Todo por escribir

Cinco dardos para el Granada – Deportivo.

* El Granada de Fabri fue el del repliegue y el contragolpe, plan fallido en Primera. El de Anquela, el indescifrable. El de Alcaraz fue el primero el del orden y luego el del trivote, fórmula que quedó agotada durante la pasada segunda vuelta, por un encadenamiento de resultados adversos que mancilló una situación templada en el ecuador del curso, aun con el ruido de fondo en el ambiente. Esta campaña, el Granada lleva el aparente sello de la intensidad que aplica Joaquín Caparrós, espoleado por una ola de positividad en el entorno ciertamente inusual.

* Con el utrerano no predomina el discurso táctico en sus exposiciones ante los medios, sino alusiones a aspectos mentales y de actitud, lo que toca la sensibilidad de un aficionado necesitado de contemplar a un conjunto que, como poco, se deje el pellejo sobre el césped. Nunca un proyecto del Granada bajo el auspicio del presidente Pina había girado tan claramente en torno a la figura de su entrenador. Su puesta de largo medirá si la prolífica pretemporada en cuanto a resultados tiene una continuidad en el campeonato, cuando los jugadores huelan ya la sangre, haya puntos de por medio y no se puedan cometer errores fatales que a veces no reciben castigo por pura suerte.

* Las probaturas veraniegas no siempre encuentran su reflejo al llegar el torneo, pero Caparrós parece mantener su apuesta por un grupo de futbolistas que le han mostrado compromiso, nobleza y facetas necesarias para aplicar su método, sin mirar el currículum de cada uno, ni la edad. Así, su apuesta por Dimitrievski es una demostración de rigor con el portero del filial, el que le ha defendido con arrojo el marco mientras Oier ha estado lesionado. Pese a la recuperación del fichado, y aprovechando la sanción de Roberto, el arquero macedonio debutará en la máxima categoría. Tampoco tendrá reparos en apostar por Sissoko, Yuste y Machís aparentemente. Tres tipos que vienen de descender con el Hércules a Segunda B -el venezolano acabó allí la temporada- y que, sin embargo, han conseguido transformar su aparente provisionalidad en la plantilla en un rol de máxima confianza para el preparador sevillano. Sissoko, reconvertido a lateral izquierdo. Yuste, capaz de sentar a un ídolo de la grada como Iturra, pero quizás más difuso que el cartagenero. Machís, adelantando por ahora a un Jhon Córdoba fuera de forma, con Piti en el palco al estar castigado por acumulación de amarillas.

* Aunque cuesta creer que Murillo no sea titular, no sería descabellado que, en la misma línea, actuaran Mainz y Babin, aunque parece que el colombiano acompañará finalmente al capitán, junto al eterno Nyom. Fran Rico vence el pulso por ahora a Javi Márquez, evidenciando Caparrós que tampoco hay una deferencia con los hombres que ya han servido a su causa. Los costados parecen claros para Juan Carlos y Rochina, ambos bajo ese prisma del que todavía no ha dicho su mejor discurso en este deporte, mientras que en ataque junto a Machís formaría El Arabi, dejando prácticamente la alineación que venció en el trofeo al Atlético Tetúan, con la salvedad del central sudamericano.

* Ortuño y Success son otros de los premiados en este periodo estival y que se cuelan en la lista. Chicos por hacer, pero con olfato. Ortuño es un chaval de movimientos inteligentes y con mucha intención, mientras que Success es el prototipo de atacante africano, pleno de potencia, aún por domar. Este Granada lo tiene todo por escribir aún. Puede no ser una pasarela de aparente talento pero sí un bloque cada día más compacto. Es un grupo famélico de gloria y, como ya se sabe, el hambre agudiza el ingenio.

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