Rabia

5 dardos para el Granada – FC Barcelona

* La pulsión de la grada no mete goles, ni detiene balones que buscan la portería propia, pero genera una energía mítica que llega a contagiarse sobre un equipo hasta llevarle a hazañas tan grandiosas como la de derrotar a un rival tan potente como el FC Barcelona. La semana de polémica arbitral en el ámbito rojiblanco deja una moraleja esperanzadora. La gente ha pasado de la resignación a la rabia, un espíritu redentor ante la injusticia que une a una tribu enrocada hasta entonces en debates varios. Ya nadie discute por el juego, las elecciones de jugadores, las pifias o la falta de gol. La conclusión es sencilla. Si el club se va a Segunda, será porque lo haga rematadamente mal, no porque nadie le empuje. Esto sí que no lo va a tolerar, sea verdad o no, la hinchada.

* El ultraje que sufrió el Granada en el ciudad de Valencia fue al fin mitigado, que no paliado, por un comité de Apelación que desacreditó a sus ‘primos’ de Competición. Las consecuencias son inamovibles en el resultado y dejan el rescoldo de los dos encuentros consumados para Colunga y de un partido de penalización para El Arabi, del que no se pidió la cautelar para evitar que cumpliera en un momento dado en una cita posterior más pareja en cuanto a contrario. Aunque el Granada no se rinda, el realismo impera ante los azulgrana. Lo normal todo el mundo sabe lo que es. Pero las sorpresas a veces destellan. No hay que tirar de los anales para ver a los culés doblar la rodilla en Los Cármenes. Hay héroes después de Porta. Brahimi se entronizó el curso pasado alejándoles de una Liga que finalmente perdieron en la última jornada.

* Las palabras serenas del presidente han contribuido a despejar de broza el camino. Pina selecciona sus apariciones últimamente con el fin de dar impulsos y trasladar mensajes que apuntan en distintas direcciones. El presidente incide sobre todo en lo mucho que queda, uno de esos factores que actúa a favor. Con tiempo, los lesionados se pondrán a punto, volverán los sancionados y llegarán nuevos duelos directos con los que poder escalar en la clasificación. Hay tormenta en otros lares. En Elche, en Almería o en Getafe. No es el de este sábado el mejor ejemplo para arrancar la reacción, pero como poco servirá para que Murillo y Rochina, desde el banquillo, ingresen para sumar algunos minutos. Preparación necesaria para inminentes batallas. Pero que nadie saque todavía la bandera blanca.

* Resino aplicará una modificación táctica en su esquema, basada en la inclusión de un tercer centrocampista en detrimento del mediapunta, plaza huérfana sin Piti ni Colunga, ante el estado físico aún limitado de Rochina. Márquez será el mediocentro algo más adelantado de un ‘trivote’ en el que confluirán Iturra y Fran Rico. Rubén Pérez, aún renqueante de su lesión, se quedaría de esta manera en el banquillo. De los costados se ocuparían Robert y Lass, como en los primeros partidos de este entrenador, con Jhon Córdoba retornado al ariete. Cala será por fin titular por la baja de Mainz, colocado junto a Babin en el centro de la zaga, con los franceses Nyom y Foulquier en los laterales. Murillo esperará a tener minutos ante los Suárez, Neymar o Messi, como el que va al zoo y se pasea por dentro de la jaula de los leones.

* Es un partido más. De una dificultad mayúscula, pero con el mismo valor que el resto. El contrario es contundente, dominador y encima viene tocado por una derrota inesperada. Pero el Granada está, como el curso pasado, peleando por sobrevivir. Antes de mirar las rutas que aguardan en breve, toca concentrarse en una tarde pasional y ver qué pasa. Que al menos la gente salga del estadio orgullosa ante una gran actitud. Y sin hablar del árbitro.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *