En defensa de Coeff

Hace unos años, los jugadores del filial del Granada solían completar sus entrenamientos en un conocido gimnasio de la capital. En general, a los futbolistas les gusta poco lo de hacer pesas, les aburre. Allí se encontraban los chavales, muchos de ellos de otros países, pues aunque el B estaba entonces en Primera Andaluza, el club rojiblanco ya empezaba a utilizar a aquella escuadra como banco de pruebas para algunas inversiones exóticas. Entre los chicos había uno muy aplicado, que charlaba con los usuarios y mostraba bastante seriedad en el trabajo. Era muy joven, estaba bastante delgado pero se esforzaba más que el resto. Se llamaba Jeison Murillo.

Murillo pasó por el Cádiz, por la UD Las Palmas, para retornar al Granada este verano. Me lo encontré en Pamplona, tras el partido ante el Osasuna, y me impresionó la masa muscular que había ganado en estos años. Murillo se había tomado en serio su rol de defensa duro. Sin perder agilidad ni rapidez, había adquirido unos fundamentos físicos indispensables. Hoy asistimos a uno de los proyectos más emergentes del Granada. Si nada se tuerce, es probable que acabe llegando a cotas altas.

Coeff es un tipo esmirriado, alto pero carente de una complexión dura por ahora. Es internacional en las categorías inferiores por Francia, en las que ha llegado a ser capitán. Maneja con corrección la salida de balón, pero le queda mucho recorrido para ser un tipo feroz en la zaga. Tras sobrevivir en Mestalla, en San Mamés le arrolló Aduriz. Hay quien alega que Coeff no da nivel ni para el filial. Creo que es una exageración. Aun con sus carencias, es la inactividad lo que más pesa en las botas del galo. La marcha de Diakhaté y las lesiones de Mainz e Ilori le han catapultado al protagonismo. Que le faltan nociones para ser un gran central, es algo obvio. Que quizás se ha extralimitado en algunas declaraciones algo orgullosas, puede ser. Pero las opciones del Granada de aquí al final de temporada pueden estar depositadas sobre sus botas en muchos partidos.

Conviene no presionar a otro veinteañero, que está en proceso de aprendizaje aún. La experiencia se adquiere con el rodaje. Echar cuerpo no se logra de la noche a la mañana. Murillo cayó de pie y todo le ha ido rodado desde su retorno. Habrá que ser un pelín paciente con Coeff. Ser inflexibles ante sus carencias solo perjudica al Granada. Bueno o malo, verde o no, es el que está hábil para el duelo ante el Villarreal. Con cariño del público, tal vez rinda más y queme etapas, hasta romper el cascarón.