El regateador

Columna escrita en Ideal
Dentro del cúmulo de estadísticas registradas que proporcionan esos modernos sistemas informáticos con los que algunos gurús tratan ahora de explicar lo ocurrido en un partido, hay una variable que lidera un futbolista del Granada en la Liga. Yacine Brahime es el mejor regateador del campeonato, superando incluso a Leo Messi, siendo además tercero en el escalafón europeo. Queda bonito que un rojiblanco comande una clasificación, más si cabe una tan espectacular como es la de las fintas. Lo que no está tan claro son los efectos positivos que esto provoca realmente para el equipo, estudiado así, sin más.
No es lo mismo regatear en el área contraria que en campo propio. Tampoco es lo mismo que la relación entre el culebreo y el pase definitivo sea baja, por no cuantificar la que une el eslalon con el tiro a gol. Brahimi ha metido un solo tanto desde que fichó por el Granada y lo logró de penalti. Un dato que sí pesa como un menhir. Ha participado en unas pocas acciones bien culminadas, pero no tantas como podría interpretarse de sus ruidosas apariciones. Brahimi despierta los elogios de muchos comentaristas, así como de aquellos espectadores que le contemplan días esporádicos. Es capaz de salir de situaciones de presión con varios amagos, saliendo disparado hacia el tapete contrario, gracias a esa mezcla entre habilidad y rapidez. Sin embargo, en la mayoría de ocasiones su mejor propuesta en la escapatoria surge lejos de la portería adversaria. Cerca de ella, se empequeñece. Se vuelve lento, un poco más torpe. Le puede la ansiedad.
Por más que en el club han querido guiar su instinto, al final Brahimi no acaba de refinarse. Se comporta igual en cualquier parcela. La primera parte del otro día exhibió que el Brahimi acaparador participa poco en un modelo más dinámico de la escuadra. El Granada generó más oportunidades porque no resultó tan meloso con el balón. En la segunda mitad, con el ritmo decaído, sí apareció Brahimi, con aproximaciones brillantes, algunas peligrosas, ninguna sumamente productiva.
El viernes no estará en Getafe por acumulación de amarillas. El dilema llegará ante el Elche, si Piti, Riki y El Arabi están de nuevo disponibles. Se comprobará si el mágico franco argelino consigue traducir su calidad en algo beneficioso. Si no, puede complicársele el regreso a la titularidad. Aunque sea el mejor regateador del campeonato. Eso, así solo, es muy bonito, pero cuando va de la mano de algo más. Sería mejor ser el primero en pases cruciales acertados.

1 Comentario

  1. Totalmente de acuerdo Sr Lamelas. Será muy bueno regateando pero la definición no va con él ya sea dando buenos pases o finalizando bien la jugada. No recuerdo un gol del Granada en el que una jugada suya haya sido protagonista (salvo el gol de El Arabi a pase de la muerte contra el Málaga).
    También es verdad que si tuviese gol y pase no creo que estuviese en el Granada

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