edenilson les obstaculiza a ocupar la tercera plaza de extracomunitario, pese a no estar con el equipo ni ser opción valorada. Una situación bizarra que alguien tendrá que explicar algún día en detalle. Al menos, africanos como Boateng o españoles como Morante no se ven afectados. También acuden a la nueva ‘Catedral’.

*  El acompañante de El Arabi y Brahimi será el autor de la famosa infracción que consumó la derrota en Valencia. Un Pereira arrepentido desde el momento del acto, pidiendo disculpas públicas, que arde en deseos de cambiar la impresión ofrecida por ese fallo precipitado, que de paso anhela minutos para enseñar su fútbol. Como otros habituales suplentes antes, al final siempre aparece una oportunidad para la reivindicación. Buonanotte la tuvo en Barcelona. Bilbao es para el francés. Plaza complicada y rodeado de provisionalidad, pero las ocasiones no se decoran al gusto.

* Ser Mamés no es fácil en San Mamés. Más que nada, porque el Athletic viaja en cohete, sin despistes europeos, aunque su partido ante el Betis dejara bastante que desear. Mikel Rico se alista en un conjunto bien amasado por Valverde, uno de esos entrenador de poco ruido mediático, pero que contentó a Mestalla y que triunfa ahora en su vuelta a casa. Para el Granada asoma una pugna desigual, casi quimérica. Pero a veces el león no da bocado aunque esté famélico. Puede ser una entre cien, pero lo único imposible ya es disputar el partido en el majestuoso viejo estadio.

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