Matrioska

La Resaca en Ideal.es.

1. La singularidad de las matrioskas, las características muñecas rusas de madera, es que esconden dentro otra artesanía similar más pequeña, que a su vez también protege a otra al abrirla con un leve giro. Así, hasta crear una secuencia completa descendente, mayor o menor en unidades. El fútbol es como una gran matrioska. Intentamos ordenar los acontecimientos en torno a ideas, tácticas y planteamientos, conceptos amplios, pero al final los partidos se resuelven en vaguedades, a veces en meras anécdotas que acaban embadurnando todo y provocan un efecto devastador. Abramos pues las que alberga el Granada.

2. Probablemente Lucas Alcaraz sea peor que Paco Jémez y quizás por eso el Rayo se impuso al Granada. La muñeca grande, en la que se quedan muchos, es su elegante y alabado plan. Dentro de ella, varios acontecimientos que le dan la razón, pero no tan íntimamente relacionados con sus conceptos como se pudiera aventurar. Si Brahimi marca, seguramente habría habido fiesta y otro escenario muy diferente. Si el franco argelino no se atolondra tras el enorme fallo e incurre en una absurda segunda amarilla por un agarrón obviable, el equilibrio de efectivos podría haber mitigado el desbarajuste. Después llegó el gol del Rayo. Tras ello, otro error franco, de Piti entonces. A la siguiente, diana de Larrivey. A lo mejor el Rayo habría reaccionado ante la celebración de Brahimi y hubiera impuesto su rondo para orgullo de los estetas de este deporte. Pero pasó lo que pasó y los hechos también cuentan.

3. Otros preferirán quedarse en la anterior matrioska. Que Paco habría derrotado igual a Lucas. Puede ser, o no, pues este juego arroja al sumidero las verdades absolutas. El técnico de los madrileños ha encontrado el refrendo perfecto de sus ideas nobles en un proyecto modesto pero que ha sabido girar en torno a él, pues Paco también tiene sus fracasos escondidos en el armario. Pero en Vallecas es deidad con todo el derecho. Regaló una temporada histórica el curso pasado y ha protagonizado una reacción fantástica esta temporada, fiel a unos principios, aunque con los arreglos adecuados. Se alejó de posturas extremistas y remaches temerarios. Felipe Miñambres, un agudo director deportivo, hizo el resto con fichajes acordes a la filosofía en el mercado de invierno. ¿Qué hizo el Granada en el frío? Traer a Ilori por Diakhaté, buen cambio de cromos pese a las lesiones sufridas por el joven portugués, y dejar ir a Yebda para que no viniera nadie. Quizás se alivió el ambiente con las bajas, pero deportivamente nada se sumó. Se auspició todo a un filial que compite digno en Segunda B, pero cuyas piezas necesitan aún bastante engrase. No se puede cubrir plazas solo con becarios.

4. Hay muchas cosas que hizo mal el Granada de Alcaraz ante el Rayo. La presión para recuperar el balón fue tibia. Los tres de arriba no hostigaron como debieran a los centrales. Solo iba El Arabi, a menudo un segundo tarde, lo que le hizo ser víctima del rondo rival. Piti y Brahimi se quedaron a medio camino, obligados luego a recular hasta el cajón defensivo cuando los vallecanos conseguían traficar hasta su vanguardia, multiplicando el esfuerzo cuando intentaron conquistar, pues el Rayo no solo amenazó con desmarques de ruptura, sino que sí encimaron adecuadamente la generación de fútbol rojiblanco.

5. Los saques de banda, acciones considerados por algunos accesorias pero que no lo son, reflejan una notoria apatía. Cuando el contrario los sacó, las marcas fueron flojas y se dejó sin atar en corto a Trashorras, que destripó al ‘trivote’ gracias a su enorme calidad, con ayuda de Saúl. Cuando el Granada ponía el balón en juego desde el costado, solo El Arabi ofrecía atención, casi siempre por las alturas. El resto, miraba. Una veces controló mal. Otras peinó en busca de compañeros que sí estaban rodeados. Lo normal era que se revirtiera el saque al adversario.

