Castigo preventivo para restar a Contra

Dentro de los métodos de coerción que ejerce la directiva contra el plantel del Granada cuando las cosas van mal, jamás habían aplicado la técnica del castigo preventivo. Es una manera de interpretar el envío a una nueva concentración del grupo a pesar de vencer el sábado, con la aparente intención, según el comunicado oficial, de mantener el grado de tensión necesario para el partido de este viernes, ante un rival directo como el Getafe. Quizás después de San Mamés existiera la tentación del desplazamiento y ahora se retoma. No deja de ser algo insólito.

Resultan cuanto menos curiosos algunos de los argumentos expuestos en la nota de la entidad, excusando el retiro en principios como el de “descansar bien” o mantener una “buena alimentación”. Que a deportistas profesionales se les tenga que encerrar para que respeten preceptos básicos que cualquier ‘amateur’ suele aplicar a su día a día es cuanto menos denigrante. Pagan justos por pecadores. Más entendible está el valor de “hacer grupo”, aunque en este caso hay un sector que parece totalmente sintonizado en la causa y otro, de elementos menos habituales, que más que fallos de concentración lo que parece es que están algo desconectados del pulso competitivo, lejos del nivel de los habituales titulares, por más oportunidades que reciben.

En el fondo, lo que seguramente pretenden los mandos rojiblancos es contrarrestar al revulsivo del Getafe. Restar a Contra, el nuevo entrenador azulón, que convierte en imprevisible la versión que se verá del contrario el viernes, tanto en elección de futbolistas como en actitud general. Solo por esto tal vez merezca colocar la tirita antes que la herida, aunque tenga que ser mediante una estrategia algo manida. Será la tercera excursión esta campaña, igualando a las de la anterior. En el presupuesto que se idee en verano, tendrán que destinar ya una partida a estos gastos. Los jugadores han de tener un neceser siempre listo en la maleta por si acaso, aunque si en el Coliseum la situación se pone arisca, la efectividad del aislamiento tras un fracaso perderá vigor. Los jefes del club usan el palo y la zanahoria como estiman, aunque para algún aficionado sea un lujazo que te penalicen en la Costa del Sol.