Una jornada completa bajo el ojo del dron

Publicado en IDEAL (La plazoleta, 1-10-15)

El estreno de la ciudad deportiva del Granada no sólo significa que el club haya encontrado un hogar propio donde ejercitarse, sino que supone un profundo cambio de hábitos en el día a día del futbolista. Ahora más que nunca sentirá que cubre una jornada completa de trabajo, que no se ciñe al propio entrenamiento sobre el césped. Desde las 9,15 horas hasta media tarde, en algunos casos, el jugador estará ocupado en distintos procedimientos, que tienen en cuenta su activación, nutrición, ejercicio personalizado y la aplicación de la última tecnología. Desde programas informáticos de seguimiento con todo tipo de información, hasta la captación de cada movimiento que se emprenda sobre el tapete. Que haya cámaras grabando es algo normalizado en cualquier equipo de élite, pero en el club rojiblanco han dado un paso más con la incorporación de un dron que permitirá imágenes aéreas muy útiles para analizar el despliegue táctico del equipo.

Fue la anécdota de ayer, aunque lleva visos de asentarse, sobre todo en situaciones en las que se pretenda ojear el movimiento de las líneas. Algún futbolista, de broma, intentó derribarlo de un balonazo, pero fue pronto llamado a capítulo para que no siguiera por ese camino. El dron va a ser un elemento más de la nueva casa rojiblanca, donde la vida frenética arranca a las 9,15 horas. Cada componente se pesa y sus resultados son comparados con el promedio que el nutricionista ha establecido para cada uno, de manera que inmediatamente se percibe cualquier desviación. Este control se compara también con su porcentaje de grasa, de manera que en caso de saltar la alarma, el jugador recibe unos específicos consejos.
En nutrición, la forja de hábitos saludables arranca en pretemporada, pero la presencia de un comedor en la ciudad deportiva contribuye a afianzar los principios. Una vez que el futbolista pasa por la báscula, se dirige a la zona de desayuno, que va mejorando sobre la marcha desde su estreno. Una máquina de cápsulas de café ha facilitado el servicio al grupo, mientras se les distribuyen distintas opciones saludables, con la fruta como una base esencial.
La labor conjunta del cuerpo médico y de los fisioterapeutas ha permitido otra novedad: un programa específico de activación para el entrenamiento, que tiene en consideración las variaciones de cada jugador, en cuanto a la pisada, equilibrios y propensión a las lesiones. La información individual se cruza con su situación física, de manera que la intensidad del trabajo se ajusta para evitar lesiones y extraer el máximo rendimiento. Mientras realizan esta tarea en la zona del gimnasio, será común que contemplen algún vídeo con las evoluciones del próximo rival, en alguna de las televisiones emplazadas.
Acto seguido, desde las 10,30 horas más o menos, el protagonismo está sobre la hierba, con una distribución del trabajo en función del énfasis que le quiera otorgar el cuerpo técnico cada día. Circuitos que buscan mejorar las distintas cualidades físicas, pero que dan relevancia al uso del balón y a los principios tácticos. Sandoval y sus hombres manejan incontables fichas que luego encuentran su desarrollo. El amplio espacio es otra de las grandes ventajas en esta sede. Ayer mismo el entrenador puedo desplegar sus efectivos en dos zonas, dividiendo la plantilla para practicar lo mismo, un rato dirigidos por el segundo entrenador y otro por el propio Sandoval. Si en algún momento sufren alguna lesión inoportuna, el de Humanes siempre puede tirar del filial, que media hora más tarde arranca el mismo protocolo, para no pisarse con el primer equipo, de manera que si hay alguna indisposición, un chaval del B puede subir inmediatamente con los mayores.
Cuando el entrenamiento en sí concluye, que suele durar unos 90 minutos, el grupo emprende estiramientos y más tratamiento específico, con lo que se busca reducir al mínimo el riesgo de problemas. De hecho, los percances acaecidos hasta ahora están relacionados, como el de Rubén Pérez, con lances del juego, pero no por molestias musculares de gravedad, precisamente lo que mejor se controla gracias a este procedimiento innovador. Miguel Lopes, por ejemplo, es uno de los más sorprendidos por lo bien que le está yendo con este trabajo, que le permitió disputar la intensa secuencia de tres partidos en seis días que acaba de cumplirse con bastante solvencia.
Esta vuelta a la calma precede al almuerzo, que tiene lugar en torno a las 13,15 horas. Si importante es la alimentación previa, tanto o más lo es la posterior. De esta manera, en la entidad se aseguran de que nadie se desvíe del rumbo trazado. Una vez que han comido, lo normal es que se dé permiso para marcharse al futbolista, si bien algunos quedan pendientes de pasar por la camilla para seguir tratándose.
La lluvia no es problema
Hubo un tiempo que llover era sinónimo de peregrinación para el Granada. Hace poco más de un lustro. Cayera torrencialmente o no, prácticamente cualquier precipitación ocasionaba el traslado del equipo a una instalación alternativa para entrenarse, al carecer de la titularidad sobre las que solía desarrollar su trabajo, anclado entre Tercera y luego Segunda B. Ver a un club histórico, por aquel entonces con más de 75 años, orillado en campos de césped artificial del área metropolitana, donde practica el fútbol cualquier peña de amigos, atestiguaba la precariedad de un equipo cuyo valor radicaba en el peso añejo del escudo y en su impenitente afición. Ya hace tiempo que la entidad de hoy se instaló en un centro de nivel para ejercitarse, como es el de la Diputación, pero ahora, por fin, goza de una propiedad construida bajo todas las ventajas que requiere un conjunto profesional. El verdadero hogar. Un símbolo físico para una etapa formidable de resurrección.
«Sólo queda ganar partidos», alegó al respecto Quique Pina con altas dosis de crudo realismo, mientras paseaba este miércoles junto a su lugarteniente Juan Carlos Cordero por el flamante tapete que luce en la zona norte. Ambos entrajetados, compartieron desayuno con Gino Pozzo, al que se le apreció con un semblante relajado, aparentemente consciente del paso firme que supone este hito para el proyecto desahuciado que recogió al aterrizar en la ciudad. Como un reflejo de las garantías de esta ciudad deportiva, la hierba presentó un estado inmejorable, tras drenar el agua caída durante la tormentosa noche en la capital. Sandoval desplegó su labor ante la mirada observadora de los jerarcas del club y algunos de los empleados que empiezan a desarrollar su labor desde allí. Allí, en el arranque de la sesión, se le acercaron Pina y Cordero para departir de la situación, en un gesto típico de una directiva que gusta de estar encima de cualquier situación que sufra la escuadra en el campeonato y que ahora llega al máximo detalle.

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