El sistema de Sandoval

Hay una cierta tradición de otorgar una gran trascendencia al sistema de juego de un equipo, como si esa organización fuera el resumen de sus intenciones futbolísticas. En realidad, el esquema se debería de justificar, en buena parte, por servir de distribución eficiente para la gran mayoría de elementos. El sistema los ha de acomodar, mientras que los principios tácticos resaltan conceptos más complejos, como la presión, el repliegue, la preferencia por el contragolpe o por un ataque de elaboración reposada.

Por eso, lo de menos es saber cómo ocuparán el mapa del campo los pupilos de José Ramón Sandoval, sino cuánto de realidad habrá en sus intenciones ofensivas. Sin embargo, hay un dato revelador e inesperado en cuanto al posicionamiento que rompe ciertas previsiones en cuanto a lo que la dirección deportiva está planificando. Sandoval comentó en la entrevista publicada este viernes en la versión impresa de IDEAL que imagina un 4-3-3 como modelo para su Granada. Esto acabaría con el doble pivote instaurado por Caparrós y mantenido tanto por Resino como por el propio Sandoval en sus cuatro partidos, si bien el cariz que adquirió con el madrileño tendía más a la construcción que al robo de balón.

Con tres en el centro se evoca la última etapa de Lucas Alcaraz, cuando sostuvo su centro del campo con un jugador de corte recuperador como Iturra, sostenido para la salida del esférico por Fran Rico y Recio. Sandoval rescata esos dígitos, aunque no podrá clonar aquello ante las marchas de dos de los integrantes de aquel triángulo, siendo el chileno el último en abandonar la entidad. La llegada de Khrin, unida a la presencia de Javi Márquez y de Rico, ofrecen opciones para situar el epicentro del estilo allí donde ha de generarse el fútbol, la medular. La tentativa sobre Thomas daría cuerpo a esta vertiente a su vez, sin descartar otros posibles nombres.

La cuestión se abriría en la mediapunta. Por el momento, el técnico de Humanes cuenta con Piti para ese balcón. También Rochina es natural del enganche, si bien puede adaptarse con más comodidad al costado, siempre que sea como extremo, no tanto como interior. La posibilidad de retrasar a Piti como un organizador ofensivo podría barajarse, aunque parece evidente que al club le quedan varios movimientos por acometer en la zona de ataque que darán forma a lo que pretenda finalmente. Es precipitado establecer un juicio.

Con Robert o Edgar, la escuadra quiere conservar la profundidad por los costados, el atrevimiento y las posibilidades de conexión con el ataque. Las semanas, las llegadas y las salidas irán deparando si la intención de Sandoval se conserva o bien gira también en torno al clásico 4-2-3-1. Lo fundamental es lo que pretenda inculcar en el seno del grupo, pero cómo se coloquen también aventura el camino por el que ansíe transitar, aunque serán los elegidos y sus misiones los que establezcan las metas.

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