La variante que acoge a todos

La Resaca en Ideal.es.

1. No todo lo que sucede en un partido está ligado con decisiones tácticas. Hay jugadas aisladas que solventan situaciones o perjudican dinámicas. De tirarse de los pelos fue aquel rebote en la pierna de Ighalo ante el Valencia en Los Cármenes, que propició la contra del gol visitante. Con el mismo rival, pero en Mestalla, una falta aparatosa de Pereira desencadenó la remontada culminada por los ‘che’. Nunca sabremos qué habría terminado pasando el sábado si Damián no se resbala al ir a sacar una falta, tras lo que El Arabi se marcó una pletórica carrera de 50 metros y Brahimi logró marcar en juego tras más de medio centenar de partidos como rojiblanco. Brahimi, que precisamente llevaba unos minutos como mediapunta.

2. Habrá personas que traten de hilar la posición del franco argelino tras el delantero con su estreno en la finalización de una jugada elaborada. Pero Brahimi podría haber aparecido por allí aunque estuviera moviéndose por la banda. Simplemente corrió junto a El Arabi cuando recuperó el esférico. Era una acción a balón parado del rival y Brahimi siempre es de los que se posiciona algo más adelanto, sin tener que cubrir a otro contrario. Luego mantendría el sitio e intervendría bien en las secuencias de gestión del balón, sobre todo cuando ya el Granada quedó en superioridad numérica por la expulsión de Sapunaru. De alguna manera, el cambio de Lucas Alcaraz, que metió a Buonanotte en la derecha al poco de arrancar la segunda parte, permitió bien un modelo que alteró el ‘trivote’ y que permite algo a largo plazo. Un potable experimento.

3. El argentino se fue al costado diestro, pero allí podría aparecer pronto Piti, que estuvo corriendo alrededor del césped dentro de su proceso de recuperación cuando el bullicioso público abandonó el recinto. Si Riki mantiene su pulso en el otro flanco, como hizo en la segunda parte (si bien podría alternarse con su amigo en la otra ala), quedaría sitio por el centro para Brahimi y El Arabi, mientras que para la sala de máquinas quedarían solo dos del trivote original: Fran Rico, Iturra o Recio.

4. Sin embargo, parece complicado que el modelo actual del entrenador en las salidas al terreno se rompa con facilidad. Para Lucas es importante saber cuándo y en qué cantidad utilizar su arsenal, sin menoscabo del control permanente que le proporciona la medular con tres volantes. Recio, que podría ser el eslabón en teoría más débil en el sector, es un jugador que complementa muy bien las operaciones, tanto defensivas como ofensivas, con una labor que se subraya sobre todo cuando se le añora en las ausencias.

5. Para que Alcaraz se plantee con seriedad pasar al 4-2-3-1 necesita de una predisposición de Brahimi que no siempre ofrece. Un gol tras tantas batallas no certifica que haya roto definitivamente con su pasado de movimientos malogrados en el área. Mantener una continuidad, suministrar opciones buenas al resto e incrementar el pulso competitivo también cuando pierde el balón son asignaturas a mejorar por él si realmente quiere afianzarse en la mediapunta, donde siempre le ha gustado jugar. No requiere de un sacrificio gigantesco. Solo recordar que la conducción no es siempre el mejor pasaporte a la gloria.

6. El debate será inevitable aunque algún ventajista mediático tratará de adjudicarse razones que, por el momento, se tienen que verificar. Seguro que estos opinadores de gatillo fácil les costará más reconocer cómo la confianza inflexible del entrenador ha dado con un El Arabi que ha logrado lo que parecía imposible: un respeto generalizado en Los Cármenes. Sin necesidad de marcar, recibió una atronadora ovación en su sustitución. Va camino de la historia. Su química con Riki sigue latente. Una vez más, recordamos, no se trataba de colocar al de Aranjuez en su lugar, pues Riki no tiene la capacidad de desgaste del franco marroquí. La solución era mezclarlos. La ocurrencia, aunque tardía, tiene al padre en el banco.

7. La apuesta por Coeff empieza a darle sus frutos también. El chaval se ha entonado con sus cinco titularidades. Está rápido, cada vez con más confianza, y maneja con mucha seguridad el balón. Le falta envergadura, salta a la vista, y también el punto de intimidación que sí tiene su colega Murillo. Pero para ganar músculo y aumentar la experiencia siempre hay tiempo. Tener las otras cualidades le permiten progresar. Todo en detrimento de alguien muy querido por la hinchada, un héroe indiscutible de la historia reciente del club, pero que empieza a observar con dificultad su situación en la élite. El bravo Diego Mainz.

8. La última racha ha traído tranquilidad al granadinismo. En el fondo, que en el club no se hayan tomado decisiones drásticas, más allá de las concentraciones, ha permitido salir con mesura de una situación que nunca llegó a ser dramática pero sí peligrosa. Ahora los números mejoran como local, la ventaja sigue siendo holgada con respecto al descenso y la puntuación calculada para alcanzar la permanencia está a poco más de seis puntos, con un calendario que presenta partidos accesibles.

9. La grada animó sin parar. Volvió el espíritu de las mejores tardes. Ojalá no fuera por la sugestionada rivalidad con el Elche y se mantenga en adelante. Sobraron el exceso de algunos cánticos, pero lo demás fue intachable. El partido estuvo atragantado pero no hubo reproches al equipo. Como ocurrió el curso pasado, la afición ya sabe que se ha entrado en ese tramo del miedo, donde la escuadra necesita a su gente de manera incondicional, pues el ánimo motiva y el pitido deprime. Esa sí es una manera de impulsar al Granada, incluso el partidos feos y ansiosos, como este último. Enhorabuena a los presentes.

10. Una de las pocas cosas positivas de tener las cabinas en la preferencia (sector B) es que permite ver el encuentro desde el punto de vista ajeno al tiro de las cámaras de televisión, por lo que es complicado perderse detalles. Por eso los periodistas presentes vimos cómo el balón que lanzó Márquez de falta no penetró completo en la portería de Roberto, situación que no desvelaban las repeticiones. Una duda aclarada. Ahora queda verificar si la línea positiva se mantiene el miércoles en el Vicente Calderón y si el lunes siguiente, ante el Levante, se puede dar otro gran alto en pos de una salvación que ya asoma, aunque todavía queden escarpadas traicioneras por delante.

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