6. Iturra agachaba la cabeza mientras tanto. Lo del chileno es objeto de estudio. Nunca fue un dechado de virtudes con el balón, pero hace unos meses no se arredraba ante sus carencias. Ahora, se escabulle de responsabilidades, no ofrece opción, jamás baja a la línea trasera para que los centrales se desplieguen y las conexiones arranquen. En un partido donde sus compañeros de zona, Recio y Fran Rico, se encontraban mermados y anduvieron más estáticos de la cuenta, ‘Colocho’ no compensó nada la situación. Los intentos desesperados para robar el esférico con el partido ya cuesta arriba delatan que es un tipo generoso en el esfuerzo, pero que sufre un alarmante déficit de confianza con el balón, que no le responde. El eje del triángulo de Alcaraz pasa por su peor fase en el momento más delicado para la escuadra.

7. Una característica, la del nerviosismo con la pelota, que marca también a Nyom, que hace todo lo que puede en los avances y es superlativo a la hora de frenar al extremo, pero pocas veces se puede contar con él para componer una jugada elaborada, salvo en alguna aventura salvaje. Angulo, que es peor en la recuperación, sí le mejora en las progresiones, pero su problema es el que tiene delante. Ante la duda, Brahimi conduce, jamás resuelve con un pase instantáneo. Le puede dejar más de una vez vendido si le dobla. Curiosamente una vez que sí soltó el esférico cuando debía, generó la ocasión de gol clarísima que él mismo malogró. Héroe ante el Elche y el Barcelona. Villano frente al Málaga y el sábado. En realidad, ni una cosa ni la otra.

8. Piti está aún peor en el otro sector. Víctima de las lesiones durante la mitad de esta temporada, siendo la gran apuesta en las culminaciones, parece presa de la melancolía. Sus puestas a punto tras los problemas físicos se hacen largas y psicológicamente le afecta mucho errar lanzamientos. Tuvo un tiro ajustado que sacó Rubén y un intento de ‘gol olímpico’ que estuvo a punto de colar y Fran Rico de rematar, todo durante la primera parte. Pero la gasolina no le alcanza para mucho y sufrió, por primera vez, recriminaciones desde la grada, algo inaudito para él. De la recuperación de este futbolista para la causa pasan muchas de las posibilidades de salvación de un equipo que sigue necesitando un triunfo en los tres partidos que quedan para no sacar el bloc de las cuentas. Ver el comportamiento de los que están en la pugna deprime más.

9. Un entrenador que se ha quedado sin plan de choque ante el temporal, en manos de unos jugadores que parecen más malos de lo que son y que mezclan peor que nunca, con secuelas notorias en algunos componentes. Este argumento no se separa demasiado de la realidad. Pero también es notorio que todos ellos están en disposición de agarrar la permanencia a poco que encuentren el hilo que les ha llevado a dar la talla en más de un partido. Esta aventura se podrá recordar por varios topetazos sonados, pero también porque en Los Cármenes cayó el Barcelona, el Athletic, el Villarreal y vencieron por la mínima, no sin angustia e incluso polémica, el Atlético de Madrid, el Madrid, el Sevilla y el Valencia. Ese Granada sí puede ganar al menos un partido de los que queda, incluso a la Real Sociedad, que ha sido de los enemigos más solventes que pasaron por la ciudad.

10. El problema del Granada ha estado con sus pares, que con independencia del estilo han sacado demasiado de sus visitas. Rocosos el Levante y el Osasuna, con creación como el Celta o el Rayo. Siempre hubo condicionantes, pero ahora ya no quedan más debates que expandir. La clasificación manda. Este técnico y estos jugadores, más alguno del filial, han de conquistar la tercera permanencia como sea. Solo con ella desenroscaremos la matrioska más importante. La del modo de dirigir el club. Todo se debe a Pina, Cordero y quienes les respaldaron. Pero hay vicios de la gestión que tendrán que solucionarse en el futuro, para que el equipo sea algo más que un exótico escaparate y se pueda crear una cultura de club paralela a que el negocio sea rentable, que no parece tan incompatible. Será sin Lucas casi seguro, pero eso para él está de más en esta tesitura. Por profesionalidad y sentimiento, dará la vida por salvar al Granada. Después, quien manda le juzgará sobre su futuro y el tiempo, un tribunal más justo, le pondrá en su sitio. Porque Lucas ha sido una gigantesca matrioska que ha protegido muchas miserias de esta entidad también.

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