Garantías

Columna publicada en Ideal.

Cuan­do el Va­lla­do­lid fi­chó a Juan Ig­na­cio Mar­tí­nez, que lle­gó a cla­si­fi­car al mo­des­to Le­van­te pa­ra la Li­ga Eu­ro­pa, o cuan­do el Má­la­ga con­si­guió que Schus­ter acep­ta­ra fi­char pe­se a la caí­da de pre­su­pues­to -tras ha­ber lo­gra­do en el Ma­drid lo que no con­quis­tó Pe­lle­gri­ni: el cam­peo­na­to de Li­ga-, se­gu­ro que am­bas en­ti­da­des creían in­cor­po­rar so­bre se­gu­ro a dos en­tre­na­do­res con­tras­ta­dos y exi­to­sos, ca­da cual a su ni­vel. El ca­pri­cho­so fút­bol, sin em­bar­go, te co­lo­ca en si­tua­cio­nes im­pre­vi­si­bles. Mien­tras que a JIM se le en­quis­tó el ca­so Ebert, la gran es­tre­lla pu­ce­la­na el cur­so pa­sa­do, has­ta un pun­to que se vio for­za­da la sa­li­da del ale­mán en el mer­ca­do de in­vierno, con un es­ce­na­rio re­vuel­to, a Schus­ter pa­re­ce ha­ber­le pe­sa­do la fal­ta de adap­ta­ción a un con­tex­to mo­des­to, una for­ma­ción de plan­ti­lla sin res­pon­der a pa­tro­nes co­mu­nes y, se­gún di­cen allí, cier­ta ac­ti­tud dis­pli­cen­te por par­te del pro­pio téc­ni­co, que con fre­cuen­cia aso­ma apá­ti­co pe­se a la cri­sis.

Hay más ejem­plos de fra­ca­sos ines­pe­ra­dos, co­mo el de Dju­kic, de la mis­ma ma­ne­ra que hay pre­pa­ra­do­res que ob­tie­nen el éxi­to y ca­lan en una afi­ción, co­mo son los ca­sos de Val­ver­de y Arra­sa­te. Lo alea­to­rio del jue­go, lo im­pre­vi­si­ble que es la in­ter­ac­ción de ju­ga­do­res so­bre el cam­po ten­ga el nom­bre que ten­gan, tum­ba cual­quier ver­dad ab­so­lu­ta que se quie­ra de­fen­der en es­te de­por­te. Equi­pos anó­ni­mos sa­len triun­fa­les y plan­ti­llas con cu­rrícu­los ex­cel­sos fra­ca­san es­tre­pi­to­sa­men­te.

Pe­ro el ejem­plo de los equi­pos vas­cos sí nos pue­de lle­var a teo­rías. Tan­to El Ath­le­tic co­mo la Real son dos clu­bes que han he­cho de la es­ta­bi­li­dad su ban­de­ra. Ex­plo­tan su can­te­ra, que tie­nen mi­ma­da en cuan­to a ins­ta­la­cio­nes y pa­ra la que ha­cen una ar­dua cap­ta­ción, y po­ten­cian el ta­len­to pro­pio has­ta dar­le for­ma, sin me­nos­ca­bo del re­sul­ta­do. Un mo­de­lo di­fí­cil de cal­car en es­cua­dras de vue­lo aún cor­to co­mo el Gra­na­da, que ape­nas ha co­men­za­do a for­jar es­ta es­truc­tu­ra, al tiem­po que ha emer­gi­do co­mo en­ti­dad en la éli­te.

Es im­po­si­ble pre­de­cir en qué ca­te­go­ría es­ta­rán los ro­ji­blan­cos la tem­po­ra­da que vie­ne, aun­que la co­sa no pin­ta tan mal co­mo al­gu­nos ha­cen. Tam­po­co quien lo di­ri­gi­rá, tan dis­cu­ti­do Al­ca­raz en al­gu­nos fo­cos. So­lo es­tá cla­ro que has­ta que Qui­que Pi­na no apues­te de­fi­ni­ti­va­men­te por una idea de­por­ti­va, ín­ti­ma­men­te li­ga­da al ti­po del ban­qui­llo, le cos­ta­rá ge­ne­rar una con­ti­nui­dad tem­po­ral, eli­mi­nar la sen­sa­ción de que se avan­za, sí, pe­ro a em­pe­llo­nes. Él mis­mo ha­bló re­cien­te­men­te de fun­dar una «fi­lo­so­fía». Oja­lá des­pués de los mie­dos del cur­so la en­ti­dad al­can­ce puer­to e ins­tau­re un plan que no es­té vul­ne­ra­do por la pers­pec­ti­va del ne­go­cio, que es ne­ce­sa­ria, pe­ro que no pue­de ser dic­ta­to­rial so­bre lo de­más.

