El discurso institucional

5 dardos para el Eibar – Granada.

* Los malos resultados han avivado el debate estético en el Granada, como si fuera un rescoldo traicionero, ante el que Caparrós y su tropa han utilizado durante la semana un discurso institucional como extintor, a unas horas de la visita a una caja de cerillas, donde los jugadores del Eibar se transforman en auténticos mixtos, dispuestos a incendiar desde su humilde valentía a cualquier adversario con dudas. Desde principios de la semana, jugadores de garantía por su talento y compromiso pero también por su disciplina en todos los aspectos, como Murillo o Fran Rico, se han afanado en descartar el apelativo de defensivo del modelo actual rojiblanco, un sambenito que pudo nacer en el entorno o en parte del periodismo, pero que adoptó para relanzarlo el que ejerce de capitán de la escuadra, Piti, la semana anterior, sin sufrir represalias. La rúbrica a la argumentación prefabricada la puso este viernes el entrenador, desarrollando que sus alineaciones previas han estado plagadas de delanteros y figuras atacantes sin alcanzar el culmen, como si la mera presencia de ellos delatara un pronunciamiento de amenaza al contrario. En su reflexión final de la rueda de prensa, él mismo se contestaba. No por acumular puntas o gente con presumible relación con el gol se construye mejor arriba. Para explotar cualquier modelo, hay que dibujar desde la complementariedad. Alcanzar el objetivo básico de cualquier preparador: originar oportunidades, mitigar los daños del rival. La hoja de ruta y los viajeros los determina el utrerano, quien se adapta a la coyuntura sin hallar a los ejecutantes estables de su plan maestro.

*  El otro marco de conflicto ha estado en los costados, de donde desaparecieron Rochina y Piti ante el Rayo Vallecano, aunque el de Reus podría retornar a la diestra en Ipurúa. Piti descargó su punto de vista en público pero no fue penalizado, sino impulsado a su plaza natural. Rochina, sin embargo, podría haber deslizado alguna queja en cierta sesión de entrenamiento, que sí ha contribuido a su suplencia. Su irregularidad tampoco ha encontrado el gesto de confianza del jefe. Caparrós se sinceró en el aspecto de las alas y envío un mensaje a la cúpula de cara al próximo mercado invernal. No se fía de los teóricos extremos de la plantilla. Para él, Juan Carlos es más lateral zurdo, aunque solo lo usara ahí una vez. Otra opción suya, Machís, se ha lesionado ahora, aunque ya había perdido protagonismo en las citaciones. El tercero en discordia sería Larsson, pero el sueco se encuentra en su particular pretemporada. Así, expone, llega por descarte a Piti y Rochina, aunque este último se sienta ahora en el vagón secundario, para dejar lugar a Sissoko, sobre el que el técnico parece haber depositado fe en que suponga la pieza de equilibrio, desde la estricta obediencia a su mandato.

* Los indicios apuntan a que Fran Rico no pisará la cal este sábado, pero también tuvo tiempo de justificar sus apariciones por el carril de fuera. Lo comparó con Koke, pero el del Atlético aúna a sus maneras de arquitecto más profundidad cuando ataja por la banda. Además, cuenta con un aliado básico en Juanfran, un lateral de claridad ofensiva y que compensa las posibles dificultades de desborde del cerebro del Calderón. Rico no cuenta con estos atributos, ni Nyom solventa los problemas de llegada con la nitidez precisa, pues su potencia se desprende de control en los metros definitivos. El francocamerunés es un candado, pero no un punzón.

* Caparrós sí se orienta hacia la recuperación de las panteras en vanguardia, la pareja por la que se siente nostalgia en la grada desde su exhibición en San Mamés. Success y Córdoba congeniaron ese día como la mecha y la pólvora. A unos kilómetros de allí, en un campo más coqueto y reducido, tendrán que rescatar su sociedad. Percha no le falta a ninguno. Talento, tampoco. El gol es la última resistencia a vencer.

* El equipo tiene enfrente un duelo racial, de pierna dura y crujir de dientes. La manida intensidad será más necesaria que nunca, sin menoscabo para la expresión de las condiciones de los elegidos. En tiempos grises, los buenos estrategas trabajan en la intimidad para depurar los males y alejar los cuestionamientos. En el Granada se han esforzado por mitigar las críticas y trasladar un mensaje de unidad. Ahora habrá que ver si en el campo tanta comunión se nota o ha sido de cara a la galería. De las palabras se pasan a los hechos y ante la realidad no hay subterfugios. Menos en Ipurúa, donde no hay espacio ni para la duda.

6 Comentarios

  1. Brillante, en tu línea. Sólo la palabra «mixtos» se te ha colado. Enhorabuena y gracias por tu sensata y coherente dedicación al periodismo deportivo.

  2. Excelente como siempre Lamelas. Dando con sus cinco dardos en el centro de la diana.
    El problema de Caparros es que para el es innegociable el sistema 4_4_2. El no se adapta a la plantilla que tiene. No se adapta a la carencia de jugadores de banda. Teniendo tantos buenos medio centros podía probar con un 4_3_3 y a lo mejor resolvía las carencias

  3. Señor Lamelas, usted que decia que era granadinista no puede serlo cuando vuelca en Caparrós sus vómitos por la rabia que le da que su amigo Lucas no triunfara.

  4. Tómese la vida con más calma, señor. Me dedico al periodismo. El sentimiento es de cada uno y reflexionar sobre lo que se podría hacer mejor no es ser un cenizo ni un mala sombra. Alcaraz ya es historia. No hace falta que se acuerde tanto de él. Contribuyo dos veces a salvar al equipo, pese a todo lo malo que se pueda decir. Así que ojalá se mejore lo ocurrido, sin que tengamos que vomitar.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *