A las doce, a evitar el undécimo fiasco

5 dardos para el Espanyol – Granada. 

* Las visitas en los hoteles de concentración delatan los vínculos de ciertos jugadores con la ciudad en la que juegan. Anoche dos futbolistas charlaban en la cafetería del hotel Barcelona Center con conocidos. Javi Márquez recibía la bienvenida en su tierra por parte de un nutrido número de familiares. Jhon Córdoba departía a apenas unos pasos con su representante y un amigo colombiano. Ambos tienen un regreso a casa este domingo. Más significativo si cabe para el centrocampista, acunado en la cantera del Espanyol, el rival de un Granada que a las doce del mediodía tratará de evitar la undécima jornada sin ganar. Una mañana especial para el catalán, que seguro que esperaba más protagonismo cuando Caparrós le llamó este verano para venirse al Granada.

* Solo dos titularidades ilustran su labor como rojiblanco, para su perplejidad y la de todos los que conocen su trayectoria. Una de ellas, la última, en Sevilla, abortada a los pocos minutos por un golpe en la espalda que le ha tenido, hasta esta misma semana, lejos de la actividad. Esta vez espera que sea la buena. En pretemporada, parecía que Márquez sería una pieza clave, pero poco a poco fue relegado. La ubicación de Fran Rico en banda en ciertos amistosos hacía intuir que sería el catalán y no el gallego quien manejaría las operaciones en el centro del campo. No parecía que en los planes del estratega estuviera hacerles compatibles en la zona ancha, en una apuesta por la fluidez. La Liga arrancó y Rico se hizo fuerte. Caparrós combinó múltiples parejas con este, pero Márquez jamás aparecía de salida. Solo tuvo una irrupción en la ocurrencia del Camp Nou, con cuatro pivotes en el esquema, acostado en la banda izquierda, justo donde aparecerá este domingo en el renombrado Cornellá – El Prat, ahora Power 8 Stadium. Tuvo que esperar a intervenir en minutos residuales durante muchos duelos, siempre con bastante criterio en sus contactos con el balón, pero sin pasar de secundario. Hasta que se sucedieron las bajas y el entrenador volvió a mirar para él.

* El ingreso de Márquez no cambia el dibujo habitual, el 4-4-2, pero sí lo hace más reposado y menos vertical que con Foulquier de interior diestro, quien es baja por acumulación de amarillas. Su hueco lo tapa Piti, quien más que un sitio fijo sigue pretendiendo salir de las sombras en las que está sumido, sin estrella y con una fase acelerada cuando la escuadra avanza que le perjudica. La abundancia de centrocampistas esta vez puede actuar a su favor, aunque Caparrós seguro que no quiere perder la esencia intensa del último duelo, ante el Valencia. Hasta Iturra puede salir fortalecido de eludir responsabilidades en la construcción. Será fundamental el trabajo en los costados de los laterales Juan Carlos y Nyom, que tendrán el carril libre para ellos, en una doble responsabilidad. También el enlace que exista con los dos delanteros, que pecan a veces de dispersos y estáticos en ciertos duelos: El Arabi y sobre todo Jhon Córdoba.

* El colombiano se expone ante la que fue su parroquia en su primer curso en España, con dificultades para encontrar el gol, como ya le pasó entonces, pese a las notables facultades que se le divisan. Anotó en Copa del Rey pero en el últimos encuentro en Los Cármenes vio cómo ‘mojaban’ El Arabi y Success, aunque al francomarroquí le anularon el tanto por fuera de juego. Habrá que comprobar su fineza matutina. La incertidumbre rojiblanca está puesta en el centro de la zaga, en la que Murillo no sabrá hasta el mismo calentamiento si podrá saltar al césped, por unas molestias que le han acompañado toda la semana. Mainz sería el beneficiado, aunque parece que el sudamericano estará. La gran novedad es la citación de Riki, otro que tiene pasado coincidente con Caparrós, en este caso en el Deportivo, pero que estaba aún más defenestrado hasta la fecha. Tras recuperarse de una lesión, entra en una convocatoria de la que han de salir soluciones, aunque la imagen del Granada experimentara una notable mejoría frente al conjunto ‘che’.

* Con Caparrós respaldado por el propietario, Pozzo, y por el presidente Pina, lo que queda es comprobar si el triunfo que se resiste desde San Mamés por fin retorna. El pretendido fútbol directo del técnico puede adquirir interesantes matices si se asocian Rico, Márquez o Piti. Enfrente estará un Espanyol que se mantiene en una línea irregular y que sigue a lomos de Sergio García, un veterano de la finalización.

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