10 Comentarios

  1. Una cosa es un entrenador que triunfa en un equipo y otro un entrenador que por donde va siembra tempestades, pocas simpatias y aburre hasta a las moscas. Sino preguntad en Santander, Jerez o Almería. Me pregunto si lo echarán si la trayectoria del equipo sigue así… Yo creo que el marrón del descenso se lo debe de comer Lucas y que agache la cabeza junto a los futbolistas en Valladolid en mayo, y que no se vaya de rositas a falta de 6 o 7 jornadas con su finiquito en el bolsillo y más feliz que nadie. El momento para echarlo fue tras el Espanyol. Ahora la suerte del Granada pasa por las manos Lucas, que Dios reparta suerte y sobre todo no hay que perder ni en Getafe ni en Málaga.

  2. ¿Tempestades? ¿En Almería, donde lo echaron estando en fase de ascenso y luego se quedaron fuera? ¿En Huelva y Murcia, donde ascendió, aunque luego le fuera mal? Como casi todos, tiene éxitos y fracasos. Aquí ya suma una permanencia que cuando llegó no estaba tan clara. Tampoco creo que el Granada baje este año pese a todo. Lucas no es el entrenador más exitoso ni el que apuesta por un fútbol más estético en su carrera, pero tampoco es el matao que algunos extienden. Se adapta a lo que tiene, porque también pienso que el tiempo demuestra que esta plantilla tiene sus carencias.

  3. Conde, qué mal fario, chiquillo! Parece que deseas que descienda el Granada nada más que para que Lucas pase un mal rato. Yo creo que un entrenador no hace milagros. JIM, Schuster, Djukic… gente contrastada y también se los cargan sus aficciones. Ahora lo que hay que hacer es remar todos y fuerte, que Pina aprenda de su errática política de abonos (insisto, el año que viene, aunque baje los precios habrá muchísimos menos socios por los horarios que pone la LFP). Eso es de lo que hay que preocuparse ahora; conseguir la permanencia cuanto antes, que vamos bien, y luego que reflexionen por qué se quedan los campos vacíos. Lucas nos saca de esta, ya verás, hombre! No creo que otro entrenador mejore lo que hay.

  4. Confirmado, disipadas todas las dudas, despejados todos los interrogantes:
    el Sr. Lamelas es más “·luquista” que la madre del propio Lucas Alcaraz.
    Retrotraigámonos a principio de temporada : ¿alquién dudaba de que la
    plantilla que se confeccionó no era para dar un salto de calidad con respecto
    a cursos anteriores, antes de las fugas del mercado invernal y del carrusel
    de lesiones que están aflorando en ésta fase del campeonato?
    No sirve como modelo comparativo lo que está haciendo JIM en el Valladolid,
    porque la plantilla de éste conjunto es bastante deficitaria; no sirve como
    ejemplo la trayectoria de Schuster en el Málaga, porque igualmente la fuga
    de todos los talentos hace que no se dé más de sí; y tampoco sirve como
    ejemplo lo de Djukic en el Valencia, porque la prueba radica en que están a
    menos puntos del descenso que de Europa, a ése equipo, a día de hoy,
    sólo le queda el nombre.
    Lo que sí es evidente, y así se ha podido comprobar en los comentarios de
    entrenadores, jugadores y periodistas a nivel nacional, es que el Granada,
    por plantilla, estaba llamado a ser una de las rebelaciones del presente
    ejercicio.
    Así las cosas, por supuesto que para lo que resta de temporada todos a
    muerte con Alcaraz, pero por favor Sr. Pina, ni se le ocurra pensar en su
    renovación para la próxima temporada.

  5. Para algunos no pedir el paredón para el entrenador es ser un entusiasta. Ustedes los términos medios no los conocen.

    Repasemos la supuesta gran plantilla:
    – Pérdida del mejor jugador, Siqueira.
    – Pérdida del jugador más regular, Mikel Rico. Ambos, líderes.
    – Pérdida del extremo zurdo titular, Nolito. El Celta pagó más al Benfica.
    – Solo un lateral zurdo de nivel: Angulo, que era suplente el curso pasado.
    – Mainz, un curso más mayor, acosado por las lesiones.
    – Muchas esperanzas en dos jugadores que venían de largas lesiones y de etapas de participación irregular: Benítez y Yebda.
    – Fichaje de Pereira: suplente en el Mallorca, que bajó. Poquísimo gol.
    – Fichaje de Riki: Máximo goleador del Depor, que bajó. La mayoría de sus goles en la segunda vuelta, cuando Valerón estuvo en estado de gracia.
    – Fichaje de Piti: Grandísimo curso pasado. Muchas lesiones este año. Sus números, sin embargo, no eran tan impresionantes en temporadas anteriores. La cifra pasada fue inusual.
    – Pago por Brahimi: Jugador que en 60 partidos con el Granada lleva un gol de penalti. Ha tenido acción directa en 5 goles en dos temporadas como pasador. Impresionante regateador, elogiado por comentaristas ocasionales, pero aún muy lejos de la incidencia que se le requiere cerca del área.
    – Retorno de Ighalo como tercer delantero, por el que no hubo más ofertas. De Recio, que no lo querían en Málaga, a pesar de que su proyecto apuntaba a un horizonte modesto.
    – Continuidad de Buonanotte: Suplentísimo en el Málaga, poco goleador. Calidad en espacios cortos, en momentos de marcador en contra, con el equipo volcado. Sufre en campo abierto.

