Lombán aplaca la ‘revolución Isaac’ (Elche 1 – Granada 1)

A falta de Ighalo, Joaquín Caparrós se propuso sacar del claustro a los fantasmas más oscuros del Martínez Valero con un joven compatriota que a punto estuvo de salir por la Puerta Grande, con orejas y rabo. Una asistencia llena de torería que culminó Fran Rico con destreza de artillero iba a catapultar a la fama a Isaac Success, de solo 18 años. El equipo empezó a acercarse al triunfo cuando acumuló centrocampistas, olvidó el discurso único y maniobró para dejar de consentir al Elche su dominio abrumador del esférico. Pero los ilicitanos son una amenaza cuando el balón se posa. Si ya en el primer tiempo pudieron adelantarse en varios saques de esquina, fue con una falta botada desde la lejanía, muy pasada, con la que lograron igualar el marcador e impedir el éxito refrendado de la ‘revolución Isaac’, ese nuevo chico en la oficina que se ha puesto como fijación ser leyenda.

 

Sugestionado a buscar oro en la cantera, Caparrós se superó haciendo debutar a un juvenil con el primer equipo, aunque esta perla también sea un fichaje con cierto recorrido:Success, internacional en las categorías inferiores de Nigeria. Para sorpresa de muchos, el entrenador eligió un campo con solera para los rojiblancos para que le dieran los focos. No hubo ‘trivote’, aunque sí aparecieron otros veteranos. Roberto bajo palos, Murillo en las cañerías, Iturra pasando la escoba y Piti intentando volver a ser Piti. Mientras el gallego y el colombiano volvieron por sus fueros, más trabajo les costó al chileno y al de Reus. ‘Colocho’ va a sufrir para frenar su temperamento en un centro del campo en el que ya no tiene tantas ayudas como antes. Iturra con precauciones es medio Iturra y así derrama su principal cualidad.
El caso de Piti es todavía más preocupante. El partido de gran tensión defensiva le fue debilitando, hasta regalar innumerables balones en secuencias que quiso acelerar con demasiada premura. Una cosa sí queda clara: Piti va a ser vital cuando los rojiblancos acosen con verticalidad, por su agudeza para enviar el balón a la espalda de la defensa rival. Pero mucho tendrá que activarse para dominar la zona como su prestigio anuncia. Se le ha esperado un año y este tiene que ser por fin el suyo.
El Elche acogotó a Roberto con varios remates iniciales. El fallo de Roco, en un giro con la puerta vacía, solo podía apelar a lo sobrenatural. Sin embargo el Granada no se rajó el traje y embistió con furia cuando pudo. Success, tras una toma de contacto, empezó a acompañar en las secuencias a El Arabi y brotó la pólvora.
El encuentro, tan táctico, solo se abrió en aventuras solitarias, como la protagonizada por Rodrigues, que se coló a lo Messi hasta la guarida de Roberto, pero el portero tuvo sangre fría. Le faltaba trazo al Granada y reinaba el desorden atrás, sobre todo en el lado de Sissoko, que sigue su cursillo acelerado de lateral pero que en esta velada estuvo sobrepasado. Enmendó Caparrós con Foulquier, que sin ser del puesto al menos sí es rápido, pero ahí sigue faltando algo que llega ya hoy.
Success pareció envalentonarse tras el descanso. Con su zancada larga y su intrepidez, hizo daño a sus marcadores. Es uno de esos delanteros que cuanto más cerca del área, más temible, porque es frenético en pocas décimas. Los problemas, sin embargo, asolaron la parte central, donde Iturra pudo ser expulsado, tras una tonta falta de entendimiento con Nyom. A Caparrós le faltó coger la tablilla él mismo para solicitar el cambio y colar a Yuste, pero su maniobra en busca de mejor gestión de la pelota no terminó ahí. Javi Márquez quedó alistado, regresando al ‘trivote’ que naciera precisamente en este estadio el curso anterior. Con un Elche más fatigado y mejor circulación, el Granada dispuso de sus mejores minutos. Hasta lamentó la anulación de un gol de Babin, conseguido de nuevo de cabeza, por una supuesta falta de algún rojiblanco en el córner que no pareció. Tanto se afinó el Granada que apareció su jugada más bonita. Recibió Success en el área, que se generó un espacio braceando. Vio a Fran Rico pasarle al lado y, con un giro de tobillo, le acompasó el balón con un toque sutil. El centrocampista se puso la careta de ariete y, desde poco ángulo, cruzó un tiro que le pasó bajo la sotana a Tyton, para rugido de los visitantes, que se veían ya colíderes del campeonato, junto al Barcelona.
Pero Lombán vengó al Elche al rematar una falta botada desde muy lejos, pero con mucho efecto, por parte de Albácar. En realidad, el empate hizo justicia al merecimiento de ambos equipos, aunque agrió más al Granada, que se veía ya con dos triunfos seguidos en este arranque de Liga. A lomos de un muchacho cuyo nombre y apellido, traducidos del hebreo y el inglés, significan «feliz éxito». Pues que siga esa línea. Ighalo ya no está pero hay un aspirante a su trono.

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