Piti y Giggs

Columna publicada en IDEAL.

Hace lustros que se argumenta que los extremos se consumen. Al menos, ese perfil original y bastante individualista de tipo rápido que desbordaba pegado a la cal para meter centros al llegar a la línea de fondo. Hoy es frecuente asistir a la reconversión de delanteros o de mediapuntas a los flancos. Los atacantes que no son muy rígidos acaban ahí para sorprender desde una posición en la que se libran de marca fija. Los volantes se escoran para contribuir al juego sin toparse con tanto tráfico como por el centro y dejar la función de envíos al área para los zagueros abiertos, con apariciones por sorpresa.

 

Pero todavía quedan futbolistas puros de banda. Quizás no tan específicos como en el siglo XX, pero sí amigos de subirse en el ala. Hacen carrera por el carril hasta que el envejecimiento les quita velocidad. Entonces el camino se les bifurca según sus condiciones. Los que basan su potencial en lo físico, retroceden hasta el lateral donde, si adquieren las nociones defensivas básicas, pueden alargar su carrera e incluso encontrar un nuevo amanecer, como le ha pasado a Juanfran, del Atlético de Madrid. Otros clásicos extremos de mejor dominio del balón, con alta capacidad de pase, pueden hacer un tránsito al puesto de mediocentro. El ejemplo más reciente es el de Ryan Giggs. Puede ser el camino por el que ataje Piti más pronto que tarde.

 

El de Reus ha sufrido un curso difícil por las lesiones, que le han ido quitando chispa para arriesgar en los desbordes, en paralelo a un paso del tiempo que a buen seguro le va restando frescura. Cada vez más, Piti se refugia por dentro, donde logra una mayor intervención en el fútbol, sin necesidad de poner la maquinaria a un ritmo vertiginoso. Cuando Alcaraz ha retocado su ‘trivote’ durante algunas segundas partes, en busca de reacciones en el marcador, como ante el Elche o la Real, Piti ha aparecido como tercer miembro del bloque de centrocampistas, enfundado en labores creativas y de llegada inesperada con su gran disparo. Piti suele tomar buenas decisiones con el esférico, que le roban poco, pero tendría también que aumentar sus dotes para recaudarlo cuando lo maneja el contrario para poder afianzarse como titular en esa demarcación. Todo se andará. Ryan Giggs se retiró antes de ayer. Un hombre de un solo club. Un líder. Como Piti, que en menos de una campaña ya ha sido nombrado capitán del Granada. Su etapa se alargara si encuentra un lugar donde mezclar su calidad sin derrochar el físico. Tal vez de pivote pueda llegar a los 40 en el campo, como el galés.

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