    – Grandes noticias de la temporada: Iturra, jugador de complemento en el Málaga, muy equilibrado para un equipo de gran potencial ofensivo, aunque precario con el balón. Antes de allí estaba en el Murcia, en Segunda, y estuvo a punto de bajar.
    – Murillo: El mejor fichaje, y el mejor jugador del Granada. Progresión enorme, aunque no ha encontrado pareja de baile adecuada.
    – Fran Rico: Futbolista para construir un modelo en torno a él, el famoso trivote. Su problema, lesiones y entrenamientos entre algodones para no recaer. No ha llegado a tener el ritmo para una temporada tan alta, aunque cuando está bien se nota.

    Con este resumen, más o menos preciso, le digo que el Granada está llamado a quedar en torno a la mitad de la tabla, puesto arriba abajo, seguramente lejos de Europa pero con margen con el descenso, que es exactamente donde lleva la mayoría de la temporada, incluso ahora que pasa por un mal momento.

    Todo lo demás está condicionado por muchos factores más. ¿Ha sacado mucho más de lo que había Lucas? Creo que no. ¿Ha perjudicado mucho Lucas con sus decisiones? Creo que tampoco. El Granada está más o menos donde tiene que estar. Tendrá días mejores o peores, pero el grupo es el que es.

  6. Respecto a la comparativa, el Valladolid, salvo en el caso de Balenziaga, ha manejado el mismo equipo que el curso pasado hasta el mercado de invierno, cuando ha perdido a Ebert. Siguen Óscar, Guerra, Manucho, Álvaro Rubio, etc. Incluso diría que ne la portería han mejorado.

    El Málaga de Schuster perdió a muchos jugadores, pero mantuvo también a Santa Cruz o Eliseu. Renunciaron a Recio. Está claro que no es plantilla para grandes vuelos. Tampoco creo que sea para descenso.

    Por último, el Valencia está haciendo un mal año, a pesar de tener en todos los puestos a jugadores que serían titulares indiscutibles en equipos como el Granada. Allí Djukic no encontró acomodo. Son cosas que a veces pasan. No hay verdades absolutas en el fútbol.

  7. A colación de la modesta opinión de un humilde lector, saca Usted
    todo éste arsenal de verdades las cuales hubiesen sido muy necesarias y apropiadas a principio de temporada, no ahora, porque
    que yo recuerde, la verdad, tanta clarividencia y argumentación
    a pecho descubierto no recuerdo de Usted en ninguno de sus
    artículos. E insisto, hubiesen sido muy reconfortantes a principio de
    curso, para que quizá el aficionado no hubiese sido tan exigente con el entrenador y sí más peticionario de responsabilidades a la propia
    directiva.

  8. Es que a principio de temporada no puedes adivinar cómo van a ser todos los rendimientos. Un equipo modesto hace apuestas con componentes de riesgo, que a veces salen bien, otras mal. Murillo estaba en Segunda el curso pasado, jugó fase de ascenso pero no subió con Las Palmas. Se le veían cualidades, pero nos e esperaba que rompiera tan pronto.
    Muchas de estas cosas aquí escritas las llevo poniendo, de una manera u otra, durante toda la temporada, para que no se le fuera a nadie la olla. Yo jamás he hablado de Europa, ni de aspiraciones elevadas, sino de ir paso a paso. La directiva seguramente confeccionó esta plantilla pensando en el bienestar del Granada, creyendo que algunos fichajes saldrían mejor de lo visto. Creo que el objetivo era pasar menos apuros que la temporada anterior y por ahora es así. ¿Que se puede complicar el asunto? Sí, pero también puede ocurrir que el Granada gane los próximos partidos y vuelva un periodo de calma. Lo que hay que hacer en el entorno es no perder la calma y relativizar victorias y derrotas. Ah, y ver el resto de partidos, para que nos demos cuenta que el nivel es muy parejo. Saludos.

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