Sintonía

Columna publicada en Ideal.

Sintonizar con una afición es muy difícil porque hay paladares para todos los gustos. Algunos se conforman con ganar, que no es poco, aunque sea de cualquier manera. Otros tienen la necesidad de que el fútbol palpe su sensibilidad artística para sentirse conformes. Pero todos coinciden en algo. Esperan que los jugadores se dejen en el campo aquello de lo que ellos mismos, aunque seguramente con menos talento, estarían dispuestos a despojarse. Que se dejen la piel intentándolo.
Quizás la grada ha detectado este espíritu en el aún embrionario equipo de Caparrós y por eso tolera las evidentes maniobras especulativas con las que el Granada ha abordado, de inicio, sus partidos. El curso pasado la escuadra acabó encontrando su personalidad en la tenencia del balón, aunque poseerlo no se tradujera en una cascada de ocasiones de gol. Esta campaña, en principio, la propuesta arranca conservadora y va afilándose con el paso de los minutos, con finales abrumadores que, de alguna manera, sirven de consuelo al tedio anterior. Caparrós, más que en los planteamientos, está ganándose al público con sus soluciones sobre la marcha.
Pero este Granada ha tenido la ventaja de arrancar el campeonato en Los Cármenes y encima con victoria. Esto ya disipó la duda emergente en la temporada previa sobre el rendimiento en el estadio. Resultados que extendieron la desazón focalizada en Lucas Alcaraz. Si bien ahora ha encadenado dos empates, afronta con cierto margen las verdaderas pruebas de fuego que le aguardan en los desplazamientos. La aparente seguridad con la que se afianzan los rojiblancos se debatirá en tres citas donde pueden caer chuzos de punta. Las visitas a San Mamés, el Camp Nou y La Rosaleda, esta última ante un rival de menos empaque pero con el historial presente de abultadas goleadas desde que retornó a Primera, calibrarán la puesta a punto, el plan de choque ante los poderosos. A este Granada se le van distinguiendo los rasgos, pero todavía no sabemos si es hogareño o le gusta más ir de forastero.

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