Enfados con premio

5 dardos para el Sevilla FC – Granada.

* El cabreo de un futbolista puede ser interpretado de muchas maneras. Cuando expresa una queja por no jugar, hay entrenadores que les etiquetan de egoístas y les retan a decir en público a qué compañero tendrían que relevar, para ponerles en cuestión ante el vestuario. Pero mosquearse no siempre es malo. Es peor cruzarse de brazos ante la adversidad, pasar de todo. El que se enfurece por estar orillado o por no actuar donde él considera que mejor expresa sus cualidades, demuestra también implicación en el proyecto, ganas de ser útil, nada de apatía. Quizás envuelve otro criterio al del técnico, que es el que mide hasta qué punto la queja le falta el respeto. Puede que Caparrós, a quien se le otorga el rango de general inflexible ante la dejadez, por fin haya reaccionado con Javi Márquez para medirse al Sevilla tras notar su crispación por no sumar ni un minuto ante el Almería, tras lo que se ha seguido esforzando en el día a día. O puede que la baja de Rochina le haya llevado a ese camino inevitable, si quería un armazón similar y sin elementos fuera de onda. El caso es que, como pasó con Piti, que en su caso lo hizo en rueda de prensa, el enfado de Márquez en la primera sesión de la semana confluye con sus huesos en el posible once titular, en un estadio complicado, allí donde Fabri disfrutó de uno de sus pocos momentos de gloria que le dejó la Primera división, Anquela naufragó hasta perder el puesto y Lucas fue triturado en una goleada que abrió Mainz con un tanto en propia puerta. Para Caparrós, es su casa sentimental. A ver cómo le trata.

* Que Márquez sea titular y que lo demás no cambie -aunque queda la duda de si habrá relevo en el lateral derecho pese a que Foulquier cumplió ante el Almería-, corrobora que a Caparrós le gustó la primera parte del lunes y que es favorable a la modificación del sistema que fortalece el centro del campo. Pero Márquez no es Rochina. El catalán es más cartesiano y menos intrépido que el valenciano. Lo que quizás se pierda en llegada y desparpajo en el regate, se gane en limpieza para la construcción de jugadas de ataque. Sería un ‘trivote’ disimulado, que probablemente otorgaría mucha libertad a Piti, la que también demanda, infiltrándose desde la derecha pero sin tanta atadura. La izquierda quedaría en principio sin cambios, con Juan Carlos rondando por el costado y Sissoko manejando el ábaco, equilibrando allí donde haga falta a ojos de su valedor.

* A puerta abierta, el utrerano también ensayó otras propuestas, aunque la mencionada parece la más probable, con El Arabi de nuevo en la lanzadera. En estos días ha insistido en el convencimiento al resto de delanteros para que entren enchufados a los partidos. Tanto Success como Córdoba han de incorporar la capacidad de revolucionar el encuentro y no venirse abajo ante el error. De su dinamismo posiblemente en la segunda mitad pueden depender las limitadas opciones de triunfo que tiene el Granada en el Sánchez Pizjuán, a pesar del bache de resultados que también atraviesan los de Unai Emery.

* El fondo de armario es una seña característica de aquella entidad, con algunos elementos que pueden rotar sin afectar demasiado a la idiosincrasia del entrenador. El hecho de haber disputado un partido exigente en la Liga Europa tal vez haya diezmado a algunos individuos, pero al preparador guipuzcoano le sobran alternativas. Para un Granada tan parco en extremos, el rosario que maneja Emery le debe de parecer envidiable. En cualquier plaza, el Sevilla dobla con una garantía que ya la quisieran muchos conjuntos. Si no se mete en puestos de la competición continental este curso de nuevo, se hablaría de fracaso. Hasta pueden rondar la cuarta posición que otorga vía de ingreso en la Liga de Campeones.

* El campeonato no le da más moratorias a los rojiblancos, que necesitan que la visita a la capital andaluza no se convierta en un trauma. Caparrós se inspira en el profesional comportamiento de lo suyos en Vigo, donde supieron soportar el temporal para luego abrirse hueco entre la lluvia, aunque luego erraran en el área contraria. Recobrar sensaciones de empaque y romper la aplastante crisis de gol son tareas pendientes para la escuadra. El coraje de los que se sienten lejos de su mejor versión y del protagonismo se concentra para obrar la proeza que suelte lastre a un proyecto que necesita identificarse cuanto antes, como paso para salir de la espiral del terror. Tan fundamental es gestionar el talento como aprovechar el ánimo de reivindicación, aunque la oportunidad llegue por la desgracia de un colega.

1 Comentario

  1. ¿Caparrós no sabe que la mejor defensa es un buen ataque? Eso ha ocurrido en Sevilla. En la segunda parte ha sacado delanteros y con Reyes de maestro han doblegado al peor equipo que ha pasado por la ciudad de la Giralda. Si el partido dura cinco minutos más le hubieran caído otros tantos. El Granada, si no cambia no está ni para Tercera. Estamos a tiempo de mejorar, Sr. Pina.

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