Aspirante a equipo revelación

La Resaca en Ideal.es.

1. Permítanme contarles una historia antes de desgranar el partido del sábado. José Manuel Guerrero es un granadino muy majo que vive en El Vendrell, Tarragona, junto a su mujer, que intenta ver a su equipo en todos los desplazamientos que puede, cuyo ídolo infantil era Javier Izcoa, mítico portero del Granada de los 70. José Manuel tenía la impresión de ser un poco gafe, pues hasta hace un tiempo solo contemplaba derrotas en los campos que visitaba. Pero la racha negativa ya la rompió y acudió a Bilbao seguro de ver ganar a los suyos, a pesar de la dificultad de la empresa. Pero aparte de ganar, su deseo eterno era conocer a aquel impresionante guardameta que tanto le impactó cuando era niño. Quizás el jugador que despertó en él la vocación por el club. José Manuel cumplió por fin su sueño de conocer a Izcoa, que fue protagonista en la primera victoria del Granada ante el Athletic, entonces en el viejo San Mamés. El sábado, Izcoa contempló como las escuadras que lleva en el corazón se volvían a medir y, como ocurrió en el primer curso del retorno a Primera, los de rayas horizontales volvieron a ganar. Esta vez en ese nido impactante que es el nuevo estadio, el más bello de cuantos hay en la élite. Izcoa disfrutó, pese a ser vizcaíno profundo. José Manuel y la treintena de granadinos desplazados, ni les cuento. Gente devota, que se ilusiona con contemplar a los suyos hagan los fichajes que hagan. Aquellas miradas escépticas de algunos sobre el proyecto actual, dudosos incluso de la incorporación de este entrenador, empiezan a quedarse a cuadros. A veces los que están lejos, incluso los que no han nacido en la tierra, aman más lo de aquí que algunos que nunca pasaron más arriba del pantano de Cubillas.

2. Una cosa es verse entre los mejores en la primera jornada de Liga, situación circunstancial por ganar el primer partido, y otra es mantenerse con ellos tras la conclusión del cuarto encuentro. Una señal que aún impide sacar conclusiones sobre la proyección que le espera al Granada esta temporada, pero que sí tolera la impresión de que los principios fundacionales de su actual proyecto están asentándose. Este inicio prometedor jamás tendría sentido sin la coherencia implantada en el club desde la llegada de Joaquín Caparrós, que encima está encontrando lo más importante para calar: buenos resultados sobre el campo. Aunque la película puede cambiar todavía mucho y el objetivo prudente y lógico ha de ser primero la permanencia, si la dinámica persiste podría imaginarse un curso más plácido que los precedentes.

3. Caparrós es conocido por construir sus conjuntos desde atrás. Implacable en su pensamiento, ha aumentado el repliegue defensivo con respecto al pasado curso, sin menoscabo de salidas profundas al contragolpe o bien acciones muy directas para el desmarque de los puntas. Nyom, en el lateral derecho, y Babin, como central, han sido los únicos indiscutibles en las zagas por las que ha apostado, si bien se podría incluir a Murillo en el listado, pues el colombiano solo estuvo en el banquillo en la primera jornada, tras superar unas molestias físicas en mitad de la pretemporada. El poderío de este bloque se ilustra con haber dejado la portería a cero en los dos últimos encuentros, ante el Villarreal y el Athletic Club. Además, los dos tantos encajados resultaron perfectamente evitables. Bajo el arco, Roberto ha sabido aparecer en los momentos justos, demostrando estar bastante ágil.

4. Los mensajes en la plantilla son mayoritarios en cuanto a la intensidad de la preparación veraniega, con largas y duras sesiones que han deparado que el bloque esté como una moto bien ajustada en estos compases. El fútbol no es como esas disciplinas atléticas que organizan sus entrenamientos para alcanzar el pico de forma durante la celebración de un torneo singular al año. En este deporte, el ritmo se tiene que mantener estable para no sufrir lagunas, aunque en el ciclo siempre hay lógicos momentos de pico. Caparrós suele poner énfasis en esto pues cuando hay todavía lagunas tácticas, el hecho de tener las piernas frescas permite salvar partidos que, en condiciones normales, costaría más. Viendo la plantilla, también da la impresión que se ha mejorado en aspectos como la condición de base y la talla. Además hay bastantes jugadores por encima del 1,80.

