La Rosaleda, como el Botxo

5 dardos para el Málaga – Granada.

* Para salir del hoyo cavado por las dos derrotas seguidas, Caparrós se inspira en lo ocurrido en el ‘Botxo’, precisamente agujero en euskera, el nombre simpático con el que se denomina a Bilbao, la que fue casa de ‘Jokin’, otro apodo, y donde el Granada alcanzó su mejor cota de la temporada. La regeneración del césped de Los Cármenes parecía haber descubierto al jugador de póker que habita en el técnico utrerano, por aquello de que a puerta abierta poco podía esconder al Málaga, de ahí que amagara con un farol a mitad de la semana. Pero tanto el jueves como el viernes se concretó una evidencia. El entrenador desea rescatar la versión rojiblanca que lució en San Mamés, ante un adversario al que ve con principios fundacionales similares al Athletic y hasta un contexto parejo. Será un rival que querrá el balón y que tendrá un ambientazo favorable en la grada.

* Pero dos piezas cambiarán con respecto al patrón que exhibió en la ‘Catedral’. El tallo Yuste se queda fuera de la convocatoria tras dejar pasar al monstruo azulgrana hasta la despensa y su plaza la recoge Iturra, al que espera ventisca desde la grada por huir de Martiricos en busca de una aventura diferente y mejor pagada. La presión fue durísima para el chileno el curso pasado. Tanto, que incurrió en fases de atolondrado nerviosismo. De su capacidad de respuesta en el centro del campo dependerán la sucesiones de aquellos que se perfilan por delante. El bloque creativo por el que se insiste desde el área técnica. Piti a la izquierda, Rochina a la derecha, Fran Rico al timón, observando con su catalejo a todos.

*  Aparte del ‘Colocho’, el otro cambio con respecto al último triunfo será El Arabi, que aún se relame de lo que pudo ser si su disparo en el Camp Nou no besa el travesaño, sino la red. El franco marroquí vio lo de Bilbao por la tele al estar lesionado, pero una vez repuesto parece de la plena confianza de Caparrós. Para muchos aficionados resultará curioso que cuente con las bendiciones de absolutamente todos los entrenadores que le han dirigido en el Granada. Señal de que su aportación al esquema va más allá de encajar el esférico en la portería.

* La orfebrería rojiblanca está pendiente de su entendimiento con Córdoba, que pareció como el agua y el aceite frente al Levante. El colombiano tendrá que romper al espacio para ampliar el ataque. El Arabi ha de ser la acequia que canalice cada balón. Unos llegarán llovidos desde la cueva. Otros, servidos por Piti y Rochina, más refinados. Como un mensajero, le llegará el paquete, lo tendrá que envolver y después distribuirlo hacia su destino. También será vital en la presión necesaria para entorpecer a un Málaga con bajas atrás y que quiere abundar en un concepto refinado del fútbol que, por ahora, lo alterna con ciertas averías. Ante el violín local, el acordeón visitante.

* Si hay un modelo propicio para la apuesta del Granada, ese parece el de los costasoleños. Pero mirar la estadística de los más recientes derbis andaluces aterra como si Freddy y Jason se presentaran juntos en una fiesta de cumpleaños. La pesadilla en La Rosaleda ha de terminar, porque sino el hoyo se agrandará y el ‘Botxo’ quedará como una reluciente experiencia, desde la cual habrá llovido ya demasiado. Y después de la tormenta, vendrá el Rayo.

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