5. En paralelo a esta marcha de más con respecto a otros rivales, está la capacidad del entrenador para generar competitividad en su grupo, convirtiendo en costumbre el hecho de que algunos elementos puedan contar en un partido, desaparecer al siguiente e irrumpir en un tercer duelo. Aunque hay posiciones más estables, parece que Caparrós altera el perfil de su escuadra atendiendo a ciertas características del rival. El técnico se sacó de la manga en Bilbao a Foulquier, quien tiene sus detractores a pierna cambiada y que había cometido un error mayúsculo en Elche, que provocó el empate final. Sin embargo, Foulquier se desenvolvió con entereza ante el acoso de los ‘leones’, reafirmando que Caparrós no pone cruces a nadie y que observa rendimientos en los entrenamientos y las características propias antes que apostar por la mera continuidad.

6. Lo mismo ocurre en el centro del campo, donde solo se sostiene imperturbable Fran Rico. Por ahí ha pasado Héctor Yuste, que debutó ante el Deportivo pero no volvió a ser elegido de salida hasta este sábado, e Iturra, quien contribuyó a la reacción en aquella jornada de estreno, que luego no estuvo tan lúcido en Elche pero que se sostuvo frente al Villarreal. Sin embargo, en San Mamés se quedó en el banquillo. Es posible que exista también ciertos motivos de ‘rotación’ para mantener el depósito lleno en el centro del campo. El miércoles se verá si el chileno recobra la plaza.

7. Pero donde existen también codazos para ser titulares es en el ataque, donde han aparecido con brío inusitado Jhon Córdoba y Success. La lesión de El Arabi, que habría sido una tragedia en otro contexto, se está salvando sin grandes contratiempos gracias a la contribución de las ‘panteras’. A ellos se une también la suma de Ortuño, autor de la dejada con la Rochina marcó su único gol y que curró de lo lindo ante el Villarreal, y Machís, que ha ejercido de opción de velocidad, aunque alterna presencias con el primer equipo con bajadas al filial.

8. Algunas voces sostenían que este año Fran Rico podía acabar siendo carne de suplencia. El hecho de que Caparrós le estuviera escorando durante algunos amistosos veraniegos les hacía presagiar que el entrenador apostaría por otros miembros para su doble pivote, dando lugar asegurado a Javi Márquez, fichaje que parecía venir bajo su más profunda bendición. Pero nada de eso ha ocurrido porque como ya comentó, Caparrós no se hipoteca con nadie. Lo único que estaba ensayando el utrerano eran otras perspectivas del gallego para ciertos partidos que ha utilizado para revolucionarlos. Rico se ha convertido en el cacique del centro del campo en las primeras partes. Pero el genio de Portonovo también se ha prodigado en la parcela más creativa y de lanzamientos de ataques durante las segundas mitades, cuando la medular se ha reforzado con otros centrocampistas, como Márquez, que por ahora ha sido suplente en los cuatro compromisos disputados. Vive un momento de plenitud espectacular.

9. El plan de Caparrós recae sobre un sistema, el 4-4-2, que ha permitido cierta versatilidad según sus protagonistas. Si ante el Villarreal la propuesta se pertrechó más en el balcón del área, este sábado optaron por una presión mayor en la salida de atrás de los anfitriones. La escuadra sí ahonda en los ataques vertiginosos, gracias a las posibilidades de ruptura que ofrece la vanguardia de esta temporada, muy diferente a cuando jugaban en los extremos Brahimi y Piti, con mucha clase pero propensos a pedir la pelota al pie. El asunto ha dado un giro arriba, aunque la estructura muta según la situación. Normalmente Caparrós ha apostado por los centrocampistas para tratar de cerrar los partidos o de madurarlos mejor. Pasa así de un control férreo de los acontecimientos a cierta osadía, dando rienda al talento en la posesión del esférico, algo de lo que no está exento este plantel.

10. Todo esto es esperanzador para el Granada, aunque quedan muchos tragos que beber. Para empezar, esta semana que se avecina dura, con un partido entre semana y una visita al Camp Nou que puede bajar los humos a cualquiera. Si la humildad, otro rasgo que resalta esta campaña, se mantiene vigente, los grandes retos serán menos complicados. Entonces sí podría aspirar a ser equipo revelación y seguir engordando la fe de la gente que siempre cree en el equipo, aunque el presidente al final no cumpliera aquello de invertir como nunca en personal. Quizás se hayan hecho las cosas mucho mejor sin gastar tanto. Izcoa y los devotos también lo creen así.

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